martes, 7 de abril de 2015

BIDEAN REFLEXIÓN SOBRE EL EVANGELIO DE CADA DÍA JUEVES, día 9 de Abril EVANGELIO: Lucas 24, 35-48

OCTAVA DE PASCUA


JUEVES, día 9 de Abril

EVANGELIO: Lucas 24, 35-48

En aquel tiempo, contaban los discípulos lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Estaban hablando de estas cosas, cuando se presenta Jesús en medio de ellos y les dice:
- «Paz a vosotros».

Llenos de miedo por la sorpresa, creían ver un fantasma. Él les dijo:
- «¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro interior? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un fantasma no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».

Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Y como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos les dijo:
- «¿Tenéis ahí algo que comer?».



Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos. Y les dijo:
- «Esto es lo que os decía mientras estaba con vosotros: que todo lo escrito en la ley de Moisés y en los profetas y salmos acerca de mí tenía que cumplirse».

Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras. Y añadió:
- «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día, y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto».


CLAVES para la LECTURA

- El tema del fragmento evangélico, que completa el relato de la aparición a los dos discípulos de Emaús, subraya las pruebas sobre la realidad de la resurrección de Jesús. También la primera comunidad cristiana pasó por dificultades para penetrar en el misterio del Señor resucitado, y las superó empleando una doble prueba. La prueba real y material del contacto físico de los discípulos con Jesús, poniendo de relieve la corporalidad del Cristo pascual: “Ved mis manos y mis pies; soy yo en persona. Tocadme y convenceos” (v. 39), así como la iniciativa del Señor de comer algo ante los suyos: “¿Tenéis algo de comer?” (v. 41). La otra prueba es la espiritual, basada en la comprensión de la Palabra en las Escrituras: “Estaba escrito” (vv. 46s).

- Lucas precisa que la historia de Israel adquiere su sentido y se comprende sólo si culmina en el acontecimiento histórico de Jesús de Nazaret muerto y resucitado. Y, por otra parte, nos enseña que sólo cuando los hombres se abren a la conversión y experimentan el perdón de Dios pueden comprender del todo el triunfo de la pascua del Señor. La salvación está abierta a todos, y la Iglesia tiene la tarea de anunciar la realidad física de la pascua del Señor y su valor como nuevo inicio de la historia humana, a través de la acogida del perdón de Dios. La resurrección de Jesús es el dato cierto sobre el que se asienta la fe de los creyentes y la historia de los hombres.


CLAVES para la VIDA

- Los discípulos de Emaús van contando su experiencia de encuentro con el Resucitado y cómo le habían reconocido al partir el pan; lo están narrando al resto del grupo, de la comunidad, y en ese mismo momento se aparece de nuevo Jesús, saludándoles y ofreciéndoles la PAZ. Las dudas y los miedos de antes desaparecen, y Él “les abrió el entendimiento” (v. 45) y empiezan a entender las Escrituras y cuanto en ellas afirmaban acerca de Él. Y así, poco a poco, el Espíritu de Jesús Resucitado va iluminando las mentes y los corazones de sus amigos y convirtiéndolos -como a Pedro- en testigos audaces de la Buena Nueva.

- Y es   que en Jesús la historia adquiere toda su plenitud, queda iluminada; se da un nuevo inicio de la historia humana; la misma muerte queda rota y superada. Éste es el mensaje, repetido incansablemente por los testigos. Testigos que son portadores de la misma PAZ que el Resucitado -como regalo y don suyo- les ofrece, y así, ahora, viven con las mismas claves que ha vivido el Maestro y Señor. Hoy, nosotros, estamos llamados a esta misma experiencia. Las Escrituras, la Eucaristía, los hermanos reunidos, la Comunidad, son los medios para ayudarnos en esa tarea. Y todo con el objetivo de “abrirnos el entendimiento” que nos posibilita a un encuentro personal y que transforma. Sólo desde ahí podremos sentirnos ENVIADOS. ¡Buen ánimo!


ORACIÓN PARA ESTE DÍA


“Señor Jesús, gracias por tu presencia entre nosotros en la Palabra, en el pan partido, en los hermanos…”

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