viernes, 22 de mayo de 2015


Los ejercicios respiratorios son muy útiles para disminuir el trabajo que supone respirar para los pulmones dañados, mejorar el aporte de oxígeno a los pulmones y aumentar la función respiratoria. Cuando el médico se los recomiende, debería realizarlos, como mínimo, una vez al día.
Ante una intervención quirúrgica, es importante realizar ejercicios respiratorios de expansión torácica, tos asistida y espirometría incentivada.
·                          Ejercicios de expansión torácica
1.   Colocar las manos en el tórax o pecho, presionando ligeramente.
2.    Inspirar profundamente mientras el tórax empuja, expandiéndose contra la presión de las manos.

3.  Mantener en inspiración máxima durante unos segundos, y espirar lentamente.
·            Ejercicios de tos asistida Estos ejercicios se realizan para toser de una manera que sea efectiva y controlada.
1.    Sentado en una silla o en el borde de la cama, lo más derecho posible, respire lenta y profundamente con el abdomen (ver respiración abdominal).
2.     Contenga la respiración durante 3 a 5 segundos, y luego espire lentamente, sacando todo el aire de los pulmones.
3.   Realice una segunda inspiración profunda, aguántela y después tosa dos veces de manera corta y forzada desde lo profundo del pecho (no desde la garganta).
4.  Descanse un poco antes de continuar.
Este ejercicio se debería realizar 3-4 veces al día, preferentemente media hora antes de las comidas y al irse a la cama. La estimulación de la tos se puede asociar con mal sabor de boca, disminución del apetito y de la capacidad gustativa, por lo que es importante que la persona se lave los dientes y se enjuague la boca antes de comer.
La respiración abdominal es útil para reducir el dolor torácico.
·                          Ejercicios de respiración abdominal
1.   En posición sentada, con las rodillas flexionadas, coloque las manos en el abdomen e inspire profundamente por la nariz con la boca cerrada. El abdomen se hinchará, elevando sus manos.
2.   Coloque los labios como si se fuese a silbar y espire, lenta y suavemente, sin forzar, haciendo un sonido silbante. Al expulsar el aire, los músculos abdominales se hunden, volviendo a la posición original.
Los ejercicios respiratorios de respiración profunda y el uso de la espirometría incentivada serán muy útiles en pacientes de riesgo y postoperados.
Ejercicios con inspirometría/espirometría incentivada (se utilizan ambos términos) Estos ejercicios se realizan utilizando un pequeño aparato: el inspirómetro o espirómetro, un dispositivo mecánico que ayuda que ayuda al paciente a mantener el máximo esfuerzo inspiratorio. El aparato tiene 2 o 3 bolas, que se elevan cuando el paciente inspira o espira, que ayuda visualmente al esfuerzo de conseguir una ins/espiración máxima.
Para realizar la espirometría incentivada correctamente, será necesario que respire lento y profundo pues, al respirar de forma profunda, se abren las vías aéreas y se llenan los pulmones con aire.
1.   Colóquese en posición sentado y sujete el inspirómetro verticalmente.
2.Exhale lentamente todo el aire de los pulmones, hasta que no quede nada.
3.   Póngase la pieza bucal en la boca, entre los dientes. Cierre los labios alrededor de la pieza bucal.
4.   Inspire lenta y profundamente sólo a través de la boca (si tiene dificultad para respirar sólo por la boca, utilice una pinza para la nariz). Debe conseguir que se eleve el marcador (o bola), y aguantar el máximo tiempo con ella arriba.
5.  Retire la pieza bucal y expulse el aire por la boca o nariz, lentamente.
Repita el ejercicio de 4-5 veces por hora, descansando las horas nocturnas. Es útil también realizar ejercicios de tos asistida tras el uso del uso del inspirómetro.
La participación del fisioterapeuta en pacientes con esta patología se divide en dos períodos bien definidos:

1. Periodo preparatorio para la cirugía o el tratamiento con quimioterapia y/o  radioterapia. Está dirigido a mejorar el estado general del paciente con técnicas de higiene bronquial, educación respiratoria y reentrenamiento al esfuerzo.

2. Periodo post-quirúrgico y/o postquimioterapia/radioterapia. Dirigido a evitar complicaciones, facilitar la recuperación y conseguir una reintegración social y laboral lo más pronto posible.

Al existir diversos tipos de cánceres de pulmón, cada uno de ellos trata de crecer y diseminarse de una forma diferente. Por ello, tanto el tratamiento médico (que puede incluir quimioteraipa, radiación y cirugía) como fisioterapéutico debe adecuarse a cada paciente. Sobre el cáncer de pulmón.

El cáncer de pulmón es el más frecuente del mundo, con aproximadamente 1.400.000 nuevos casos al año. Representa el 16,6% de todos los tumores entre los hombres y el 7,6% entre las mujeres. Las mayores incidencias se observan en Europa (sobre todo en el Este y en el Sur) y en Norteamérica. En mujeres, las incidencias más elevadas dentro de Europa se registran en los países del Norte.

En España se diagnostican unos 20.000 casos anuales, lo que representa el 18,4% de los tumores entre los hombres y el 3,2% entre las mujeres. La incidencia en España, comparada con el resto del mundo, se puede considerar alta para el sexo masculino.

El tabaco es la principal causa de la mayoría de los cánceres de pulmón. A mayor cantidad de cigarrillos diarios que se fume al día y cuanto más joven se comience a fumar, mayor será el riesgo de desarrollar un cáncer de pulmón. La exposición a altos niveles de contaminación, radiación y amianto también puede aumentar el riesgo.

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