martes, 26 de mayo de 2015

Lecturas Miércoles 27 de Mayo de 2015

Miércoles 27 de Mayo de 2015
Misa a elección:
Feria. Verde
San Agustín de Cantorbery, obispo. Memoria libre. Blanco
Agustín era monje benedictino en el monasterio San Andrés (Roma). Fue enviado por el papa Gregorio Magno con el encargo de misionar en Inglaterra, lo cual tuvo muchos frutos. Primero fue nombrado abad del convento benedictino, luego obispo de la Galia y finalmente arzobispo primado de Inglaterra. Murió el 26 de mayo del año 604, y fue enterrado en Cantorbery, en la iglesia que lleva su nombre.

Antífona de entrada          cf. Sal 17, 19-20

El Señor fue mi apoyo: Me sacó a un lugar espacioso, me libró, porque me ama.


Oración colecta

Concédenos, Señor, que los acontecimientos de este mundo se orienten para nuestro bien, según tus designios de paz, y que tu Iglesia se alegre de servirte con entrega y serenidad. Por nuestro Señor Jesucristo…

O bien:          de san Agustín de Cantorbery

Dios nuestro, por la predicación del obispo san Agustín de Cantorbery llevaste al conocimiento del Evangelio a los pueblos de Inglaterra; haz que los frutos de sus esfuerzos se mantengan en tu Iglesia con perenne fecundidad. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura        Ecli 36, 1. 4. 5. 10-17

Lectura del libro del Eclesiástico.
Ten piedad de nosotros, dueño soberano, Dios de todas las cosas, y mira. Infunde tu temor a todas las naciones. Que ellas te reconozcan, como hemos reconocido nosotros que no hay otro Dios fuera de ti, Señor. Renueva los signos y repite las maravillas, glorifica tu mano y tu brazo derecho. Congrega a todas las tribus de Jacob, y entrégales su herencia, como al comienzo. Ten piedad, Señor, del pueblo que es llamado con tu Nombre, de Israel, a quien trataste como a un primogénito. Ten compasión de tu Ciudad santa, de Jerusalén, el lugar de tu reposo. Llena a Sión de alabanzas, y a tu pueblo, cólmalo de tu gloria. Da testimonio a favor de los que tú creaste en el principio, y cumple las profecías anunciadas en tu Nombre. Dales la recompensa a los que te aguardan, y que se compruebe la veracidad de tus profetas. Escucha, Señor, la oración de los que te suplican, conforme a la bendición de Aarón sobre tu pueblo, para que todos los que viven en la tierra reconozcan que tú eres el Señor, el Dios eterno.
Palabra de Dios.

Comentario

El autor es capaz de clamar, de gritar para que todo el mundo se entere de que “no hay otro Dios”. Este hombre no tiene vergüenza, no se acobarda ni se repliega, confiesa su fe ante todo el mundo.

Salmo 78, 8-9. 11. 13

R. ¡Apiádate de tu pueblo, Señor!

No recuerdes para nuestro mal las culpas de otros tiempos;
compadécete pronto de nosotros,
porque estamos totalmente abatidos. R.
Ayúdanos, Dios salvador nuestro,
por el honor de tu Nombre;
líbranos y perdona nuestros pecados,
a causa de tu Nombre. R.
Llegue hasta tu presencia el lamento de los cautivos,
preserva con tu brazo poderoso
a los que están condenados a muerte. R.
Y nosotros, que somos tu pueblo y las ovejas de tu rebaño,
te daremos gracias para siempre,
y cantaremos tus alabanzas por todas las generaciones. R.

Aleluya        Mc 10, 45

Aleluya. El Hijo del hombre vino para servir y dar su vida en rescate por una multitud. Aleluya.

Evangelio     Mc 10, 32-45

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos.
Mientras iban de camino para subir a Jerusalén, Jesús se adelantaba a sus discípulos; ellos estaban asombrados y los que lo seguían tenían miedo. Entonces reunió nuevamente a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder: “Ahora subimos a Jerusalén; allí el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas. Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos: Ellos se burlarán de él, lo escupirán, lo azotarán y lo matarán. Y tres días después, resucitará”. Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, se acercaron a Jesús y le dijeron: “Maestro, queremos que nos concedas lo que te vamos a pedir”. Él les respondió: “¿Qué quieren que haga por ustedes?”. Ellos le dijeron: “Concédenos sentarnos uno a tu derecha y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Jesús les dijo: “¡No saben lo que piden! ¿Pueden beber el cáliz que yo beberé y recibir el bautismo que yo recibiré?”. “Podemos”, le respondieron. Entonces Jesús agregó: “Ustedes beberán el cáliz que yo beberé y recibirán el mismo bautismo que yo. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes han sido destinados”. Los otros diez, que habían oído a Santiago y a Juan, se indignaron contra ellos. Jesús los llamó y les dijo: “Ustedes saben que aquéllos a quienes se considera gobernantes dominan a las naciones como si fueran sus dueños, y los poderosos les hacen sentir su autoridad. Entre ustedes no debe suceder así. Al contrario, el que quiera ser grande que se haga servidor de ustedes, y el que quiera ser el primero que se haga servidor de todos. Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por una multitud”.
Palabra del Señor.

Comentario

Los hombres y mujeres de la Iglesia no se salvan de las tentaciones de querer tener el poder, de competir y querer ser “el mejor”. Sin embargo, pueden remediarlas viendo a Jesús, imitando su servicio y modificando sus opciones.

Oración sobre las ofrendas

Dios nuestro, que nos das lo que debemos ofrecerte y consideras esta ofrenda como un gesto de nuestra devoción hacia ti; te pedimos confiadamente poder alcanzar los premios eternos, ya que nos concedes la fuente del mérito. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        cf. Sal 12, 6

Cantaré al Señor, porque me ha favorecido; alabaré el nombre del Señor Altísimo.

O bien:         cf. Mt 28, 20

“Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”, dice el Señor.

Oración después de la comunión

Saciados con el alimento de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia, que, por este sacramento que recibimos en la tierra, nos hagas participar de la vida eterna. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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