martes, 9 de junio de 2015

Domingo 14 junio: Misa con jóvenes Domingo 14 junio: Misa con niños 1 Película San Antonio de Padua Vídeos. san Antonio de Padua para niños Recursos San Antonio de Padua Domingo 14 junio: Guión Litúrgico 2 Domingo 14 junio: Guión Litúrgico 1 Para la homilía: Sagrado Corazón de Jesús Sagrado Corazón de Jesús: Oración de los Fieles Recursos para el Sagrado Corazón de Jesús Domingo 14 de junio: Cantos 2 Domingo 14 de julio: Comentarios, homilías y reflexiones a la Palabra de Dios Domingo 14 de julio: Cantos para el domingo 1


Posted: 09 Jun 2015 05:51 AM PDT
Domingo 11° durante el año – (14 de junio de 2015)

1- Entrada:

Queridos jóvenes, desde hoy retomamos el curso ordinario de los domingos durante el año. San Marcos será el evangelista que nos acompañará en este tiempo para seguir profundizando en la vida y las enseñanzas de Jesús. Recibamos a quien preside nuestra celebración, cantando.

2- Liturgia de la Palabra:

Escuchemos con atención la Palabra que nos manifiesta a través de diversas imágenes el hermoso misterio del Reino de Dios que quiere cobijarnos a todos.

3- Oración de los fieles:

Es bueno dar gracias a Dios y pedirle, con humildad y confianza, nuestras intenciones. Digamos juntos: que crezca tu Reino, Señor.

-      Por la Iglesia, para que cada uno de sus miembros, según su propia vocación, colabore en la construcción del Reino.
-      Por los gobernantes de las naciones, para que cumplan su función con humildad y sean verdaderos servidores de sus pueblos.
-      Por las familias, para que sean árboles frondosos que puedan cobijar a todos sus miembros para que puedan encontrar el amor y la paz que cada uno necesita.
-      Por los niños y los jóvenes, para que puedan desarrollar su vida creciendo en el bien y la verdad y eviten los caminos del mal y la mentira.
-      Por los pobres que no encuentran caminos de progreso, para que los estados y la sociedad toda trabajen por un mundo con mayor igualdad y oportunidades para que todos puedan vivir dignamente.


4- Ofrendas:

Llevemos al altar nuestras ofrendas sabiendo que Dios las bendecirá y nos las devolverá transformadas en su gracia. Acompañemos cantando.


5- Comunión:

Recibir la Comunión es recibir la semilla del Reino en nuestro corazón. Vayamos al encuentro de Jesús con el compromiso de dejarlo crecer en nuestra vida. Cantemos con alegría.


 

 

 

6- Despedida:

El Reino de Dios anida en nuestro corazón. Al volver a nuestros ambientes debemos ser las ramas de ese Reino donde muchos hermanos y hermanas puedan encontrar al Señor. Nos despedimos cantando.


 
Posted: 09 Jun 2015 05:50 AM PDT
Domingo 11° durante el año – (14 de junio de 2015)

1- Entrada:

Queridos chicos dejamos atrás el tiempo pascual y las fiestas posteriores para retomar el tiempo durante el año en el que nos guiará el Evangelio de San Marcos. Comencemos nuestra celebración recibiendo al padre mientras cantamos con entusiasmo.

2- Liturgia de la Palabra:

Jesús nos enseña a cerca del Reino de Dios. Prestemos atención para ver con qué imágenes lo hace.

3- Oración de los fieles:

Aunque parezca una pequeña semilla, Vos podés hacerlo un gran árbol, por eso te pedimos con fe: que crezca tu Reino, Señor.


-          Para que nadie en tu Iglesia piense que es grande, y nos reconozcamos todos como humildes servidores.
-          Para que tu Palabra llegue a todo el mundo y reine la paz y la solidaridad.
-          Para que busquemos agradarte con nuestra vida y obremos de acuerdo a tu Palabra.
-          Para que no falten discípulos misioneros que lleven tu mensaje a los confines de la tierra.

4- Ofrendas:

Porque queremos colaborar con el Reino de Dios, presentamos nuestras ofrendas del pan y el vino junto con nuestra contribución para el sostenimiento de la comunidad, mientras cantamos.

 

5- Comunión:

Jesús quiso quedarse en un pequeño trozo de Pan. ¡Recibamos a Dios en nuestra vida! Mientras se acercan a comulgar los que ya se encuentran preparados, el resto cantamos y oramos deseando que llegue pronto ese momento.


6- Despedida:

Nos despedimos sabiendo que Dios obra más allá de todo, pero a su vez quiere nuestra colaboración, por eso nos comprometemos a realizar esta semana aunque sea un gesto de amor, pequeño como una semilla y ponerla en oración para que el Señor la haga crecer. Cantemos con fuerza a nuestra Madre María.   


 
Posted: 09 Jun 2015 05:49 AM PDT
Posted: 09 Jun 2015 05:49 AM PDT
Posted: 09 Jun 2015 05:47 AM PDT
Posted: 09 Jun 2015 05:46 AM PDT
DOMINGO 14 DE JUNIO DE 2015
DOMINGO 11º DURANTE EL AÑO

PREPARACIÓN: 
Antes de la salida del celebrante

Con inmensa alegría celebramos hoy la Eucaristía, en este domingo décimo primero durante el año, como comunidad reunida alrededor de Jesucristo. Él, que vive eternamente, se hace presente entre nosotros y da sentido a nuestra esperanza y a nuestro amor.

AMBIENTACIÓN: 
Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial

El Reino de Dios, que tiene en sí mismo un principio de crecimiento, nos muestra su dinamismo, su acción transformadora, que progresivamente lo lleva a su pleno desarrollo, es la fuerza de la acción de Dios que transforma el mundo. Tiene un principio humilde, pero el poder de la redención de Cristo transforma al hombre y a la sociedad toda, para que al final de la historia, Él entregue la creación entera al Padre y Dios será entonces, todo en todos.

1ª. LECTURA:  (Ez 17, 22-24))      (Ver texto)

Este pasaje del Antiguo Testamento, ya nos está mostrando el Reino de Dios en toda su majestad, preparado y dispuesto para acoger a todos los que formen parte de él.

SALMO RESP.:      (91, 2-3. 13-16)    (Ver texto)

                    R.   Es bueno darte gracias, Señor.

2ª. LECTURA:     (2 Co 5, 6-10)     (Ver texto)

San Pablo nos expresa claramente que el verdadero discípulo del Señor, ansía llegar a la plenitud junto a Él, en el Reino de Dios.

EVANGELIO:    (Mc 4, 26-34)    (Ver texto)

Hoy Jesús nos dice que en vano nos esforzamos sin su ayuda, ya que únicamente es Él quien da crecimiento a su Reino.

ORACIÓN DE LOS FIELES:

CELEBRANTE:

Porque verdaderamente podemos fiarnos de Dios, pongamos todo aquello que deseamos, todo lo que es importante para nosotros, en manos del Padre que nos ama. Por eso, con fe, oremos.

GUÍA:  A cada una de las peticiones responderemos orando:

"TE LO PEDIMOS, SEÑOR"

v Por la Santa Iglesia y el Papa Franciscopara que en su magisterio los hombres reconozcamos a tu Hijo, que es quien realmente la guía y le da crecimiento, oremos...

v Por nuestro Obispo y todos nuestros sacerdotes, para que tu Santo Espíritu, anime su acción de llevarnos al Reino de Dios, oremos...


v Por nuestra patria, para que busquemos, por sobre todas las cosas, tu Reino, y así en ella sean las enseñanzas de tu Hijo, las que rijan en cada una de nuestras familias y en toda nuestra sociedad, oremos...

v Por todos los padres, los que se encuentran acompañando nuestro camino en esta vida, para que reciban el mejor obsequio: el cariño de sus hijos; y los que ya no están con nosotros, se encuentren ya gozando de la verdadera vida, en tu presencia, oremos…

v Por nuestra comunidad, para que con nuestras vidas seamos instrumentos de la acción transformadora de Dios, que convierte lo viejo en nuevo, lo injusto en justo y lo enfermo en sano, oremos...

CELEBRANTE:

Padre bueno y misericordioso, acepta lo que te hemos pedido y concédenos todo aquello que no somos capaces de pedirte. Por Cristo nuestro Señor.

PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:

Junto al pan y el vino, presentémosle al Padre nuestra pequeñez y debilidad, para que por su fuerza podamos ser los transformadores de esta sociedad, en algo nuevo y diferente.

Al término del “Lavatorio de Manos” y cuando el celebrante vuelve al centro del altar y antes de la oración siguiente, se hace poner de pie a la asamblea

DIÁLOGO DEL PREFACIO:
Al iniciarse el Prefacio (antes de "El Señor esté con vosotros")

Y ahora, todos juntos, elevemos nuestra acción de gracias al Padre, que nos dio a Cristo y con Él, la guía segura en el camino hacia el Reino..

COMUNIÓN:

En nuestro peregrinar hacia el Reino de Dios necesitamos que el mismo Cristo, con su Cuerpo, sea la fuerza que nos ayude y nos aliente. Participemos ahora del banquete con el que ya pregustamos el del Reino..

COMUNIÓN ESPIRITUAL:
Al término de la distribución de la comunión.

Hermanos:
Todos aquellos que no han podido acercarse a recibir a Jesús Sacramentado,
pueden hacer la Comunión Espiritual rezando la siguiente oración:

Creo Señor mío que estás realmente presente
en el Santísimo Sacramento del altar.
Te amo sobre todas las cosas y deseo
ardientemente recibirte dentro de mi alma;
pero, no pudiendo hacerlo  ahora sacramentalmente,
ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si te hubiese recibido, me abrazo
y me uno todo a Ti;
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.

DESPEDIDA:

La despedida es en realidad un envío: estamos enviados a construir una comunidad que viva auténticamente en el amor, en paz y con la alegría y, por sobre todas las cosas, con esperanza, que es la actitud fundamental del cristiano que va en camino hacia el Reino de Dios.


 
Posted: 09 Jun 2015 05:45 AM PDT
R I T O S    I N I C I A L E S
CANTO DE ENTRADA.
Dios nos convoca, venid y escuchemos su voz.  La mesa ha preparado su pan es salvación.  Gracias Señor por ser tus invitados.

Venid celebrad la palabra, venid acoged la verdad. Y en hermandad cantad la Nueva Alianza. 
   
SALUDO Y  MONICIÓN.

ACTO PENITENCIAL.

GLORIA.

ORACIÓN COLECTA.

LITURGIA DE LA PALABRA

PRIMERA LECTURA.
Lectura de la profecía de Ezequiel 17, 22-24.

Así dice el Señor Dios: “Arrancaré una rama del alto cedro y la plantaré.
De sus ramas más altas arrancaré una tierna y la plantaré en la cima de un monte elevado; la plantaré en la montaña más alta de Israel, para que eche brotes y dé fruto y se haga un cedro noble.
Anidarán en él aves de toda pluma, anidarán al abrigo de sus ramas.
Y todos los árboles silvestres sabrán que yo soy el Señor, que humilla los árboles altos y ensalza los árboles humildes, que seca los árboles lozanos y hace florecer los árboles secos.
Yo, el Señor, lo he dicho y lo haré.”  
     PALABRA DE DIOS

SALMO RESPONSORIAL. Salmo 91.
Antífona: Es bueno darte gracias, Señor.

Es bueno dar gracias al Señor y tocar para tu nombre, oh Altísimo, proclamar por la mañana tu misericordia y de noche tu fidelidad.

El justo crecerá como una palmera, se alzará como un cedro del Líbano; plantado en la casa del Señor, crecerá en los atrios de nuestro Dios.


En la vejez seguirá dando fruto y estará lozano y frondoso, para proclamar que el Señor es justo, que en mi Roca no existe la maldad.  

SEGUNDA LECTURA. 
Lectura de la segunda carta del apóstol San Pablo a los Corintios 5, 6-10.

Hermanos:
Siempre tenemos confianza, aunque sabemos que, mientras sea el cuerpo nuestro domicilio, estamos desterrados lejos del Señor.  Caminamos sin verlo, guiados por la fe.
Y es tal nuestra confianza, que preferimos desterrarnos del cuerpo y vivir junto al Señor.
Por lo cual, en destierro o en patria, nos esforzamos en agradarle.
Porque todos tendremos que comparecer ante el tribunal de Cristo para recibir premio o castigo por lo que hayamos hecho mientras teníamos este cuerpo.  
PALABRA DE DIOS

ALELUYA.
Antífona: La semilla es la palabra de Dios, el sembrador es Cristo; quien lo encuentra vive para siempre.     

EVANGELIO.
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 4, 26-34.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: “El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra.
Él duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.  La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano.  Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega.”
Dijo también: “¿Con qué podemos  comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas.”
Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado. 
PALABRA  DEL SEÑOR

HOMILÍA.

CREDO.

ORACIÓN DE LOS FIELES.

LITURGIA EUCARÍSTICA

OFERTORIO.
Canto:
Este pan y vino, Señor, se transformarán en tu cuerpo y sangre, Señor, en nuestro manjar.

Gracias al sol y al labrador, en el altar florecen hoy las espigas, los racimos que presentamos a Dios.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

PREFACIO Y SANTO.

PLEGARIA EUCARÍSTICA.

RITO DE LA COMUNIÓN

PADRE NUESTRO.

RITO DE LA PAZ.

CORDERO DE DIOS.

COMUNIÓN.
Canto:
Una mañana el sembrador salió a los campos para sembrar; una mañana el sembrador sembró en mi vida su bondad.

Cada mañana el sembrador sembrando está en mi corazón.  Cada mañana el sembrador, espera el trigo de mi amor.

Una mañana el sembrador sembró el camino y el pedregal; una mañana el sembrador no pudo entrar en mi heredad.

Una mañana el sembrador en tierra buena quiso sembrar; una mañana el sembrador tan sólo espinas pudo hallar.

Una mañana el sembrador en cada grano cien quiere hallar; una mañana el sembrador sembró en mi vida con afán.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesús, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame
Y mándame ir a ti,
para que con tus santos te alabe,
por los siglos de los siglos.  Amén.

(Tradicional, de autor desconocido) 

ORACIÓN.

RITO DE CONCLUSIÓN

BENDICIÓN Y DESPEDIDA
Canto:
Sois la semilla que ha de crecer, sois estrella que ha de brillar.  Sois levadura, sois grano de sal, antorcha que debe alumbrar.  Sois la mañana que vuelve a nacer, sois espiga que empieza a granar.  Sois aguijón y caricia a la vez, testigos que voy a enviar.

Id amigos por el mundo, anunciando el amor, mensajeros de la vida, de la paz y el perdón, sed amigos, los testigos de mi resurrección, id llevando mi presencia, con vosotros estoy. 
 
Posted: 09 Jun 2015 05:44 AM PDT
EL CULTO AL CORAZÓN DE CRISTO
Una pequeña introducción a modo de contexto
La fiesta del Corazón de Jesús está unida directamente al culto que, desde hace siglos, se comenzó a dar al Corazón de Cristo. Para conocer su valor es muy importante conocer la encíclica Haurietis aquas [HA] (“Beberéis aguas con gozo en la fuente del Salvador”, cfr. Is 12, 1). La publicó el papa Pío XII el 15 de mayo de 1956, al cumplirse cien años desde que el beato Pío IX mandase celebrar la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús en la Iglesia universal (1856).
En el cincuentenario de esta encíclica, 15 de mayo de 2006, el papa Benedicto XVI escribió una carta al Superior General de la Compañía de Jesús, Peter-Hans Kolvenbach en la que citaba de esta manera al santo papa Juan Pablo II (1986): “El Concilio Vaticano II, al recordarnos que Cristo, Verbo Encarnado, nos ‘amó con corazón de hombre’, nos asegura que ‘su mensaje, lejos de empequeñecer al hombre, difunde luz, vida y libertad para el progreso humano’, y que nada fuera de él ‘puede llenar el corazón del hombre’ (cf Gaudium et Spes, nn. 22, 21). Y añadía: “Son bien conocidos los abundantes frutos espirituales producidos por la devoción al Corazón de Jesús. Expresándose sobre todo en la práctica de la Hora Santa, la confesión y comunión de los Primeros Viernes de mes, ha servido para estimular generaciones de cristianos a orar más y recibir con más frecuencia los sacramentos de la Penitencia y de la Eucaristía. He ahí medios que sigue siendo deseable proponer a los fieles”.
El antiguo adagio que dice así: Lex orandi, lex credendi, enseña que la Iglesia cree como ora. Cómo es esta “oración” en la liturgia de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús nos pondrá en buena pista para saber cómo es su “creencia” correspondiente.

La ternura de Dios
Sabemos que Dios, mediante su palabra en la Sagrada Escritura, entra en diálogo amoroso con nosotros sus hijos. ¿Qué ha querido decirnos, en esta fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, a través de las lecturas que acabamos de proclamar?
El texto del profeta Oseas (Os 11, 1.3- Lo propio de Dios y su grandeza 4.8c-9) nos revela preciosamente los sentimientos del corazón de Dios. Comienza poniendo ante nuestros ojos la imagen del amor paternal. Son expresiones de gran ternura: “Cuando Israel era joven, yo lo amé”, “yo enseñé a andar a Efraín, lo alzaba en brazos”, “con correas de amor lo atraía”, “me inclinaba y le daba de comer”. Pero el pueblo, tercamente, no había correspondido a este amor. El destierro que los avatares de la historia le hicieron sufrir en Babilonia sobre todo, Dios lo aprovechó para llamarle a la conversión. Su corazón está rebosante de misericordia: “No actuaré en el ardor de mi cólera” “no volveré a destruir a Efraín, porque yo soy Dios y no hombre”. Sí, lo propio de Dios es el perdón. Es tan grande que sabe, puede y quiere perdonar.
El corazón atravesado de Cristo
En cualquier caso, el mejor reflejo de los sentimientos del corazón de Dios, profetizado por Oseas, será el Corazón del Hijo de Dios hecho hombre. En él anidó y palpitó un infinito amor, divino y humano, al Padre y a los hombres. Un amor que le llevó a entregarse por nosotros, como nos decía san Juan en el evangelio de hoy (Jn 19, 31-37). Él quiso que de su corazón traspasado brotaran agua y sangre (cf. Jn 19, 34), expresión de los sacramentos de la Iglesia. Ese corazón, así roto por la lanza del soldado, quedó abierto para que “todos puedan beber con gozo de la fuente de la salvación” (Prefacio; cf. Is 12, 3). La frase última del evangelio de hoy: “Mirarán al que atravesaron” (cf. Za 12, 9), ha tenido valor para los cristianos de todos los tiempos.
El amor, un programa de vida
De ese amor de Cristo nos hablaba la Carta a los Efesios (Ef 3, 8-12.14-19). Un amor “que
trasciende toda filosofía”, es decir, que supera cuanto podemos nosotros conocer humanamente (Ef 3, 19). San Pablo desea que ese amor sea comprendido por todos, para poder llegar a nuestra plenitud cristiana; y nos exhorta a que Cristo habite en nuestros corazones por la fe, y que el amor sea nuestra raíz y nuestro cimiento. ¡Gran programa de vida!
Como decía Juan Pablo II: “En el Corazón de Cristo aprende el corazón del hombre a conocer el verdadero y único sentido de su vida y su destino; a comprender el valor de una vida auténticamente cristiana, a guardarse de ciertas perversiones del corazón, a unir el amor filial a Dios con el amor al prójimo. De esta forma, sobre las ruinas acumuladas por el odio y la violencia, podrá ser construida la civilización del amor, tan deseada: el reino del Corazón de Cristo”.
Javier García Ruiz de Medina, sj
 
Posted: 09 Jun 2015 05:43 AM PDT
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