martes, 9 de junio de 2015

Betania Moniciones XI Domingo del Tiempo Ordinario 14 de junio de 2015

XI Domingo del Tiempo Ordinario
14 de junio de 2015

Moniciones

MONICIÓN DE ENTRADA
Recibid todos, hermanos y hermanas, nuestra más cordial bienvenida a la Eucaristía del Domingo XI del Tiempo Ordinario. Atrás hemos dejado las grandes solemnidades del Tiempo Pascual y también las dos grandes fiestas que abren el Tiempo Ordinario: la Santísima Trinidad y el Corpus Christi. Iremos siguiendo a Cristo es su vida pública durante todos estos domingos. Se nos irá relatando la biografía de Jesús, domingo a domingo para que aprendamos a conocerle mejor, para que su enseñanza jalone nuestro recto camino de buenos cristianos. Hoy el Señor Jesús nos va a relatar las parábolas de las semillas. Una semilla es pequeña y mientras permanece en tierra el labrador no se apercibe de su crecimiento. Y así es la Palabra de Dios, cae en el corazón humano y con la ayuda del Espíritu Santo se fecunda, crece y da mucho fruto. La pequeñez primera de una semilla es la promesa de muchos y grandes frutos.


MONICIONES SOBRE LAS LECTURAS
1.- Nuestra primera lectura de hoy procede del capítulo 17 del Libro de Samuel nos enseña como un pequeño resto de Israel, un pueblo humilde y pequeño llegará un día a superar las maravillas de otros pueblos. Es la rama del cedro que plantada por Dios crecerá en la espera del Mesías.
S.- El Salmo 91 condensa el agradecimiento del pueblo a Dios. La misericordia divina ayuda a florecer las buenas obras en los hombres y mujeres que siguen y aman al Señor. Es un salmo retributivo, quiere devolver a Dios en forma de alabanza todos los bienes recibidos
2.- San Pablo, en su Segunda Carta a los Corintios, proclama su confianza en la donación que Dios dará a los que permanecen fieles a su Palabra y se esfuerzan, en todo momento y ocasión, en agradar al Señor y seguir sus caminos.
3.- San Marcos reúne en el texto de su evangelio dos parábolas referidas a las semillas. Describe el Señor Jesús el camino de crecimiento de las mismas, a veces sin que el agricultor sepa bien como, para convertirse en árboles donde pueden anidar las aves. Así es la Palabra de Dios, que depositada como semilla en nuestros corazones va creciendo y creciendo hasta convertirse en un árbol firme. Escuchemos con atención.

Lectura de Postcomunión
MONICIÓN
Terminemos nuestra Eucaristía con esta bella oración del Padre Leoz especialmente redactada para nosotros y para este hora.
DAME FE COMO UN GRANO DE MOSTAZA
Sencilla, pero obediente y  nítida
Radical, pero humilde y  acogedora
Soñadora, pero con los pies  en la tierra
Con la mente en el cielo,  pero con los ojos despiertos
Con los pies en el camino,  pero con el alma hacia Ti
¿Me ayudarás, Señor?
Dame fe, como un grano de  mostaza
¿Será suficiente, Señor?
Amén

     

Exhortación de despedida
Salgamos contentos de la Eucaristía. Hoy también la Palabra de Dios ha penetrado en nuestro corazón como semilla que al crecer hará crecer nuestra fe y nuestro amor.


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