jueves, 16 de abril de 2015

Lecturas Misa Jueves 16 de Abril de 2015 Jueves II de Pascua

Jueves 16 de Abril de 2015
Jueves II de Pascua
Blanco

Antífona de entrada          cf. Sal 67, 8-9. 20

Señor, cuando saliste al frente de tu pueblo, abriéndole camino y conviviendo con él, tembló la tierra y el cielo dejó caer su lluvia. Aleluya.

Oración colecta

Dios nuestro, que para la salvación del mundo estableciste el sacrificio pascual, atiende solícito la súplica de tu pueblo para que la oración de Cristo, nuestro mediador, por su humanidad que comparte con nosotros, nos reconcilie, y por su divinidad que lo hace igual a ti, nos absuelva. Por nuestro Señor Jesucristo…

Lectura        Hech 5, 27-33

Lectura de los Hechos de los Apóstoles.
Los guardias hicieron comparecer a los Apóstoles ante el Sanedrín, y el Sumo Sacerdote les dijo: “Nosotros les habíamos prohibido expresamente predicar en ese Nombre, y ustedes han llenado Jerusalén con su doctrina. ¡Así quieren hacer recaer sobre nosotros la sangre de ese hombre!”. Pedro, junto con los Apóstoles, respondió: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres ha resucitado a Jesús, al que ustedes hicieron morir suspendiéndolo del patíbulo. A él, Dios lo exaltó con su poder, haciéndolo Jefe y Salvador, a fin de conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Nosotros somos testigos de estas cosas, nosotros y el Espíritu Santo que Dios ha enviado a los que le obedecen”. Al oír estas palabras, ellos se enfurecieron y querían matarlos.
Palabra de Dios.

Comentario

En numerosas ocasiones, nos encontramos ante la disyuntiva de obedecer a Dios o a los hombres. Nos encontramos tanto ante leyes injustas, como simplemente ante una sociedad que acepta sin cuestionar. Obedecer a Dios implica mantenernos sólidamente apoyados en la verdad del Evangelio.

 

Salmo 33, 2. 9. 17-20

R. El Señor escucha al pobre que lo invoca.

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mis labios.
¡Gusten y vean qué bueno es el Señor!
¡Felices los que en él se refugian! R.
El Señor rechaza a los que hacen el mal
para borrar su recuerdo de la tierra.
Cuando ellos claman, el Señor los escucha
y los libra de todas sus angustias. R.
El Señor está cerca del que sufre
y salva a los que están abatidos.
El justo padece muchos males,
pero el Señor lo libra de ellos. R.

Aleluya        Jn 20, 29

“Ahora crees, Tomás, porque me has visto. ¡Felices los que creen sin haber visto!”, dice el Señor. Aleluya.

Evangelio     Jn 3, 31-36

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan.
El que viene de lo alto está por encima de todos. El que es de la tierra pertenece a la tierra y habla de la tierra. El que vino del cielo está por encima de todo. Él da testimonio de lo que ha visto y oído, pero nadie recibe su testimonio. El que recibe su testimonio certifica que Dios es veraz. El que Dios envió dice las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin medida. El Padre ama al Hijo y ha puesto todo en sus manos. El que cree en el Hijo tiene Vida eterna. El que se niega a creer en el Hijo no verá la Vida, sino que la ira de Dios pesa sobre él.
Palabra del Señor.

Comentario

El Padre y el Hijo viven en perfecta comunión de amor. Y eso es lo que Jesús ha venido a testificar a esta tierra. Él es el testigo por excelencia del amor inmenso de Dios. Si le creemos a Jesús, si creemos su testimonio, participaremos de manera consciente de ese amor sublime de la Trinidad.

Oración sobre las ofrendas

Lleguen hasta ti, Señor, nuestras oraciones junto con estas ofrendas, para que, purificados por tu gracia, recibamos el sacramento de tu inmensa bondad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

Antífona de comunión        Mt 28, 20

Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo. Aleluya.

Oración después de la comunión

Dios todopoderoso, que nos haces renacer a la vida eterna por la resurrección de Cristo, concédenos que los sacramentos pascuales den fruto abundante en nosotros, e infunde en nuestros corazones la fuerza de este alimento de salvación. Por Jesucristo, nuestro Señor.

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