miércoles, 3 de junio de 2015

¡Vas por delante, Señor! Corpus Christi Vivir el domingo: Cuerpo y Sangre de Cristo, ciclo A Oración comunitaria para el Domingo de Corpus Christi, ciclo B Oración para final de curso Tu proyecto de Amor Te gusta dejar al paso la huella de tu pisada


Posted: 02 Jun 2015 04:23 AM PDT
Porque, conociendo la humanidad del hombre,
sabes que necesita de tu mano y de tus huellas
para no perder el norte de su existencia.
Que, sin Ti, está abocada  a la desilusión y al desencanto
a la tibieza, al pesimismo o al enfrentamiento.
Sales, en este día del Corpus Christi,
y empujado con la fuerza o el secreto del amor.
¡Inyecta, Señor, un poco de tu sangre en nuestro mundo!
Porque, nuestros cuerpos, se encuentran débiles
Porque, la sangre que corre por nuestras venas,
además de roja y viva queremos que sea divina
¡Danos un poco de tu Cuerpo, oh Cristo!
Porque, en las mesas de nuestra vida,
sobra el pan que se cuece en un simple horno
y nos falta ese otro Pan que se dora en el amor divino
¡VAS POR DELANTE, SEÑOR!
Sales en la custodia y rodeado de mis vasallos
Somos nosotros, Señor, tus amigos
los que, un día sí y otro también,
queremos llevarte como el mejor tesoro al mundo
Los que, envueltos en contradicciones,
somos miembros de tu Cuerpo
y anunciadores de tus buenos y santos misterios.
¡VAS POR DELANTE, SEÑOR!
Mira al enfermo que, desde el azotea de su sufrimiento,
te grita: ¡ten compasión de mi!
Detén tu mirada sobre el que, muerto aún estando vivo,
te pide un poco de esperanza en su caminar
No dejes de bendecir a los que, abriendo su corazón,
te dicen que, entre todo lo conocido,
Tú eres lo mejor y digno de ser adorado
¡VAS POR DELANTE, SEÑOR!

Gracias, Jesús, por compartir nuestras prisas
y ofrecernos un poco de calma
Gracias, Jesús, por no ser indiferente a nuestra vida
y colmarnos con tu gracia
Gracias, Jesús, por contemplar nuestra situación
y regalarnos tantas caricias con serenas respuestas
Gracias, oh Cristo, porque tu Cuerpo y tu Sangre
nos redime, nos hace fuertes, decididos, valientes,
entusiastas, comprometidos….
y nos hace sentir hoy,  más que  nunca,
que merece la pena caminar y vivir contigo.
Amén.
Javier Leoz

Posted: 02 Jun 2015 04:22 AM PDT
JUAN 6, 51-58
Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que come pan de éste vivirá para siempre. Pero, además, el pan que yo voy a dar es mi carne, para que el mundo viva. Los judíos aquellos discutían acaloradamente unos con otros diciendo: - ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Les dijo Jesús: - Pues sí, os lo aseguro: Si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida definitiva y yo lo resucitaré el último día, porque mi carne es verdadera comida y mi sangre verdadera bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre sigue conmigo y yo con él; como a mí me envió el Padre que vive y, así, yo vivo por el Padre, también aquel que me come vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo, no como el que comieron vuestros padres y murieron; quien come pan de éste vivirá para siempre.

ESTANCADOS

El Papa Francisco está repitiendo que los miedos, las dudas, la falta de audacia... pueden impedir de raíz impulsar la renovación que necesita hoy la Iglesia. En su Exhortación "La alegría del Evangelio" llega a decir que, si quedamos paralizados por el miedo, una vez más podemos quedarnos simplemente en "espectadores de un estancamiento infecundo de la Iglesia".
Sus palabras hacen pensar. ¿Qué podemos percibir entre nosotros? ¿Nos estamos movilizando para reavivar la fe de nuestras comunidades cristianas, o seguimos instalados en ese "estancamiento infecundo" del que habla Francisco? ¿Dónde podemos encontrar fuerzas para reaccionar?
Una de las grandes aportaciones del Concilio fue impulsar el paso desde la "misa", entendida como una obligación individual para cumplir un precepto sagrado, hacia la "eucaristía" vivida como celebración gozosa de toda la comunidad para alimentar su fe, crecer en fraternidad y reavivar su esperanza en Cristo.
Sin duda, a lo largo de estos años, hemos dado pasos muy importantes. Quedan muy lejos aquellas misas celebradas en latín en las que el sacerdote "decía" la misa y el pueblo cristiano venía a "oír" la misa o "asistir" a la celebración. Pero, ¿no estamos celebrando la eucaristía de manera rutinaria y aburrida?
Hay un hecho innegable. La gente se está alejando de manera imparable de la práctica dominical porque no encuentra en nuestras celebraciones el clima, la palabra clara, el rito expresivo, la acogida estimulante que necesita para alimentar su fe débil y vacilante.
Sin duda, todos, pastores y creyentes, nos hemos de preguntar qué estamos haciendo para que la eucaristía sea, como quiere el Concilio, "centro y cumbre de toda la vida de la comunidad cristiana". Pero, ¿basta la buena voluntad de las parroquias o la creatividad aislada de algunos, sin más criterios de renovación?
La Cena del Señor es demasiado importante para que dejemos que se siga "perdiendo", como "espectadores de un estancamiento infecundo" ¿No es la eucaristía el centro de la vida cristiana? ¿Cómo permanece tan callada e inmóvil la jerarquía? ¿Por qué los creyentes no manifestamos nuestra preocupación y nuestro dolor con más fuerza?
El problema es grave. ¿Hemos de seguir "estancados" en un modo de celebración eucarística, tan poco atractivo para los hombres y mujeres de hoy? ¿Es esta liturgia que venimos repitiendo desde hace siglos la que mejor puede ayudarnos a actualizar aquella cena memorable de Jesús donde se concentra de modo admirable el núcleo de nuestra fe?
José Antonio Pagola
Posted: 02 Jun 2015 10:21 AM PDT
Pincha AQUÍ para descargarla
Posted: 02 Jun 2015 04:21 AM PDT
Señor, Tú nos dijiste: “La mies es mucha y los obreros pocos”. Nos invitaste a trabajar en tu campo, sin exigir cualificación. En tu campo cabemos todos. A principio de curso aceptamos esta invitación y ahora te presentamos la cosecha.
Nos entregaste unos talentos: “Trabajad con ellos y al final dadme cuenta”. Hoy te los presentamos. Con mayor o menor empeño, de aquellos talentos, Señor, unos rindieron el 30, otros el 20 o el 10, pero nadie los enterró por miedo. 
Nos pediste: “Sed luz en la tierra”. Como aquella lamparita que al ponerse el sol y no saber quién sustituiría su luz dijo:”se hará lo mejor que se pueda”. Hemos intentado alumbrar, para que la oscuridad no bloqueara nuestro camino. A veces, aún sin luz, es necesario avanzar, incluso sin conocer el camino. La oración de cada mañana, y todas nuestras celebraciones, han sido la herramienta.
Nos enseñaste que tu preferencia eran los más débiles, los más indefensos: los niños, los que sufren a causa de las catástrofes, la falta de oportunidades de estudio, la dejadez de sus familias o la falta diaria de alimento. Para ellos hemos trabajado en nuestras aulas, en nuestras campañas, en nuestra sensibilización. Hemos trabajado para que tu enseñanza no quedara estéril.
Nos dijiste: “No he venido a ser servido, si no a servir”. El trabajo servicial y animoso de mucha gente en este curso ha permitido que nuestras fiestas, encuentros, convivencias, la administración del centro, la comida, la atención telefónica, el mantenimiento de las instalaciones, la limpieza del centro… hayan funcionado como una máquina bien engrasada un año más. Todo esto es también testigo y ejemplo de servicio.
Nos prometiste: “Yo estaré con vosotros hasta el fin de los tiempos”. Confiamos en tu Palabra, y vamos viendo como cada día se hace realidad. En tantos gestos, miradas, silencios, denuncia de injusticias, palabras de ánimo, acompañamientos, risas… Has estado con nosotros, aunque a veces no te reconozcamos. 
Nos legaste un mandamiento: “Amaos, no de cualquier manera, si no como yo os he amado”. Intentarlo, lo hemos intentado. Aunque a veces el trabajo nos desborde, los alumnos nos agoten o nos echen pulsos. Tú Señor, sabes que aún así los hemos amado.
Hoy también nos dices: “A quién mucho ama, mucho se le perdona”. Nuestro deseo, nuestra inquietud, nuestro anhelo es: trabajar, alumbrar, cumplir, servir, amar. Y en todo ello no tomarnos vacaciones.
Gracias, Señor, porque Tú, como Maestro por excelencia, nos enseñaste la práctica. Nos acompañaste y ayudaste a lo largo del curso que ahora termina. Gracias, porque a pesar de nuestras debilidades, infidelidades, comodidades, miedos e ingratitudes, Tú, nuestro buen Dios, seguirás estando siempre a nuestro lado, acompañando nuestra historia. Contamos contigo y sabemos que Tú también cuentas con nosotros para la construcción de tu Reino. Gracias por el descanso que ahora vamos a disfrutar. GRACIAS BUEN MAESTRO.
Posted: 02 Jun 2015 04:26 AM PDT
Señor, en este amanecer,
yo acepto tu proyecto de amor
sobre el hombre y sobre el universo.
Yo acepto vivir sobre esta tierra,
sin rendirme,
realizando mi proyecto de vida
de un modo consciente y responsable.
Yo sé que cada día me lleva más allá
en el camino de mi educación
y mi crecimiento.
Yo sé que cada paso me lleva más allá
venciendo los límites de mi ignorancia,
mi pobreza o mi egoísmo.
Ayúdame a creer en la felicidad,
que surge del esfuerzo
por lograr estimular la vida en mí
y en los demás.

(de una plegaria del siglo VIII)
Posted: 02 Jun 2015 04:23 AM PDT
Señor, ¿dónde vas y dónde quieres llegar
cada tarde entre dos luces,
cansado de andar y andar, hecho camino de esperanza?
¿Quién se atreve a poner su pie en tu pisada siempre en marcha?
Te gusta dejar al paso la huella de tu pisada.
Te gusta que el hombre pise
el polvo que el viento arranca.
Señor de los caminos que arrancan
al hombre de lo seguro,
de los suyos, de sus casas,
de sus bienes, de sus cosas,
y los lanza,
a seguir su paso hecho sendero estrecho.
A seguir tu paso donde quiera que vayas.
Señor, arranca, arráncame de las cosas,
que mi corazón aún guarda tu Palabra y quiere,
ligero de equipaje, caminar a donde tú vayas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario