miércoles, 22 de abril de 2015

IV Domingo de Pascua: Misa con jóvenes




Domingo 4° de Pascua (del Buen Pastor  – Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones) – 26 de abril de 2015


1- Entrada:
Queridos jóvenes, celebramos hoy el 4° domingo de Pascua que lo llamamos “del Buen Pastor”. Es una celebración muy importante que nos quiere ayudar en la búsqueda de nuestro camino personal de vida. La Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y con ella nos invita a cada uno a escuchar el llamado particular que Dios nos hace. Dispongamos el corazón y cantemos para empezar la Misa.

2- Liturgia de la Palabra:
En la Palabra de hoy Jesús se nos manifiesta como Buen Pastor que sabe claramente cuál es la misión que el Padre le ha encomendado. También a nosotros Dios nos regala una vocación. Prestemos atención y atrevámonos a preguntarle al Señor qué estamos llamados a ser.

3- Oración de los fieles:
Hoy, con la Iglesia entera, centremos nuestras intenciones en las diversas vocaciones. Digamos juntos: Señor, que sepamos escuchar tu voz.

- Por el Papa, Obispos, sacerdotes y diáconos, para que sigan respondiendo siempre a la voz de Jesús que los llamó al ministerio pastoral.
- Por las religiosas y religiosos, para que vivan con plenitud su consagración y sean signos claros de tu Reino.
- Por los laicos, para que tomen mayor protagonismo en la Iglesia y en la sociedad, siendo verdaderos discípulos misioneros.
- Por los matrimonios, para que el amor que se tienen refleje el amor de Dios y logren formar familias donde se viva en paz y alegría.
- Por los niños y jóvenes, para que sepan que Dios tiene una misión especial para cada uno y que descubrirla y seguirla será lo que plenifique sus vidas.

4- Ofrendas:
Como verdaderos hijos de Dios, presentemos nuestras ofrendas y nuestra vida ante el altar del Señor. Acompañemos este momento cantando.

5- Comunión:
Dice la Palabra que llegaremos a ser semejantes a Dios porque lo veremos tal cual es. Mientras caminamos hacia esa meta, Jesús quiere ayudarnos dándonos su Cuerpo y Sangre. Acerquémonos a comulgar, mientras cantamos.

6- Despedida:
Queridos jóvenes, llévense hoy en su corazón la certeza de que Dios los llama a una vida plena y especial. Anímense a preguntarle qué les propone a cada uno. Nos despedimos cantando.


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