jueves, 19 de marzo de 2015

Feliz día del padre ABC de San José Oración para el día del padre Fabricando un Padre Marca la diFErencia Cuando los padres envejecen Sabrás lo que es ser padre... Nuestras máscaras (Kahlil Gibrán) Todo lo que necesitas La vida... con humor

Blog Reflejos de Luz















Posted: 18 Mar 2014 05:15 PM PDT
Abierto con todas las consecuencias a la voluntad de Dios
Bueno en actitudes, de corazón y pensamiento
Comedido en palabras pero valiente en sus decisiones
Dándose con todas las consecuencias sin esperar nada a cambio
Enfrentándose a las dudas de la noche y aguardando sin medida
Gentil y afable, honrado y transparente en su camino
Hombre fiel y solícito a lo reclamado de su persona
Inmaculado en su ser y en su obrar
Joven y dócil en espíritu
Leal a Dios hasta el final de sus días
Mirando siempre el bien de Jesús y María
Nadando en las aguas de la sencillez, la obediencia y la humildad
Obediente aun sin entender ni comprender
Partícipe de las horas más grandes de Jesús
Queriendo y respetando los designios salvíficos
Resolviendo los primeros pasos de Jesús en la tierra
Sencillo en su forma de vivir y entender la vida
Tomando con generosidad los mandatos del Señor
Uniendo  y tejiendo en torno a su hogar una misma familia
Viendo con los ojos de la fe lo que acontecía en su existencia
Xilófono con los tonos de la verdad, la paciencia y la austeridad
Yacente en el último día de su vida con un corazón en paz
Zambulléndose en las aguas de un amor incondicional a María
Posted: 18 Mar 2014 05:12 PM PDT
AYÚDAME: A comprender a mis hijos, a escuchar pacientemente lo que tengan que decir, a contestar con cariño todas sus preguntas.

HAZME: Tan amable con ellos, como quisiera que lo fueran conmigo.
No me permitas interrumpirlos, hablándoles de mal modo, si no enseñándoles con amor.

DAME VALOR: De confesar mis faltas para con mis hijos, no permitas que me burle de sus errores, ni que los humille o avergüence delante de sus amigos o hermanos como castigo.

NO PERMITAS: Que induzca a mis hijos ha hacer cosas indebidas por seguir mi mal ejemplo.

TE PIDO: Que me guíes todos las horas del día, para que pueda demostrarles, por todo lo que diga y haga, que la honestidad es fuente de felicidad.

REDUCE: Te lo ruego el egoísmo que hay dentro de mi. Haz que cese mis críticas de las faltas ajenas, que cuando la ira trate de dominarme, me ayudes, Oh Señor, a contener mi lengua.

HAZ: Que tenga siempre a flor de labios una palabra de estímulo.

AYUDAME: A tratar a mis hijos, conforme a sus edades, y no me permitas que de los menores exija el criterio y normas de vida de los adultos.

NO PERMITAS: Que les robe las oportunidades de actuar por si mismos con responsabilidad, de pensar, escoger y tomar su decisiones de acuerdo a su edad.

PROHIBEME: Señor que los agreda física o verbalmente, con el pretexto de corregirlos, por el contrario que siempre tenga para ellos: TIEMPO, ABRAZOS, TE AMO Y BESOS. Cuatro pasos que como ángeles de la guarda debo yo regalarles.

PERMITEME : El poder satisfacer sus deseos JUSTOS, pero dame valor siempre de negarles un privilegio que sé que les causará daño.

HAZME TAN JUSTO, tan considerado y amigo de mis hijos, que me sigan por amor y no por temor.

AYUDAME: En fin, a ser un LIDER para ellos y no un JEFE.

¡SEÑOR YO QUIERO SER COMO TU, PARA QUE VALGA LA PENA QUE MI HIJO SEA COMO YO !

AMÉN
Posted: 18 Mar 2014 05:18 PM PDT
En el taller más extraño y sublime conocido, se reunieron los grandes arquitectos, los afamados carpinteros y los mejores obreros celestiales que debían fabricar al padre perfecto:
- “Debe ser fuerte”, comentó uno.
- “También, debe ser dulce”, comentó otro experto.
- “Debe tener firmeza y mansedumbre; tiene que saber dar buenos consejos”.
- “Debe ser justo en momentos decisivos; alegre y comprensivo en los momentos tiernos”.
- “¿Cómo es posible” -interrogó un obrero- “poner tal cantidad de cosas en un solo cuerpo?.”
- “Es fácil”, contestó el ingeniero.
“Solo tenemos que crear un hombre con la fuerza del hierro y que tenga corazón de caramelo”.
Todos rieron ante la ocurrencia y se escuchó una voz: era el Maestro, dueño del taller del cielo:
- “Veo que al fin comienzan” -comentó sonriendo-
“No es fácil la tarea, es cierto, pero no es imposible si ponen interés y amor en ello”.
Y tomando en sus manos un puñado de tierra, comenzó a darle forma.
- “¿Tierra?” -preguntó sorprendido uno de los arquitectos
- “¡Pensé que lo fabricaríamos de mármol, o marfil, o piedras preciosas!”.
- “Este material es necesario para que sea humilde” -le contestó el Maestro-
Y extendiendo su mano sacó oro de las estrellas y lo añadió a la masa.
- “Esto es para que en las pruebas brille y se mantenga firme”.
Agregó a todo aquello, amor, sabiduria. Le dió forma, le sopló de su aliento y cobró vida, pero…
faltaba algo, pues en su pecho le quedaba un hueco.
- “¿Y qué pondrás ahí?” -preguntó uno de los obreros-.
Y abriendo su propio pecho, y ante los ojos asombrados de aquellos arquitectos, sacó su corazón, le arrancó un pedazo y lo puso en el centro de aquel hueco.
Dos lágrimas salieron de sus ojos mientras volvía a su lugar su corazón ensangrentado.
- “¿Porqué has hecho tal cosa?” -le interrogó un ángel obrero-.
Y aún sangrando, le contestó el Maestro:
- “Esto hará que me busque en momentos de angustia, que sea justo y recto, que perdone y corrija con paciencia y, sobre todo, que esté dispuesto aún al sacrificio por los suyos y que dirija a sus hijos con su ejemplo, porque al final de su largo trabajo, cuando haya terminado su tarea de padre allá en la tierra, regresará hasta mí. Y satisfecho por su buena labor, yo le daré un lugar aquí en mi reino”.
Posted: 18 Mar 2014 03:30 PM PDT

Posted: 18 Mar 2014 05:22 PM PDT
Querido hijo… querido nieto…
El día que me veas mayor y ya no sea yo, ten paciencia e intenta enterderme.
Cuando, comiendo, me ensucie; cuando no pueda vestirme: ten paciencia, recuerda las horas que pasé enseñándotelo.
Si cuando hablo contigo, repito las mismas cosas mil y una veces, no me interrumpas y escúchame.
Cuando eras pequeño, a la hora de dormir, te tuve que explicar mil y una veces el mismo cuento hasta que te entraba el sueño.
No me avergüences cuando no quiera ducharme, ni me riñas; recuerda cuando tenía que perseguirte y las mil excusas que inventaba para que quisieras bañarte.
Cuando veas mi ignorancia sobre las nuevas tecnologías, te pido que me des el tiempo necesario y no me mires con tu sonrisa burlona.
Te enseñé a hacer tantas cosas… comer bien, vestirte… y como afrontar la vida; muchas cosas son producto del esfuerzo y la perseverancia de los dos.
Cuando en algún momento pierda la memoria o el hilo de nuestra conversación, dame el tiempo necesario para recordar; y si no puedo hacerlo, no te pongas nervioso, seguramente lo más importante no era mi conversación y lo único que quería era estar contigo y que me escucharas.
Si alguna vez no quiero comer, no me obligues; conozco bien cuando lo necesito y cuando no.
Cuando mis piernas cansadas no me dejen caminar, dame tu mano amiga de la misma manera en que yo lo hice cuando tu diste tus primeros pasos.
Y cuando algún día te diga que ya no quiero vivir, que quiero morir, no te enfades; algún día entenderás que esto no tiene nada que ver contigo, ni con tu amor, ni con el mío.
Intenta entender que a mi edad ya no se vive, sino que se sobrevive.
Algún día descubrirás que, pese a mis errores, siempre quise lo mejor para ti y que intenté preparar el camino que tu debías hacer.
No debes sentirte triste, enfadado o impotente por verme de esta manera.
Debes estar a mi lado; intenta comprenderme y ayúdame como yo lo hice cuando tú empezaste a vivir.
Ahora te toca a ti acompañarme en mi duro caminar.
Ayúdame a acabar mi camino, con amor y paciencia.
Yo te pagaré con una sonrisa y con el inmenso amor que siempre te he tenido.
Te quiero hijo.

Tu padre
Posted: 18 Mar 2014 05:26 PM PDT
Solamente sabrás lo que es ser padre, cuando sientas muy hondo el latido de ese pedazo de tu corazón sobre tu pecho, henchido de legítimo orgullo.

Sabrás lo que es ser padre cuando comprendas que el fruto de tu sueño es ahora una realidad palpitante, ternura en piel viva y mirada inocente ante tu regocijo.

Conocerás la dicha de ser padre cuando entiendas que tu sueño ya jamás será completo, cuando sepas del llanto de la madrugada, de tus largas ojeras y la satisfacción de ver a tu renuevo tranquilamente dormido, aunque tú no lo puedas hacer.

Únicamente sabrás lo que es hacerse padre cuando radiante pasees a tu hijo en su dorada carriola, le hables aunque sepas que no te entiende aún y lo veas descubriendo asombrado cada pequeña cosa que constituirá su primera lección de filosofía.

Sabrás lo que significa ser padre cuando en la noche corras por esa medicina que necesita para aliviar su fiebre, al llevar la cuenta de sus vacunas y cuando de puntillas te acerques a su cuna a escuchar su respiración, acompasada y feliz.

Cuando por primera vez te diga papá, ría cuando lo lances al aire y no sienta el peligro porque tú le das seguridad con tu sonrisa, cuando le impulses a dar sus primeros pasos, inequívoca señal de que empieza el camino hacia su destino y corras detrás de su bicicleta donde afanosamente pedalea los primeros caminos y distancias del peregrinar futuro de su vida.

Sabrás la maravilla que posees cuando lo lleves por vez primera a la escuela y veas sus ojos llorosos porque no quiere separarse de ti y sientas el alma adolorida al alejarte dejándolo en medio de otros egoísmos que, sin embargo, le enseñarán a ser compartido.

Cuando te muestre sus primeros garrapateados dibujos, incipiente Picasso que preludia en ellos el afán por la belleza que se esconde en su corazón. Y sobre todo cuando se abrace a ti, tomando tu mano simbolizando con ello la confianza de tu fortaleza, que le dará seguridad en su andar.

Sabrás lo que es ser padre cuando reclame tu tiempo y tu tengas que buscarlo y encontrarlo en donde puedas, cuando lo lleves al circo y a la playa y al paseo cansado pero gratificante, cuando juntos sueñen en las vacaciones en que ambos se pertenecerán por completo, cuando le enseñes a jugar y a llenar rompecabezas y juntos caminen por el parque cualquier tarde esplendorosa de abril.

Comprenderás la maravilla que Dios te concedió, cuando te rete con sus primeras preguntas y de momento no sepas como contestarlas, cuando le ayudes a escribir la carta a Santa Claus y esperes la vigilia de la Navidad con el ansia compartida de una nueva niñez tuya y descubra en tu abrazo y tu caricia y tu beso incondicional, cuando le amas.

Sabrás lo que es ser padre cuando lo lleves a que toque a Dios por primera vez, le enseñes a rezar por todos y sienta que tu cariño es algo en lo que puede confiadamente descansar. Y cuando ves que va creciendo y tú lo acompañas, va avanzando y tú estás a su lado, y se va haciendo adolescente y en ese proceso tú no lo dejas, por duro que sea el ver que poco a poco se desprende de ti, para ir en busca de sí mismo.

Sabrás lo que es ser padre cuando oigas el reclamo inesperado y su deseo de independencia. El día que deje de acompañarte, porque sus amigos lo esperan y sientas que tu corazón se estremece, porque el día llegó antes de lo que pensabas y sientas profundamente que así debe ser, porque es el precio que pagarás por el aprendizaje de su vuelo definitivo.

Y finalmente sabrás lo que es ser padre cuando un día tu hijo tenga que partir para estudiar en otro lugar, o a un trabajo distante y la nostalgia consuma las horas que antes feliz disfrutaste en su compañía y quizás sea el teléfono o el Internet la lejana liga que te una a él.

Y sobre todo cuando alguien venga y lo lleve de tu lado para perseguir otro arco iris, el de su propia vida, compartida con alguien a quien amará y tú deberás aceptarlo, porque esa es la ley de la vida y tu hijo te fue solamente prestado por un tiempo.

Entonces sabrás lo que es saberte padre. Que no estudiaste para ello, pero lo viviste y lo seguirás viviendo. Y el regocijo que eso te proporcionará deberá entonces ser mayor que el dolor que supone el sentir que algo muy tierno se despide de tu alma.  Pero es solo entonces que podrás saber con plenitud, la maravillosa experiencia, regalo de Dios vivo, que es saberse padre.
Posted: 18 Mar 2014 07:26 AM PDT

Cuenta una leyenda que, cierto día, la Hermosura y la Fealdad se juntaron a la orilla del mar. Hacía mucho calor y, viendo el agua, ambas decidieron darse un chapuzón en el mar.
Así pues, sin pensárselo dos veces, se despojaron de la ropa y se sumergieron en las frescas aguas del mar. Pasado un rato, la Fealdad salió de la playa y, sin darse cuenta, se colocó la ropa de la Hermosura y, acto seguido, siguió su camino. 
Al cabo de un tiempo también la Hermosura salió del agua pero, para su sorpresa, no pudo encontrar su ropa. Era muy tímida y, como no se atrevía a caminar desnuda, se colocó la ropa de la Fealdad. Tras hacerlo continuó también su camino.
Y cuentan que, desde aquel momento, los seres humanos las confunden y mezclan con relativa facilidad.
No obstante hay personas que han conseguido contemplar la cara de la Hermosura, han conseguido reconocerla sin importar los ropajes que lleva puestos. Y, de igual forma, también han sido capaces de reconocer la cara de la Fealdad sin dejar que el tejido se la esconda de sus ojos.  - KAHLIL GIBRÁN -
Posted: 18 Mar 2014 02:00 AM PDT

Posted: 18 Mar 2014 01:00 AM PDT
Mi esposa tiene un buen físico
(Albert Einstein)

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