martes, 19 de mayo de 2015

Pentecostés: Fichas para niños Pentecostés: Misa con jóvenes Pentecostés: Misa con niños Pentecostés: Guión Litúrgico 3 Pentecostés: Guión Litúrgico 2 Pentecostés: Guión Litúrgico 1 Domingo de Pentecostés: Comentarios, homilías y reflexiones a la Palabra de Dios: Domingo de Pentecostés: Cantos 2 Domingo de Pentecostés: Cantos 1 Frase del día, 19 mayo Comentario al Evangelio de hoy, 19 mayo Evangelio del día, 19 mayo

  • Posted: 18 May 2015 11:00 PM PDT
    Posted: 18 May 2015 10:57 PM PDT


    Solemnidad de Pentecostés – (24 de mayo de 2015)


    1- Entrada:

    ¡Queridos jóvenes, llegó el día de Pentecostés y estamos todos reunidos para celebrar con alegría la Eucaristía! Pidámosle al Señor que derrame su Espíritu sobre nosotros, sobre la Iglesia y sobre todo el mundo. Necesitamos un cambio profundo que renueve nuestra vida. ¡Comencemos cantando y abramos nuestro corazón!

    2- Liturgia de la Palabra:

    El Espíritu Santo es infundido en los discípulos; en cada uno, se manifiesta para el bien común. Las maravillas del Señor son proclamadas para que las entiendan todos los hombres del mundo. Prestemos atención a la Palabra de hoy.


    3- Oración de los fieles:

    Ya que formamos un solo cuerpo en Cristo, elevemos juntos nuestras intenciones comunitarias, diciendo: que tu Espíritu renueve nuestros corazones.

    -      Por todos los miembros de la Iglesia en las diversas vocaciones, para que recibamos una nueva efusión del Espíritu que nos permita ser una Iglesia siempre en salida, que lleve el Evangelio hasta las periferias del mundo.
    -      Por la unidad de los cristianos, para que el Espíritu Santo nos ayude a los cristianos de distintas denominaciones a encontrar los caminos para dar testimonio de unidad.
    -      Por nuestro país, en vísperas de nuestra fiesta patria, para que los candidatos a los diversos cargos de gobierno, pongan sus capacidades verdaderamente al servicio del bien común.
    -      Por los cristianos perseguidos en varios países del mundo, para que tomemos conciencia de la gravedad de estos hechos y para que se terminen la crueldad y el odio de aquellos que matan por el solo hecho de pensar o creer distinto.
    -      Por los jóvenes, para que sean la fuerza de una Iglesia renovada, abierta y pobre para los pobres.

    4- Ofrendas:

    Llevemos al altar el pan y el vino que el Espíritu Santo transformará en Cuerpo y Sangre de Jesús. Llevemos, también, nuestra ofrenda generosa y toda nuestra vida necesitada del Espíritu. Hagámoslo cantando.

    5- Comunión:

    Queridos jóvenes, vayamos ahora al encuentro de Jesús en la Comunión. Tengamos unos momentos de intimidad con Él en nuestro corazón y pidámosle que su Espíritu nos impulse como a los primeros discípulos. Acompañemos este momento cantando.

    6- Despedida:

    La irrupción del Espíritu en la primera comunidad, llenó de fuerza y entusiasmo a los discípulos. Que este nuevo Pentecostés nos dé a nosotros esa misma gracia.¡Hagamos lío! Y vayamos a nuestros ambientes a contagiar la alegría de nuestra fe. Nos vamos cantándole a María.
     


     
    Posted: 18 May 2015 10:56 PM PDT


    Solemnidad de Pentecostés – (24 de mayo de 2015)


    1- Entrada:

    Bienvenidos chicos a la fiesta de Pentecostés. Celebramos al Espíritu Santo entre nosotros. Por eso, empezamos cantando con fuerza y mucha alegría, mientras recibimos al padre que preside nuestra Eucaristía.

    2- Liturgia de la Palabra:

    ¿Ruido? ¿Viento? ¿Fuego? ¡Escuchemos el lío que causó el Espíritu Santo!


    3- Oración de los fieles:

    El Espíritu Santo nos ayuda a rezar como conviene, por eso, digamos juntos: Ven, Espíritu Santo.

    -      Por el Papa Francisco y toda la Iglesia, para que este nuevo Pentecostés nos de mucha fuerza y alegría para seguir anunciando a Jesús en todas partes.
    -      Por nuestro país que celebrará en estos días su fiesta patria, para que el Espíritu toque los corazones de los gobernantes y candidatos para trabajar por el bien común y el de los ciudadanos para comprometerse por un país mejor.
    -      Por la unidad de todos los cristianos, para que, superando divisiones, demos testimonio de unidad y así sea creíble nuestra fe.
    -      Por los niños, adolescentes y jóvenes, para que el Espíritu los guíe por el camino del bien y los llene de entusiasmo para vivir y anunciar el Evangelio.

    4- Ofrendas:

    Pongamos nuestros dones al servicio de Dios, mientras acercamos el pan y el vino al altar. Cantemos de corazón.

    5- Comunión:

    Somos muchos miembros de un solo cuerpo. La comunión nos une al Cuerpo de Cristo. Los que están preparados acérquense a recibirlo y quienes aún no, háganlo con el deseo; mientras, todos cantemos a una voz.

    6- Despedida:

    El Espíritu Santo vino para quedarse con nosotros. Dejémoslo hacer lío en nuestro interior: que nos llene de paz y nos mueva a hacer el bien a los demás. Nos despedimos cantando.


     
    Posted: 18 May 2015 10:55 PM PDT
    SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS
    1. El aliento de fuego
    2. Como una tormenta

    Saludo (Ver la Segunda Lectura)
    Todos hemos sido bautizados en un mismo Espíritu
    y todos hemos bebido de un mismo Espíritu. 
    Que todos ustedes reciban el Espíritu Santo
    y que Él esté siempre con ustedes. R/ Y con tu espíritu.

    Introducción por el Celebrante


    1. El aliento de fuego
      ¿Quién no sueña en un día futuro, en el que ya no tenga miedo de hacer las cosas proyectadas por tanto tiempo, simplemente porque le faltaba valor y coraje para emprenderlas? ¿Quién no espera tener más entusiasmo para realizar con alegría las tareas de cada día, para arriesgarse a amar más profundamente a Dios y a los hermanos, sin condiciones ni vacilaciones? ¿Quién no desea estar mucho más inspirado y ser mucho más dinámico y creativo en la vida? Hoy es el día en que esto puede comenzar a suceder, porque hoy es Pentecostés, el día del Espíritu, el día en que el viento celestial huracanado renueva nuestro amor, el día en que el fuego divino nos trae alegría y libertad, el día del Espíritu Santo. Que Jesús, el Señor, aliente su Espíritu sobre nosotros e inflame nuestros corazones con su luz y con su vida.
    2. Como una Tormenta
      Nos resultan familiares los vientos huracanados, las tormentas y los huracanes, que sacuden casas y arrancan árboles de cuajo. Hoy celebramos la acción de otro viento misterioso, que unas veces se presenta violento y tempestuoso sin ser destructor, y otras veces se muestra suave y refrescante como dulce brisa reconfortante. Es el Espíritu, el aliento de Dios, el Espíritu Santo que irrumpe y sopla. ¿De dónde viene este Espíritu alentador? ¿A dónde va; y a dónde nos dirige? Es el Espíritu poderoso de Dios, tormenta divina de amor y valentía; Espíritu creativo, renovador, “inspirador”, que quiere realizar con nosotros un nuevo Pentecostés. --- Que ojalá hoy, en esta celebración eucarística, el Espíritu Santo de Dios traiga aire fresco a nuestros corazones, renueve nuestra fe y haga crecer visiblemente nuestro amor.


    Acto Penitencial
    Nosotros, tantas veces, no hemos utilizado los dones maravillosos que el Espíritu Santo continuamente nos ofrece.
    Pidámosle a Dios que nos perdone bondadosamente y que abra nuestros corazones a los dones del mismo Espíritu.
    (Pausa) 

    • Señor Jesús: Alienta tu Espíritu sobre nosotros que nos quiere impulsar a entendernos y acogernos, a apreciarnos y a apoyarnos mutuamente.Señor, ten piedad de nosotros.
      R/ Señor, ten piedad de nosotros.
    • Señor Jesucristo: Alienta tu Espíritu sobre nosotros que quiere unirnos en un mismo amor. Haz que ese amor sea inventivo y creador.
      R/ Cristo, ten piedad de nosotros.
    • Señor Jesús: Alienta tu Espíritu sobre nosotros para que nos libere de todos los miedos que nos paralizan y para que nos mueva a servir con alegría a Dios y a los hermanos.
      R/ Señor, ten piedad de nosotros.
    Por tu gran bondad, Señor, perdona nuestros pecados, ábrenos al Espíritu de vida y amor y llévanos a la vida eterna. R/ Amén.


    Introducción al Gloria
    Que el Espíritu Santo nos ayude a alabar a Dios con entusiasmo y alegría.

    Colecta
    Pidamos a Dios nuestro Padre que nos envíe el Espíritu Santo como lo envió en Pentecostés a su joven Iglesia.
    (Pausa)

    Oh Dios, Padre nuestro:
    Haz, te pedimos, que el Espíritu Santo 
    nos sorprenda con el don del ardor y del vigor cristianos;
    que nos rejuvenezca y nos renueve
    como lo hizo con los miembros de la Iglesia recién nacida.
    Que tu Espíritu renueve nuestros días, nuestro amor y nuestra vida; 
    que nos traiga ternura y alegría
    junto con apertura y acogida para con todos;
    que nos fortalezca con valentía y coraje 
    para defender y apoyar todo lo que es recto y justo. 
    Que el mismo Espíritu nos una en su amor y nos lleve a ti.
    Todo esto te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. 

    R/ Amén.

    Primera Lectura (Acts 2:1-11): El Espíritu Llega Como Fuerte Tormenta
    Ruido ensordecedor, fuerte tormenta, fuego, diferentes lenguas... han sido símbolos tradicionales para describir el primer Pentecostés cristiano. Estos símbolos nos hablan con fuerza de que algo totalmente nuevo está brotando. El Espíritu poderoso de Dios está irrumpiendo en el mundo para unir a la humanidad dividida en una nueva comunidad, donde haya lugar para todos.

    Segunda Lectura (1 Cor 12:3-7, 12-13): Somos Uno en el Espíritu 
    Cualquier cosa buena que tengamos, cualquier don que Dios nos ha dado, todo proviene del Espíritu que obra en nosotros. Por encima de nuestros diferentes talentos, tareas y responsabilidades, el Espíritu nos une en el Cuerpo de Cristo, formando una comunidad de fe, esperanza y amor.

    Evangelio (Jn 20:19-23): Recibe el Espíritu Santo
    El Espíritu Santo completa la obra de Cristo en nosotros, y, a través de nosotros, en el mundo. Al igual que los apóstoles, también nosotros hemos recibido el mandato de romper y abandonar nuestros muros cercados y llevar sanación y paz al mundo.

    Oración de los Fieles
    Roguemos a Dios Padre que derrame sobre nosotros y sobre el mundo entero el Espíritu de audacia y de unidad. Y digamos: 
    R/ Que tu Santo Espíritu renueve la faz de la tierra.

    1. Sobre las iglesias locales esparcidas por toda la tierra, sobre las comunidades con mil rostros, sobre los cristianos diseminados por todo el ancho mundo, Señor: derrama tu Espíritu. 
      R/ Que tu Santo Espíritu renueve la faz de la tierra.
    2. Sobre el Papa y demás líderes de las Iglesias, sobre obispos y sobre pastores, sobre todos aquellos que tienen un ministerio de servicio, Señor: derrama tu Espíritu. 
      R/ Que tu Santo Espíritu renueve la faz de la tierra.
    3. Sobre los cristianos perseguidos por su fe, sobre los que dudan, vacilan o flaquean, sobre todos los que buscan a Dios y esperan al Espíritu Consolador, Señor: derrama tu Espíritu.
      R/ Que tu Santo Espíritu renueve la faz de la tierra.
    4. Sobre los que oprimen a sus hermanas y hermanos, sobre los que ostentan posiciones de poder, sobre los que son y se sienten marginados y esclavizados, y también sobre los que se sienten liberados y libres, Señor: derrama tu Espíritu. 
      R/ Que tu Santo Espíritu renueve la faz de la tierra.
    5. Sobre los que extienden y proclaman el evangelio, sobre aquellos cuya misión es perdonar pecados, sobre aquellos atrapados por los cepos de sus vicios y pasiones, Señor: derrama tu Espíritu. 
      R/ Que tu Santo Espíritu renueve la faz de la tierra.
    6. Sobre todos los que estamos reunidos aquí, ahora, en tu nombre, sobre aquellos que han abandonado nuestra comunidad, sobre los nuevos bautizados en estos días pascuales, Señor: derrama tu Espíritu. 
      R/ Que tu Espíritu Santo renueve la faz de la tierra.

    Por todos ellos te rogamos, Señor Dios nuestro. Envía tu Espíritu a cada uno de nosotros; que él nos inflame con su amor siempre, todos los días de nuestra vida, y por los siglos de los siglos. R/ Amén.

    Oración sobre las Ofrendas 

    Oh Dios, Señor nuestro: 
    Dígnate concedernos 
    que tu Espíritu descienda sobre este pan y este vino
    y los llene con la fuerza vital de Jesús, tu Hijo.
    Que tu Espíritu descienda sobre nosotros,
    invitados a sentarnos a la mesa santa de tu Hijo Jesús,
    y llénanos con su vida y alegría.
    Que él nos convierta verdaderamente en el Cuerpo de Cristo
    en el cual nosotros seamos visiblemente 
    el corazón y las manos de nuestro Señor y Salvador,
    que vive y reina por los siglos de los siglos.

    R/ Amén.

    Introducción a la Plegaria Eucarística
    Con el Espíritu Santo en nuestros corazones, participemos juntos, con alegría y gratitud, en la acción de gracias de Jesús nuestro Señor.

    Introducción al Padre Nuestro

    No podemos decir “Jesús es Señor”
    si no es por medio del Espíritu.
    No podemos llamar “Padre” a Dios 
    sino por el Espíritu, 
    que clama desde lo más íntimo de nosotros.
    Movidos por este Santo Espíritu,
    digamos ahora con total confianza
    la oración que Jesús mismo nos enseñó.

    R/ Padre nuestro....

    Líbranos, Señor

    Líbranos, Señor, de todos los males y concédenos la paz de Cristo en nuestros días,
    paz que es obra de tu Espíritu.
    Por tu bondadosa misericordia  líbranos de todos los pecados
    que obstaculizan la unidad y la universalidad de tu Iglesia;
    protégenos de todo peligro y perturbación y danos la seguridad de que, 
    incluso en las incertidumbres de nuestro tiempo,
    el Espíritu Santo nos conduce hacia adelante,
    con gozosa alegría, hacia la gloriosa venida 
    de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

    R/ Tuyo es el Reino...

    Invitación a la Comunión (Ver Rev 22:17, 21)

    El Espíritu y la Iglesia dicen: ¡Ven!
    Que cada uno que escucha responda: ¡Ven!
    Que todos los que tienen sed vengan a beber.
    Que todos los que quieran saciarse con el agua de vida
    la obtengan siempre como el mejor don.
    Éste es Jesucristo glorioso y resucitado,
    cuyo Espíritu nos impulsa 
    a dar testimonio del amor de Dios.

    R/ Señor, yo no soy digno...

    Oración después de la Comunión

    Oh Dios y Padre nuestro:
    Hemos escuchado a tu Hijo Jesús,
    que graciosamente nos ha dirigido su palabra 
    y con gozo nos hemos alimentado 
    con el Pan de Vida en su mesa eucarística
    Que el Espíritu Santo ponga fuego en esas palabras de Jesús, 
    que ojalá sigan ardiendo en nuestros corazones
    y nos sacudan y nos saquen de nuestra indiferencia.
    Haz, Señor, que el Espíritu Santo nos urja y nos impulse 
    a llegar a ser, los unos para con los otros, como sabroso pan;
    que rejuvenezca y edifique a nuestras hermanas y hermanos
    en su caminar hacia ti, nuestro Dios de vida.
    Todo esto te lo pedimos en nombre de Jesucristo, el Señor.

    R/ Amén 

    Bendición

    En esta eucaristía Dios ha derramado de nuevo sobre nosotros
    el fuego vivo y el fuerte aliento del Espíritu. 
    Ojalá que este mismo Espíritu nos mueva a arriesgarnos con valentía 
    en nuestro sincera y total entrega a Dios y a los hermanos.
    Que él nos dé el valor para transformarnos a nosotros mismos 
    y a la Iglesia que tanto amamos. 
    Que lleguemos a ser para todo el mundo signos vivientes 
    de la presencia bondadosa de Dios.
    Y que la bendición de Dios todopoderoso, 
    Padre, Hijo y Espíritu Santo 
    descienda sobre nosotros y nos acompañe siempre.

    R/ Amén.

    Podemos ir en paz; y que el Espíritu Santo mantenga nuestros corazones ardiendo siempre con el amor de Dios.
    R/ Demos gracias a Dios.
     
    Posted: 18 May 2015 10:54 PM PDT
    24 DE MAYO DE 2015
    Liturgia de las Horas – Cuarta Semana del Salterio

    R I T O S    I N I C I A L E S

    CANTO DE ENTRADA.
    El Señor os dará su Espíritu Santo.  Ya no temáis, abrid el corazón, derramará todo su amor.  El Señor os dará su Espíritu Santo.  Ya no temáis, abrid el corazón, derramará todo su amor.

    Él transformará hoy vuestra vida, os dará la fuerza para amar.  No perdáis vuestra esperanza, Él os salvará.

    SALUDO  Y MONICIÓN.

    ASPERSIÓN DEL AGUA.
    Canto:
    Oh, oh, oh, oh, hay que nacer del agua.  Oh, oh, oh, oh, hay que nacer del Espíritu de Dios.  Oh, oh, oh, oh, hay que nacer del agua y del Espíritu de Dios hay que nacer del Señor.  Oh, oh, oh, oh, hay que nacer del agua y del Espíritu de Dios hay que nacer del Señor.  Prepárate para que sientas.  Prepárate para que sientas.  Prepárate para que sientas el Espíritu de Dios.  Déjalo que se mueva.  Déjalo que se mueva.  Déjalo que se mueva dentro de tu corazón.  
    GLORIA.
    Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

    ORACIÓN COLECTA.

    LITURGIA DE LA PALABRA

    PRIMERA LECTURA.
    Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 2, 1-11


    Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar.  De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban.  Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno.  Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.
    Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra.  Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.  Enormemente sorprendidos, preguntaban: «¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa?
    Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.»
    PALABRA DE DIOS

    SALMO RESPONSORIAL.  Salmo 103.
    Antífona: Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.

    Bendice, alma mía, al Señor: ¡Dios mío, qué grande eres! Cuántas son tus obras, Señor; la tierra está llena de tus criaturas.

    Les retiras el aliento, y expiran y vuelven a ser polvo; envías tu aliento, y los creas, y repueblas la faz de la tierra.

    Gloria a Dios para siempre, goce el Señor con sus obras.  Que le sea agradable mi poema, y yo me alegraré con el Señor.

    SEGUNDA LECTURA.
    Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios 12, 3b-7. 12-13.

    Nadie puede decir: «Jesús es Señor», si no es bajo la acción del Espíritu Santo.
    Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.  En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.
    Porque, lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.
    Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo.  Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.
       PALABRA DE DIOS

    SECUENCIA.
    Ven, Espíritu divino, manda tu luz desde el cielo.  Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido; luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.

    Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

    Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.  Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento.

    Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero.

    Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén.

    ALELUYA.
    Antífona: Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos la llama de tu amor.

    EVANGELIO.
    Lectura del santo Evangelio según San Juan 20, 19-23

    Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos.  Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.»
    Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado.  Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.  Jesús repitió: «Paz a vosotros.  Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
    Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»
    PALABRA  DEL SEÑOR

    HOMILÍA.

    CREDO.

    ORACIÓN DE LOS FIELES.

    LITURGIA EUCARÍSTICA

    OFERTORIO.
    Canto:
    Bendito seas, Señor, por este pan y este vino que generoso nos diste para caminar contigo, y serán para nosotros alimento en el camino.

    Te ofrecemos el trabajo, las penas y la alegría, el pan que nos alimenta y el afán de cada día. 

    ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS.

    PREFACIO Y SANTO.

    PLEGARIA EUCARÍSTICA.

    RITO DE LA COMUNIÓN

    PADRE NUESTRO.

    RITO DE LA PAZ.

    CORDERO DE DIOS.

    COMUNIÓN.
    Canto:
    Envía, Señor, tu Espíritu, que renueve nuestros corazones.

    Envíanos, Señor, tu luz y tu calor, que alumbre nuestros pasos, que encienda nuestro amor; envíanos tu Espíritu, y un rayo de tu luz encienda nuestras vidas en llamas de virtud.

    Envíanos, Señor, tu fuerza y tu valor, que libre nuestros miedos, que anime nuestro ardor; envíanos tu Espíritu, impulso creador, que infunda en nuestras vidas la fuerza de su amor.

    Envíanos, Señor, la luz de tu verdad, que alumbre tantas sombras de nuestro caminar; envíanos tu Espíritu, su don renovador, engendre nuevos hombres con nuevo corazón.

    ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN.

    Gracias, Señor, por dejarnos el Espíritu, el mejor regalo que has dejado a tu Iglesia.

    En esta vida tan agitada, necesitamos tregua y descanso, alegría e ilusión.  Necesitamos purificar nuestras vidas, quemar lo viejo que hay en nosotros y nacer cada día a una vida nueva.  Cambiar nuestra tibieza y desánimo en entrega impulsiva y generosa.

    Ven, Espíritu Santo, derrama tus dones sobre nosotros, sobre nuestras comunidades, sobre el mundo entero, para que podamos seguir experimentando aquél impulso renovador que transformó a los discípulos el día de Pentecostés.

    ORACIÓN.

    RITO DE CONCLUSIÓN

    BENDICIÓN Y DESPEDIDA
    Canto:
    Nos envías por el mundo a anunciar la Buena Nueva.  Nos envías por el mundo a anunciar la Buena Nueva.  Mil antorchas encendidas y una nueva primavera.  Mil antorchas encendidas y una nueva primavera.

    Si la sal se vuelve sosa ¿quién podrá salar el mundo?  Si la sal se vuelve sosa ¿quién podrá salar el mundo?  Nuestra vida es levadura, nuestro amor será fecundo.  Nuestra vida es levadura, nuestro amor será fecundo.
     
    Posted: 18 May 2015 10:53 PM PDT
    DOMINGO 24 DE MAYO DE 2015
    SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS

    MISA DEL DÍA

    PREPARACIÓN:    
    Antes de la salida del celebrante.

    Finalizamos hoy la gran celebración de la Pascua, con la Solemnidad de Pentecostés. Y hoy nos hemos reunido como los primeros discípulos y sentimos la presencia del Resucitado en medio nuestro. Hoy conmemoramos el comienzo de la vida de la Iglesia, que nace y crece bajo la acción del Espíritu Santo.

    AMBIENTACIÓN:
    Luego del saludo inicial y antes del acto penitencial.

    Consumada la obra de la redención, Cristo cumple su promesa y envía el Espíritu Santo a la Iglesia naciente y a la Iglesia de todos los tiempos, para iluminar a todos los hombres en el conocimiento de la verdad revelada, y guiarnos y sostenernos en el camino hacia la Casa del Padre. "Y el Espíritu Santo, descendiendo sobre ellos con fuerza extraordinaria, los hizo capaces de anunciar a todo el mundo la enseñanza de Cristo Jesús. Como entonces los Apóstoles, también nosotros nos encontramos reunidos en un gran cenáculo de Pentecostés, anhelando la efusión del Espíritu."

    1ª. LECTURA:             (Hch 2, 1-11)     (texto)

    Escuchemos cómo se nos presenta la presencia transformadora del Espíritu entre los Apóstoles. Con símbolos del Antiguo Testamento se expresa el don sorprendente de Dios.

    SALMO RESP.:          (103, 1ab. 24ac. 29b-31. 34)    (texto)

                        R.   Señor, envía tu Espíritu
                              y renueva la faz de la tierra.

    2ª. LECTURA:          (1 Co 12, 3b-7. 12-13)     (texto)

    Pablo escribe a la comunidad de Corinto, y en ellos a nosotros, dando el criterio para conocer si realmente todo proviene o no de Dios; el criterio es la fe y la adhesión a Jesucristo, y el servicio y cohesión comunitarios.

    SECUENCIA:         (texto)

    Antes de escuchar el Evangelio, unámonos desde el fondo del corazón, a esta antigua plegaria al Espíritu Santo, pidiéndole a Él que venga a nosotros, nos renueve y acompañe.

    EVANGELIO:           (Jn 20, 19-23)    (texto)

    Y ahora hermanos, es el mismo Jesús, el Señor Resucitado, quien promete a sus discípulos y hoy a nosotros, su gran legado: el don de su Espíritu.
    .

    ORACIÓN DE LOS FIELES:

    CELEBRANTE:

    Y ahora, bajo el impulso del Espíritu Santo, que ora en nuestro interior, dirijamos al Padre del Cielo nuestra oración filial, en la que le pedimos por las necesidades de la Iglesia y por las de todos los hombres.


    GUÍA: A cada una de las intenciones responderemos orando:

    "SEÑOR, ENVÍA TU ESPÍRITU Y RENUEVA LA FAZ DE LA TIERRA"

    v Para que en la Iglesia, el Espíritu Santo, Dios mismo en el corazón de cada creyente y en el corazón de la humanidadnos ayude a ser cada día más dóciles a sus inspiraciones que nos conducen a la salvación, te pedimos...

    Para que nuestro querido Santo Padre Francisco siga siendo el permanente ejemplo de anuncio del Evangelio a todos los hombres y hasta los confines del mundo, te pedimos...

    v Para que nuestro Obispo, asistido e iluminado permanentemente por el Espíritu de tu Hijo, pueda guiarnos para formar una comunidad diocesana unida por un auténtico amor, te pedimos...

    v Para que tu Santo Espíritu ilumine la mente de nuestros gobernantes y de todo nuestro pueblo, y así el odio se convierta en amor, el sufrimiento en gozo y podamos vivir en verdadera paz, te pedimos...

    v Para que tu Santo Espíritu que todo lo renueva, conceda la salud a los enfermos, el consuelo a los que viven tristes y la salvación a todos los hombres, te pedimos...

    v Para que todos los cristianos dejemos que el Espíritu Santo actúe en nuestros corazones y transforme nuestras vidas, para que toda ella sea un compromiso a ser verdaderamente los discípulos de tu Hijo y los testigos de su resurrección, te pedimos...

    CELEBRANTE:

    Padre bueno, queremos continuar el camino de tu Hijo; haz que nos dejemos llenar de su Espíritu para ir realizando, cada vez más, su Reino en la vida de los hombres. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.

    PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS:
...

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