domingo, 7 de junio de 2015

Bidean Monición DOMINGO 11 - T. ORDINARIO 14 de junio 2015

DOMINGO 11 - T. ORDINARIO

14 de junio 2015




MONICIÓN DE ENTRADA


Hermanos: bienvenidos a esta celebración, a este encuentro con el Dios de la Vida.

Tras celebrar las GRANDES FIESTAS de nuestra fe cristiana, nos ponemos a caminar tras las huellas de Jesús, el Maestro, porque sabemos -por experiencia- que es el único camino que nos va a llevar al encuentro con Dios mismo y con los dones que constantemente nos ofrece y nos brinda. En este encuentro con el Padre, descubriremos y experimentaremos el inmenso gozo de la SIMIENTE que Jesús ha sembrado en nosotros y en nuestro mundo, y que crece, según el texto evangélico que hoy escucharemos.

Todo esto queremos celebrar en este encuentro de fe y de fraternidad. Comenzamos.




MONICIONES A LAS LECTURAS


1ª Lectura: Ezequiel 17, 22-24
El profeta Ezequiel, en el siglo VI antes de Cristo, compartió con su pueblo el destierro. Ahora, comunica a los exiliados los planes de salvación que Dios tiene y, de esta manera, quiere animarles a esperar la vuelta a la patria y, a partir de ahí, vivir en fidelidad a la Alianza. El profeta utiliza un lenguaje poético, hablando de árboles frondosos, de ramas y de frutos abundantes, para manifestar esos planes de Dios, y es que Dios los va a hacer realidad. Escuchemos atentamente.

2ª Lectura: 2 Corintios 5, 6-10
El apóstol Pablo continúa con las reflexiones acerca de la vida de la Comunidad Cristiana y sobre el ministerio y quehacer del apóstol dentro de esa comunidad. Confiesa que hay días en que podemos sentirnos desterrados y lejos del Señor. Pero Pablo invita a la confianza en el Señor y a no perder los ánimos. Escuchamos su testimonio.

Evangelio: Marcos 4, 26-34
En el pasaje evangélico que vamos a escuchar, se nos ofrecen dos de las cinco parábolas que recoge el evangelista Marcos. Así, nos presenta a la semilla que crece por sí sola y del pequeño grano de mostaza que se convierte en un hermoso arbusto. Jesús nos dirá que así es el Reino de Dios, y que debe crecer. Ahora bien, su seguidor está comprometido con la causa del Reino. Escuchamos su relato y sus propuestas.



ORACIÓN DE FIELES


Como los discípulos de Jesús que somos, acudamos hoy con confianza a Dios Padre, para presentarle nuestras necesidades, las de la Iglesia y las del mundo.

1.- Por la Iglesia, para que acogiendo de verdad a Cristo, vivo y presente en ella, manifieste de forma más clara el rostro de Dios a los hombres y mujeres de hoy. OREMOS AL SEÑOR.

2.- Por los que tienen responsabilidades públicas y son los dirigentes de las naciones, para que luchen, con todos sus ánimos, en favor de la paz y en favor de los derechos de todas las personas. OREMOS AL SEÑOR.

3.- Por cuantos buscan un sentido a su vida y a las luchas de cada día, para que descubran que la construcción del Reino de Dios es una TAREA de todos los que acogen la novedad de Jesús y quieren sentirse como seguidores suyos. OREMOS AL SEÑOR.

4.- Por los que sufren a causa de la enfermedad, el hambre, la soledad, el futuro incierto, para que siempre sientan la presencia amorosa de otras personas que les manifiesten el amor y la solidaridad del mismo Dios. OREMOS AL SEÑOR.

5.- Por nosotros y por todas las comunidades de nuestra Diócesis, para que la experiencia de la fraternidad nos lleve a vivir con esperanza y dar, con valentía, el testimonio de nuestra fe. OREMOS AL SEÑOR.


PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS


Nota: ofrecemos diversos "SIGNOS" que nos parecen posibles, "fáciles" y que expresan el significado y el caminar de la Comunidad Cristiana.

Por favor: que nadie piense que hay que hacer todos ellos. Que cada Comunidad o Grupo de Liturgia los escoja y los adapte a su realidad.


â PRESENTACIÓN DE UNA CEPA

(Fuera de las comarcas agrarias donde se cultivan las vides, será difícil encontrar este símbolo. Se puede, sin embargo, sustituir por cualquier tronco o por una planta. Lo puede presentar cualquier adulto de la comunidad, y dice:)

ORACIÓN - MOTIVACIÓN: Señor, yo te traigo hoy, en nombre de toda la comunidad, este tronco; es el símbolo de tu Iglesia, la nueva viña, que Tú has plantado, cuidado con esmero, vallado para no ser pisoteada y enriquecida con la casa del vigilante y el lagar. Somos conscientes del amor con que la has regalado. Pero somos también conscientes de la responsabilidad de nuestra respuesta. Por eso, te pedimos tu gracia, para que no seamos como tu viejo pueblo, infieles a tus palabras y deseos. Haz crecer a la Iglesia en frutos abundantes de justicia y amor, los que Tú quieres que produzca.


è PRESENTACIÓN DE UNA ROCA

(Lo realiza una persona adulta de la Comunidad)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Yo te traigo, Señor, esta roca, como signo de que te reconocemos como nuestro refugio y fortaleza. Es más, no queremos tener otro; más bien, queremos construir nuestra vida entera sobre la roca de Cristo, tu Hijo, como él mismo nos invita en tantas ocasiones. Te pedimos que, si somos víctimas de la tentación y los cantos de sirena de este mundo, Tú nos abras los ojos y los oídos del corazón para no dejarnos enredar por ellos.


è PRESENTACIÓN DE UNOS EVANGELIOS

(Hace la ofrenda cualquiera de los adultos de la comunidad)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Si hace un momento expresábamos nuestros deseos de construirnos sobre roca firme, yo te ofrezco estos EVANGELIOS que, bien sabes, contienen la vida, las obras y el mensaje de tu Hijo Jesucristo entre nosotros. Aquí está la tierra y la piedra que nos sirve de cimientos para la construcción de nuestras personas y vidas, y no sólo como principio fundamental, sino también como camino concreto a recorrer: en ellos descubrimos lo que vale y pesa; tus deseos y tu voluntad para llevarlos a la práctica en nuestras existencias; las personas que Tú prefieres, que nosotros debemos amar y por las que hemos de entregarnos; el punto de mira y la meta que debe presidir nuestro caminar histórico. Haz, Señor, que hagamos de tus Evangelios, no sólo la fuente de nuestra lectura, sino también la referencia de nuestras personas y vidas.


è PRESENTACIÓN DE UN TRANSISTOR

(Lo puede hacer cualquier miembro de la comunidad. Tras entregárselo al Presidente, dice:)

ORACIÓN - EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este transistor, que me sirve para ponerme en contacto con uno de los medios de comunicación más populares y que utiliza el oído, como el sentido fundamental de la persona. Con él quiero expresar que todos nosotros somos oyentes de tu Palabra, que queremos vivir a tu escucha en todo momento y con nuestra sensibilidad bien dispuesta, y así construir nuestra vida en la Roca firme y segura que es Jesús, tu Hijo amado.


â PRESENTACIÓN DE UN BOTIQUÍN DE URGENCIA

(La presentación de esta ofrenda la podría hacer alguno de los miembros de la comunidad relacionado con la medicina o con el grupo, si lo hubiere, de pastoral de la Salud o de Cáritas)

ORACIÓN – EXPLICACIÓN: Señor, yo te traigo este botiquín de urgencia, símbolo de asistencia sanitaria, aunque lo hago también como compromiso de que sólo seremos luz en medio del mundo, si acompañamos a nuestras palabras con los gestos y las acciones efectivas de servicio ante las necesidades de los demás. Sólo, así, seremos tus discípulos hoy en medio del mundo. Ayúdanos Tú en esta inmensa tarea y quehacer.





ACCIÓN DE GRACIAS – PREFACIO


(Todos de pie, se disponen a participar en la oración de Acción de Gracias, diciendo: «Gracias, Señor, porque haces crecer en este mundo la semilla de tu Reino».)

Te damos gracias, Padre de los cielos,
porque eres el Dios de los hombres
y Padre de todos,
que quieres que todos se salven
y, como una única familia,
tengan un sitio en tu Reino.
R/. Gracias, Señor, porque haces crecer en este mundo
la semilla de tu Reino.

Nosotros te damos gracias, Señor,
porque tu Palabra no es un libro
de reyes y sacerdotes,
sino liberación de un pueblo,
hecho comunidad de personas,
en el amor y la amistad.
Nosotros te damos gracias,
porque tu Hijo Jesucristo
anunció, de parte tuya, a los hombres
la Buena Noticia de tu Reino, inmensa,
como la humanidad en camino.
R/. Gracias, Señor, porque haces crecer en este mundo
la semilla de tu Reino.

Nosotros te damos gracias, Señor,
porque este Reino
se realiza en todo acto de liberación,
en todo gesto de humanidad,
en toda conquista de amistad,
que se encaminan a la Plenitud absoluta.
Nosotros te damos gracias,
porque la Iglesia es esa humanidad en camino,
dentro de las alegrías y esperanzas,
tristezas y angustias de todos los hombres.
R/. Gracias, Señor, porque haces crecer en este mundo
la semilla de tu Reino.

Nosotros te adoramos y te bendecimos, Señor,
porque nos alimentas con el pan del cielo,
pan que nos unifica y nos salva,
que nos reúne de todas las razas y naciones,
por encima de cualquier diferencia,
a los que estamos abiertos a tu don de amor.
Pan, Señor, que fortalece nuestras débiles manos,
para hacer de esta tierra, una casa,
y de los hombres, tu familia,
en la que ninguno
pueda ser rechazado y preterido.
R/. Gracias, Señor, porque haces crecer en este mundo
la semilla de tu Reino.

Ayúdanos a reconocer
que el Evangelio de tu Hijo es traicionado
cada vez que lo encerramos en el templo,
en vez de dejarlo,
lleno de sol y de luz,
en medio del mundo y de nuestras actividades,
como fuerza y motor.
Ayúdanos, siempre y desde el principio,
a reconocernos discípulos de tu Hijo,
bajo la medida del compartir con los más humildes,
porque sólo así se producirá el milagro de la fraternidad,
allí donde el Espíritu lo suscita.
R/. Gracias, Señor, porque haces crecer en este mundo
la semilla de tu Reino.



DESPEDIDA


Hermanos: hemos compartido el gozo del Señor presente entre nosotros, y al celebrar la Eucaristía, recordamos que Cristo mismo camina en nuestra existencia humana, tantas veces cargada de incertidumbres y de dificultades; pero, al mismo tiempo, potenciamos nuestra esperanza en su fuerza y en su salvación. Vivimos en comunión porque sabemos que Dios está con nosotros y nos garantiza la seguridad en el triunfo final, como la semilla que crece en la tierra porque lleva una fuerza especial dentro de ella misma. Ojalá haya sido verdad en estos meses de trabajo compartido en nuestro compromiso comunitario y de evangelización. ¡Feliz semana de testimonio cristiano!



REFLEXIÓN PARA ESTE DÍA


“La semilla es la Palabra de Dios,
el sembrador es Cristo,
quien lo encuentra vive para siempre”

Hemos terminado las GRANDES FIESTAS de nuestra fe cristiana (Semana Santa, Pascua, Pentecostés, Santísima Trinidad, Corpus Christi) y este domingo nos pone tras las huellas del Maestro, Jesús de Nazaret, para participar en su ESCUELA, y aquello que hemos descubierto, irlo madurando y profundizando en el caminar de cada día.

Y, también HOY, nos encontramos con una sorpresa: según Jesús, Dios escoge “lo pequeño”, como era un “grano de mostaza”, para que se convierta en un árbol frondoso y que cobije a los pájaros y donde puedan anidar sin ningún tipo de temor. La sorpresa se produce cuando nos plantea que así es el REINO de DIOS. Es la SEMILLA que cae en tierra, que germina y que crece sin que sepa el cómo, hasta convertirse en algo grande y hermoso y lleno de frutos.

De hecho, a lo largo de la historia, Dios elige a personas que, humanamente, serán las menos indicadas para conseguir una GRAN META, pero con su ayuda lo consiguen. Esto es, el árbol frondoso que parecía el antiguo Israel se secó y Dios, en Jesús, inició un rebrote NUEVO, que irá creciendo hasta alcanzar los confines de la tierra.

Aquel grupo de humildes pescadores de Galilea, insignificante según la mirada de su entorno, animado por el Espíritu, ha anunciado al mundo la BUENA NOTICIA de Jesús, y lo hicieron con sus palabras y con sus propias vidas. Desde entonces el Reino de Dios está en marcha. Es Dios mismo quien lo hizo germinar y madurar, pero Él sigue contando con personas sencillas para hacer VISIBLE y TANGIBLE ese Reino.

Hoy sigue LLAMANDO para esta tarea. NOSOTROS, también, estamos INVITADOS. Es cuestión de estar ABIERTOS a sus propuestas. ¿Cómo nos sentimos ante esta posibilidad hermano/a?

¡DICHOSOS quienes creen en la SEMILLA del Reino,

porque Dios será su TESORO!

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