viernes, 15 de mayo de 2015

Homilía Dom 17 Mayo María José Arana rscj Fiesta de la Ascensión 17 Mayo 2015



Celebramos la Ascensión de Jesús, es decir, celebramos que Jesús da por concluida su obra y vuelve al Padre para continuarla de otra forma. Si, Lucas deja bien claro que después de la Resurrección, Jesús convivió con sus discípulos, “les dio muchas pruebas de que estaba vivo” y, a los 40 días, “se elevó delante de ellos”.

En la simbología universal y también en la Bíblica, el número 40 marca la terminación de un ciclo, sin embargo éste no puede cerrarse sin más quedándose en una mera repetición, sino que acaba una fase para comenzar otra cualitativamente distinta que exige un cambio radical, una transformación sustancial y pasa a otro orden de acción y de existencia.
Celebramos el final de la etapa terrena de Jesús. Jesús concluyó su historia en la Tierra para “Sentarse a la Derecha del Padre” (Mc 16, 19)… ir al “más allá” para continuar actuando de otra manera. Por eso la Ascensión nos habla de transformación e impregna de esperanza nuestra existencia y nuestra historia… El Evangelio nos dice que está allí, “sentado a la derecha del Padre”, pero también que permanece aquí, con nosotros/as hasta el final de los tiempos (Mt 28, 20)… . La Ascensión cierra un ciclo y abre un futuro… Nos habla de nuestro destino insospechado junto con Aquél que nos precedió.
Pero no nos deja “mirando al cielo”… no, la fiesta de la Ascensión nos implica totalmente para seguir su tarea. Oímos las palabras y el envío que continúa haciéndonos Jesús:: “Id por el mundo entero”… (Mc 16, 26) “ Id y haced discípulos por todo el mundo” (Mt 28, 19)… .Es una fiesta que nos llama a la responsabilidad, nos empuja hacia el adelante, trabajando el presente Pero, a la vez, nos llena de confianza y nos asegura que esta tarea es posible: “Yo estaré con vosotros/as hasta el fin de los tiempos” y esto lo creemos de todo corazón.
 
María José Arana rscj
Imagen de Miyako  Namikawa rscj

No hay comentarios:

Publicar un comentario