miércoles, 10 de junio de 2015

Salud de la Botica del Señor (XI) de Maria Treben


CONSEJOS PARA CURAR DIVERSAS ENFERMEDADES (II)
ENFERMEDAD DE PARKINSON
Las hojas frescas de Aleluya, que cubren a modo de un tapiz el suelo de los bosques de las regiones nórdicas, se lavan y se les extrae el jugo mediante una licuadora. Cada hora se toman de a a 5 goras diluidas en infusión de Milenrama, de la cual se preparan cuatro o cinco tazas al día. Para obtener una taza de infusión de Milenrama se escalda una cucharadita repleta de flores de Milenrama y se deja reposar brevemente. Las gotas de Aleluya se deben diluir por lo menos en la triple cantidad de líquido. Al mismo tiempo se hacen fricciones en la espina dorsal con el jugo fresco de Aleluya y tintura de Milenrama, alternativamente. (Preparación de la tintura de Milenrama: Las flores cogidas al sol de mediodía se cubren de un aguardiente de 38-40° y se dejan macerar 15 días al sol) Durante el día se aplica sobre el cogote una compresa de Hierbas Suecas, de duración de cuatro horas (véase el capítulo »Hierbas Suecas«). Estas compresas no obligan al enfermo a permanecer inmóvil. Si aparte de los temblores se presenta una cierta rigidez de los miembros, hay que hacer baños completos de Serpol con 200 g. de hierba. Un baño se puede utilizar tres veces, volviéndolo a calentar (véase en Generalidades »Baños de cuerpo«).


ENFISEMA PULMONAR
El enfisema pulmonar, así como el asma cardiaco y las afecciones del tiroides, que van acompañados de disnea, se deben en gran parte a un hígado trastornado. La opresión del hígado hacia arriba contribuye a que los bronquios, el pulmón y el corazón empiecen a hincharse y aumenten de volumen. La continua opresión del hígado sobre el tiroides delicado provoca mutaciones patológicas. En estos casos se bebe diariamente, por la mañana una taza de infusión de Licopodio; de día se aplica durante 4 horas una compresa de Hierbas Suecas (véase en »Hierbas Suecas«, Modos de empleo) y de noche, en cambio, cataplasmas al vapor de Cola de caballo. Un puñado de Cola de caballo se reblandece al vapor de agua hirviendo, se envuelve bien caliente en un lienzo y se aplica sobre el hígado enfermo. De este modo se disminuirá la opresión del hígado y poco a poco desaparecerá la angustiosa disnea.
ERISIPELA
Las hojas frescas de Tusílago se lavan, se machacan en el mortero y se aplican a las partes inflamadas del cuerpo. También puede prepararse una infusión de estas hojas (las hojas cortadas se escaldan con agua hirviendo y se deja reposar un poco) que se deja enfriar y se emplea para hacer compresas.
Asimismo se aplican hojas de repollo o col rizada, lavadas y machacadas. Quitan todas las inflamaciones de la erisipela. Un tratamiento muy suave y eficaz es el de Siempreviva. Con el jugo de esta hierba, obtenido mediante una licuadora, se unta ligeramente las zonas de la piel inflamadas. En uso interno se toma diariamente, media hora antes del desayuno, una taza de infusión de Verónica y a lo largo del día 3 ó 4 tazas de infusión de Ortiga, hasta que el médico constate que la enfermedad está en vía de curación.
ESCLEROSIS MULTIPLE
Incluso contra esta enfermedad que se tiene por incurable, hay remedios en la botica del Señor. Claro que en este caso la curación avanza lentamente, pero no hay que perder el ánimo, ni tampoco la fe y la confianza en las hierbas medicinales, este don que el Creador ha puesto a disposición de todos los enfermos. Quisiera volver a subrayar que en las enfermedades graves hay que procurar utilizar las hierbas recién cogidas. Sólo se desecan para que no nos falten en invierno.
Pan y quesillo lavado y triturado se mete en una botella que se llena hasta el cuello y se cubre todo de un aguardiente de 38-40°. Después se deja macerar diez días al sol o cerca de la lumbre. Con esta tintura se frotan dos o tres veces al día las zonas musculares afectadas. En uso interno se toman 4 tazas de infusión de Pie de león y dos tazas de infusión de Salvia distribuidas a sorbos espaciados durante el día. También se lavan hojas frescas de Aleuya y se les extrae el jugo mediante una licuadora. Seis veces al día, con intervalos de una hora, se toman de 3 a 5 gotas diluidas en infusión. Conviene asimismo untar las partes enfermas del cuerpo con aceite de Hipérico, Manzanilla y Serpol que se preparan llenando una botella con las flores cogidas a pleno sol y cubriéndolas con aceite de oliva virgen (el aceite debe sobrepasar el nivel de las hierbas); después se deja 10 días al sol o en un lugar cálido.
De las flores de Hipérico, Manzanilla y Milenrama cogidas a pleno sol se preparan tinturas del mismo modo como la de Pan y quesillo. Con estas tinturas se frota la espina dorsal, las articulaciones y la cadera. Asimismo recomiendo para fricciones la tintura de raíz de Consuelda, que se prepara con una botella llena de raíces frescas bien lavadas y trituradas, cubiertas de un aguardiente de 40°. Si la columna vertebral está rígida, se aplica sobre la región lumbar cataplasmas calientes de raíz de Consuelda. Las raíces desecadas se muelen finamente y añadiéndole agua caliente se prepara a modo de una papilla; ésta se aplica mejor al lienzo si se le mezclan unas gotas de aceite. Además se bebe por la mañana y por la noche cada vez una taza de infusión de Milenrama y se toman 3 cucharadas soperas de Hierbas Secas diluidas en tisana que se van bebiendo a sorbos espaciados distribuidos a lo largo del día. También hay que aplicar varias veces compresas de Hierbas Suecas (4 horas) sobre el cogote.
No hay que olvidar los baños de asiento de yemas de Abeto, Hipérico, Manzanilla, Salvia, Milenrama, Serpol y Cola de caballo, ya que todas estas hierbas dan buenos resultados en las parálisis. Por baño se toman 100 g. de hierba que se pone en remojo en agua fría toda la noche; al día siguiente se caliente todo, se cuela y se mezcla con el agua del baño. El baño debe cubrir los riñones; después de 20 minutos de baño se debe sudar una hora en la cama. Este baño se puede utilizar otras dos veces; se vuelve a mezclar con las hierbas y se calienta antes de cada uso. No conviene emplear más que una clase de hierba por semana. Muy aconsejables son los baños completos de Serpol, que influyen favorablemente sobre los músculos y los tejidos; pero también recomiendo los de Ortiga por su virtud estimulante de la circulación de la sangre. Se necesitan 200 g. por baño que se prepara como los baños de asiento. Aquí también se puede utilizar el mismo baño tres veces. El agua no debe cubrir el corazón.
Recientemente he obtenido muy buenos resultados con cataplasmas de Pánace heraclio aplicadas sobre todo el cuerpo. Las hojas frescas de esta planta (que se consideran como el mejor forraje para los conejos) se lavan, se machacan y se aplican sobre una sábana con la cual se envuelve el enfermo y se cubre bien con una toalla grande para que se mantenga caliente y se deja actuar toda la noche esta hierba medicinal. Si el enfermo está intranquilo o si se presentan revulsiones en partes delicadas, se interrumpe el tratamiento. Normalmente nota el enfermo las virtudes curativas de las hojas de Pánace heraclio y se duerme tranquilamente. En muchos casos este tratamiento ha traído consigo una mejora notable.
Quisiera mencionar otro remedio que también ha dado muy buenos resultados en la esclerosis múltiple. Se trata de la leche de yegua, como alimento dietético para los afectados de esta enfermedad »incurable«. Como en nuestros días la gente se dedica de nuevo a la cría de caballos, no debe ser tan difícil conseguir la leche de yegua. Una conocida mía me escribió que leyó años atrás que un viejo pastor curó con leche de yegua a toda una serie de enfermos que se tenían por incurables.
A continuación les doy un informe de una enferma de esclerosis múltiple con afecciones de la vejiga y del bajo vientre: »He seguido diariamente sus consejos haciendo por la noche fricciones con tintura de Milenrama en la espalda, frotándome por la mañana y por la noche las piernas con tintura de Pan y quesillo y aplicando compresas de Hierbas Suecas sobre el bajo vientre. También tomo por la mañana en ayunas, media hora antes del desayuno, infusión de Epilobio con gotas de Hierbas Suecas. Ahora, al cabo de cuatro meses, puedo afirmar que sus consejos son muy buenos y que el tratamiento con las hierbas medicinales empieza a rendir efecto. Los terribles espasmos de las piernas se están relajando poco a poco y ya no duelen tanto. Hay días que ya puedo andar un poco en casa sin tener que apoyarme en los muebles o paredes. La vejiga ha vuelto a funcionar normalmente. La regla se presenta cada 3 ó 4 semanas y dura sólo 3 ó 4 días. Es un éxito para mí, aunque sólo sea pequeño. La esclerosis múltiple es una enfermedad muy pertinaz con muchas complicaciones. Las Hierbas Suecas las tomo cada día en pequeñas cantidades con infusión de Ortiga, Milenrama y Pie de león. Con la Celidonia he tenido buenas experiencias. Debajo del ojo izquierdo tenía durante muchos años una costra gruesa que iba acercándose siempre más hacia el ojo. Usaba varios medicamentos que me daba el médico, pero nada ayudaba. Por fin probé con Celidonia (10 días en maceración con aguardiente) y ya casi no se ve la costra. Me alegro mucho sobre cada éxito, aunque sea pequeño, porque me sirve cada día de estímulo para continuar. Ya tengo muchas hierbas preparadas para el invierno.
Sobre los discos intervertebrales leí en un libro médico de mis padres: Se rallan tubérculos de Peonía y con el cocimiento se toman baños. Parece que la Peonia es buena para la médula y el cerebro. Yo tomé dos baños con ese cocimiento. También preparé una tintura con estos tubérculos y aguardiente y eché un poco en el baño. Me bañé 20 minutos. Al día siguiente ya no me dolían los discos intervertebrales. Esto sucedió hace tres semanas y los dolores no se han repetido. «
Durante una conferencia que di en Rendsburg/RFA subió una mujer al estrado y contó que tres años atrás aún estaba en la silla de ruedas. Desde que sigue las indicaciones del folleto »Salud de la botica del Señor« su estado de salud ha mejorado tanto que ya puede andar normalmente y se siente como una persona sana. No tenía la oportunidad de recolectar ella misma las plantas en el campo y las compraba desecadas en la herboristería. La admiración por el esfuerzo realizado y por la paciencia que tuvo, motivó entusiastos aplausos del público.
Los niños mongoloídes o espásticos, o bien los niños impedidos se someten a los tratamientos de hierbas expuestos bajo atrofia muscular y esclerosis múltiple. Las fricciones con las tinturas indicadas y sobre todo los baños de hierbas revivificantes nunca podrán recomendarse suficientemente. En muchos casos de niños espásticos, la enfermedad tiene su origen en el comportamiento de la madre durante el embarazo; en este período conviene abstenerse del consumo de tabaco, alcohol, drogas pero también del café. — Niños con trastornos del lenguaje también se deberían tratar del modo arriba indicado. — En los cuatro casos mencionados es muy importante que se apliquen sobre el cogote compresas de Hierbas Suecas (véase el capítulo »Hierbas Suecas«).
ESTREÑIMIENTO
Un médico dijo una vez en una conferencia que estuve escuchando en una residencia de ancianos: »Cuanto más se acostumbren a tomar laxantes, más pertinaz será su estreñimiento.« Además se sutilizan los intestinos a causa de la constante reducción de la mucosa.
Trate de normalizar su digestión tomando con cada comida tres cucharadas de Linaza con un poco de líquido. Higos y ciruelas que se ponen a remojo durante la noche y se comen, previamente calentados, por la mañana en ayunas o en vez del desayuno también son muy eficaces. Si se dispone de agua de manaNtial fresca, basta tomar por la mañana un vaso en ayunas. Muy buenos resultados da la infusión de Achicoria que tomando media o una taza en ayunas cura incluso los casos más pertinaces.
No quiero dejar de mencionar esta carta que recibí desde Baviera: »Su consejo de tomar infusión de Achicoria y Pan de higos ha actuado tan favorablemente sobre los intestinos de mi madre, que después de veinte años de problemas, se le ha normalizado la digestión y la evacuación. Ella ya se había hecho con la idea de que nadie ni nada le podría ayudar. «

Receta para el Pan de higos: Se lavan medio kilo de higos secos, se muelen en una máquina de picar carne; después se amasa todo mezclándole 5 g. de hojas de Sen. Se forma a modo de chorizos que se envuelven en papel de estaño y se guardan en la nevera. Cada mañana se come en ayunas un trocito del tamaño de una avellana (niños toman la tercera parte) hasta que la digestión se haya normalizado.

He aquí otro consejo: Hagan cada día ejercicio al aire libre. Cambien su alimentación e incluyan en su dieta fruta, verduras y cereales integrales.
Ahora quisiera contarles cómo me convencí de que la Achicoria ayuda en los casos de estreñimiento. La Achicoria me hace recordar mis años de infancia y juventud. A orillas de todos los caminos nos llamaban la atención y nos emocionaban las estrellitas azules de esta planta. Aquí en Alta Austria la echo mucho de menos; se encuentra raras veces. Por eso me causó alegría al ver un día en los entornos de una casa recién edificada delante de mi casa una planta de Achicoria con seis flores. Me detuve ante ella y al verla toda llena de polvo pensé: »A pesar de tu estado deplorable me llevo tus seis flores.« Cada día suelo hacer para mi familia y para mí, seis tazas de infusión de hierbas medicinales, así que al día siguiente puse en la mezcla esas seis flores de Achicoria. Con eso mi taza contenía la esencia de una flor. La taza de infusión que tomé aquella mañana provocó después de cada comida, es decir, tres veces al día, una evacuación normal y abundante. Ese hecho no me dejó en paz hasta que encontré en un viejo herbario la explicación: La Achicoria combate eficazmente la obesidad. Me parece que un tratamiento con Achicoria, que provoca evacuaciones abundantes y normales, sería la mejor solución para que las personas con exceso de peso adelgazaran.
FIMOSIS
Según el Dr. Dirk Arntzen de Berlín, hay un método para curar con baños la fimosis en los niños. Se prepara un baño con 50 — 70 litros de agua caliente con 10 — 20 ml. de una solución al 10% de Sulfato de Potasio (preferentemente recién preparado en la farmacia);durante el baño se retira el prepucio. A veces ya se aprecia el efecto después del cuarto baño; pero más de diez baños no tienen sentido. La edad más adecuada parece ser entre los 4 y 7 años de edad; pero también se pueden curar niños hasta los diez años. Con este tratamiento se ha podido evitar la operación en muchos chiquillos. Desgraciadamente en los mayores este método no tiene éxito. También ayudan baños de Malva. Para los niños se toma un puñado de Malva que se prepara en frío, dejando la hierba a remojo durante la noche. Los mayores necesitan unos 100 g. de hierba por cada baño de asiento.
FISTULAS
Se toman en uso interno tres veces al día una cucharadita de Hierbas Suecas (en casos muy graves cada vez una cucharada sopera) diluidas en infusión de Manzanilla sin azúcar. En uso externo se hacen lavados con una mezcla de tisana compuesta de Hiedra terrestre, Cola de caballo y Linaria vulgaris, en partes iguales. Después de los lavados se untan las fístulas con gotas de Hierbas Suecas o se aplica un algodón empapado con estas gotas. También se recomiendan baños de asiento de Cola de caballo y cataplasmas al vapor de Cola de caballo (véase en »Cola de caballo«).
Una mujer de Baviera de 51 años de edad padecía desde hacía 28 años de una fístula en el pómulo. Me comunicó lo siguiente: »No puedo describir todo lo que he sufrido esos 28 años. Me aconsejaban que me hiciera operar pero no lo consentí, ya que el profesor tenía dudas sobre el resultado de una intervención quirúrgica. Entonces fuí a la consulta de un médico naturista que me ordenó un régimen de crudos y una cura de respiración terapéutica, lo cual me alivió mucho pero no me curó. Por fin empecé en primavera a coger los primeros brotes de Ortiga y a tomar diariamente tres tazas de la infusión, cada taza con una cucharadita de Hierbas Suecas. A los 15 días se curó mi fístula y todos los dolores habían desaparecido. Para mí y para todos los que me conocían fué como un milagro.«
GUSANOS
Desde tiempos remotos se sabe que las semillas de calabaza son un remedio contra los gusanos. A los niños se les da contra los oxiuros diariamente de 10 a 15 pepitas peladas, a los mayores de 20 a 30; la pielecita fina no se quita y hay que masticarlas bien. Una hora después se toma una cucharadita de aceite ricino. También se recomiendan las pepitas para facilitar la expulsión de la solitaria. Siguiendo un régimen riguroso se comen 80-100 pepitas (sin quitar la pielecita), distribuidas en cuatro raciones y masticándolas bien. Media hora después se toma cada vez media cucharadita de aceite de ricino. Si es necesario se puede repetir la cura ya que no causa ningún daño.
Los ascarides se combaten con un viejo remedio casero, zanahorias y remolacha roja. También ayuda el jugo crudo de Choucroute, así como el Rábano rústico, la Cebolla y el Ajo hervido con leche.
HEMOFILIA
Contra este mal que, gracias a Dios, es muy raro, ayuda el siguiente tratamiento de hierbas: Verónica, Pie de león, Pan y quesillo, Milenrama y Cola de caballo, mezclado en partes iguales. De la infusión hay que tomar diariamente por lo menos cuatro tazas distribuidas durante el día. Se prepara con 1/4 I. de agua hirviendo y una cucharadita colmada de hierba, que se escalda y se deja reposar un minuto. Además se hacen cada 15 días baños de asiento a temperatura agradable a base de las hierbas indicadas. Duración del baño: 20 minutos. El baño se puede utilizar dos veces más, volviendo a mezclarlo con las hierbas y calentándolo cada vez.
HERPES ZOSTER
El jugo suave de Siempreviva mayor (Sempervivum tectorum) calma rápidamente los dolores profundos del Herpes zoster. Se cortan a lo largo unas cuatro o cinco de las hojas carnosas y se ponen en un plato. Con el jugo que aparece en la superficie se untan varias veces al día las partes enfermas del cuerpo. También se puede extraer el jugo mediante una licuadora. El enfermo notará desde la primera aplicación un gran alivio. En un antiguo herbario se encuentra la siguiente receta:
25 g. de corteza de Roble 10 g. de Pie de león
25 g. de Avena
10 g. de Manzanilla
25 g. de Salvia
10 g. de Meliloto
Un litro de agua fría se pone al fuego con cuatro cucharadas de la mezcla; cuando arranca la ebullición se retira del fuego y se deja reposar tres minutos. Con el cocimiento tibio se unta repetidas veces al día suavemente las partes enfermas. Los residuos se aplican durante la noche, calentados ligeramente y envueltos en un lienzo, sobre las zonas afectadas de la piel.
HIPO
La infusión de frutos de Eneldo es un remedio agradable y muy eficaz contra el hipo. Se toma una cucharadita de los frutos por 1/4 I. de agua hirviendo, que se escalda y se deja reposar brevemente. No se endulza.
INAPETENCIA EN LOS NIÑOS
Una madre joven se quejaba de que su hijo de dos años padecía de inapetencia crónica, estaba siempre cansado y desanimado, costaba mucho sacarlo de casa para dar paseos y tenía, muchas ojeras. Esto cambió de la noche a la mañana cuando, según mi consejo lo metió en un baño de cuerpo de Serpol, preparado con 50 g. de hierba. (Se deja el Serpol toda la noche a remojo en agua fría; el baño dura veinte minutos y no debe cubrir el corazón; el mismo baño se puede utilizar dos veces más, volviéndolo a mezclar con las hierbas). Aparte de los baños, el niño tomaba cada día una taza de infusión de Ortiga a sorbos espaciados. La madre me contó llena de alegría, que su hijo había cambiado completamente. El apetito iba aumentando y le gustaba mucho estar fuera e ir de paseo. Dijo que era divertido ver como el niño recordaba a su madre que no olvidara la tisana de Ortiga y solía decir »sólo un trago«.
IRRITACION DEL APENDICE
»Si se bebiera de vez en cuando una taza de infusión de hojas de Zarza frescas, jamás se presentaría una irritación del apéndice«. Esta frase, dicha por un médico de cabecera de mi infancia, me vino a la memoria cuando un día se despertó mi hijo de siete años todo pálido y con dolores en la zona del apéndice. Llamé al médico y enseguida preparé la infusión de Zarza. Mientras el niño bebía la infusión le volvían los colores de cara. El médico ya no pudo constatar ninguna irritación del apéndice.
LAGRIMEO EXCESIVO
Para combatir este mal tan penoso se mezclan 10 g. de Eufrasia, 10 g. de Valeriana, 15 g. de raíz de Cardo santo,10 g. de flores de Lila, 15 g. de Pie de león, 20 g. de Manzanilla y 10 g. de Ruda. Por cada medio litro de agua se toma 15 g. de hierba que se pone a remojo durante la noche y se calienta al día siguiente hasta que arranca el hervor. Después se remueve todo, se retira del fuego y se deja reposar tres minutos. Se deja enfriar un poco y después se aplican sobre los ojos cerrados unos trocitos de tela empapados con la tisana todavía un poco caliente. Se dejan actuar durante media hora y se repite varias veces. Después se cubren los ojos con un paño seco y se reposan.
LESIONES DE LA ESPINA DORSAL
En este caso, la pomada de Galio da resultados extraordinarios. Esta se prepara al igual que la pomada de Maravilla (véase en »Maravilla«). La pomada se aplica desde abajo hacia arriba a lo largo de la columna vertebral. Es muy importante hacer también fricciones con tintura de Milenrama y de raíces de Consuela (véase en Generalidades »Tinturas«) y de tomar aparte baños completos de Serpol y Milenrama (véase en Generalidades »Baños completos«).
MAL OLOR DE LA BOCA — LENGUA SUCIA
El mal olor de la boca no sólo es desagradable para uno mismo sino también para los que le rodean. En primer lugar el médico debe diagnosticar el origen del mal olor. Puede tener diferentes causas: Dientes malos, que hay que curar, úlceras de la boca, anginas, supuración de la mucosa nasal, pero también por trastornos del estómago, por falta de ácido gástrico o por estreñimiento. En este último caso hay que hacer lo necesario para conseguir una digestión normal.
Las úlceras de la boca se combaten con gargarismos de infusión de Galio caliente y las anginas con gárgaras de infusión de Salvia. Contra la supuración de la mucosa nasal se inhala por la nariz infusión de Salvia templada. En muchos casos se elimina el mal olor de la boca con unas gotas de aceite de Enebro que se diluye en un vaso de agua tibia y se bebe a sorbos espaciados. También ayudan a veces las semillas de Eneldo masticándolas lentamente. Si el mal olor de la boca se debe a afecciones de la cavidad bucal es muy indicado hacer repetidas veces gárgaras con 30-40 gotas de tintura de Mirra diluidas en agua tibia. La infusión de Ajenjo es un remedio excelente contra la lengua sucia y el mal olor de la boca. No es verdad lo que creen muchos de que el Ajenjo es sano y no puede hacer daño. No hay que abusar. Se toma sólo media cucharadita todo lo más por cada taza.
MALOS RESULTADOS EN EL COLEGIO (en niños)
Una madre me contó desesperada que su hijo de 10 años no tenía ningún interés en el colegio; los maestros le habían advertido que el chico no seguía lo que se explicaba en clase y que no sabían qué hacer con él. El niño, que antes apenas había estado enfermo y había hecho mucho deporte, estaba ahora siempre muy pálido y tenía ojeras muy marcadas. Según mi opinión estaba malo, por lo cual le aconsejé a la madre que le diera diariamente dos tazas de infusión de Ortiga fresca con una cucharadita de Hierbas Suecas por taza. En el corto plazo de seis semanas hubo varias sorpresas por parte de los maestros, de los padres y del chiquillo mismo. Este empezó a sacar buenas notas y los buenos resultados que obtuvo tan repentinamente le estimularon a seguir mejorando siempre más en el colegio.
Los fallos en la escuela no se deben siempre a la pereza del niño, sino que pueden estar motivados por trastornos orgánicos durante el crecimiento, como se ve en este caso. Aquí han ayudado rápidamente las más modestas hierbas medicinales.
MENSTRUACION EXCESIVA
En el caso de menstruaciones excesivas se toma por la mañana, media hora antes del desayuno, una taza de infusión de las siguientes hierbas bien mezcladas: 25 g. de flor de Árnica, 50 g. de raíz de Valeriana, 25 g. de Liquen de Islandia, 25 g. de Toronjil, 25 g. de Milenrama y 25 g. de Salvia. Se toma una cucharadita colmada de la hierba, se escalda con 1/4 I. de agua hirviendo y se deja reposar tres minutos. Se debe seguir tomando la infusión aun cuando las reglas se hayan normalizado. Estas hierbas actúan favorablemente sobre el bajo vientre y previenen los trastornos de la menopausia. Su efecto se deja sentir durante muchos años.
Hace algunos años una mujer joven me pidió esta receta. Padecía de menstruacioes increíblemente abundantes y la habían operado dos veces en la clínica de su hermano que era ginecólogo; pero todo fue en vano. La infusión arriba indicada le ayudó tan rápidamente como a mí cuando después de un tifus muy grave las menstruaciones duraban mucho y no se podían contener con nada. Entonces mi médico tuvo la idea de probar un tratamiento con hierbas. Así llegó esta receta tan maravillosa a mis manos. Más de un año y medio había sufrido de menstruaciones que a veces duraban quince días. Las infusiones de hierbas me ayudaron exactamente a las 4 semanas de tomarlas y normalizaron mi menstruación. Seguir  tomando esta tisana durante cinco años sin interrupción.
NEURALGIA FACIAL
Flores de Manzanilla, Gordolobo, Milenrama y Serpol cogidas a pleno sol se meten frescas o ligeramente desecadas en un saquito de tela, que se aplica a la parte dolorida de la cara. Es importante que se cojan las flores cuando el sol esté en lo alto, porque es cuando la planta produce el máximo de aceites etéreos, los cuales tienen tan buenas virtudes curativas.
Además se toman diariamente cuatro tazas de infusión de las plantas indicadas, a sorbos espaciados. La hierba se escalda y se deja reposar brevemente. Si se presentan dolores espasmódicos, se lava la cara con una infusión tibia de Ortiga, se frota la misma y se aplica una almohadilla de Licopodio. —También se recomiendan compresas faciales de Hierbas Suecas, que se aplican estando acostado. Tres cucharaditas diarias de Hierbas Suecas diluidas en la infusión arriba indicada también dan alivio.
OSTEOPOROSIS
La semilla molida de Alholva (harina de Alholva) da muy buenos resultados en el tratamiento de la osteoporosis, así como en los tumores de los huesos y las inflamaciones de la médula ósea. Se toman cuatro veces al día, cada vez media taza de infusión de Milenrama. Dos de estas medias tazas de infusión se mezclan cada una con media cucharadita de harina de Alholva. También se toma una vez al mes un baño de cuerpo de Milenrama preparado con 200 g. de hierba (duración del baño veinte minutos). El baño no debe cubrir el corazón. Además conviene untar el cuerpo cada día con tintura de Milenrama. Las flores de Milenrama cogidas al sol se meten en una botella y se cubren de aguardiente de 38-40°; se macera diez días al sol.
PANADIZO
Se hacen varias veces al día durante media hora baños calientes de infusión de Manzanilla. Después conviene aplicar un ungüento emoliente (contra los abscesos) y un vendaje de arcilla. A continuación un antiguo remedio casero: »Se hierve ajo con leche y en este líquido se baña la mano durante media hora«. Si se forma pus en el dedo se aplica una cataplasma de Linaza molida y después de abrirse el tumor se hacen baños de Manzanilla. Finalmente se aplican compresas de aceite de Hipérico.
Otro antiguo remedio casero se obtiene de la siguiente manera: Se mezclan en partes iguales Consuelda mayor, Malvavisco, raíz de Helecho y flor de Saúco. 15 g. de esta mezcla se ponen a macerar durante la noche en medio litro de vino blanco. Al día siguiente se calienta hasta que rompa a hervir. Se baña el dedo durante dos horas en este vino tibio; después se pulveriza un trozo de tiza y con este polvo se cubre el dedo y se venda con un trapito.
LA PSORIASIS »incurable«
De todas partes de Austria y Alemania vienen a pedirme ayuda enfermos afectados de psoriasis, un mal que los médicos tienen por incurable. Nosotros que creemos en las virtudes de las hierbas medicinales de la botica del Señor, sabemos que entre la gran abundancia de plantas que se crían en los prados y bosques encontraremos un remedio adecuado.
Hay varias clases de esta enfermedad atormentadora: la así llamada psoriasis roja que se manifiesta en forma de manchas purpúreas circunscritas, otra que cubre la piel a modo de escamas y la tercera que engrosa la piel a modo de cuero llenándola de grietas, las cuales se profundizan hacia la noche hasta que se abren, causando así al enfermo dolores insoportables. Además se presentan terribles picores que suponen una carga para los nervios de cada paciente. De la piel se sueltan cada día a cada movimiento montones de escamas.
Hace años me contaron el caso de una mujer de 38 años que tenía toda la piel, desde el cuello hacia abajo, corácea y agrietada y se le había caído todo el pelo de la cabeza. Su vida era un calvario sin fin. En el hospital trataban de aliviar sus dolores metiéndola hasta el cuello en un saco de nylón; así la piel se ablandecía un poco y dolía menos. Pero no conseguían curar el mal. En aquel tiempo yo ya estaba convencida de que tal enfermedad sólo se podía curar mediante una dieta y hierbas purificantes y desintoxicantes. Cuando empezó a tomar la mezcla de tisana y la dieta que le recomendé, la mujer mejoró y en medio año se manifestó el éxito. En ese breve tiempo había recobrado la cabellera y la piel estaba lisa y sin manchas. Desde entonces he podido ayudar a muchos que padecían de psoriasis. Esta enfermedad se debe a un trastorno del hígado. Por eso, aparte del tratamiento con hierbas, se debe seguir una dieta rigurosa: hay que evitar los embutidos (menos los dietéticos), la carne de cerdo y el jamón, así como las sopas preparadas con estas carnes, toda clase de ácidos como vinagre, sidra, vino, limones, naranjas, toronjas, la fruta de bayas y sus jugos, incluso las grosellas negras, manzanas crudas, café, chocolate, cacao y miel de abeja ya que ésta produce ácidos que hacen daño al hígado enfermo. Además hay que abstenerse de pescado en conserva o ahumado, carne de lata, legumbres secas como guisantes, judías y lentejas y de toda clase de bebidas alcohólicas.
Se puede tomar leche y sus derivados, así como comidas preparadas con leche, carne ligera como la de ternera y de pollo, carne de vaca hervida, venado, pescado fresco o congelado, verdura ligera y cada día, en vez de fruta fresca, mucha compota de manzana.
Mezcla de hierbas
10 g. de corteza de Roble
30 g. de corteza de Sauce
40 g. de Ulmaria
20 g. de Fumarla
20 g. de conchos de Nuez
30 g. de Celidonia
50 g. de Ortiga
30 g. de Verónica
30 g. de Maravilla
20 g. de Milenrama
Todas las hierbas se mezclan bien y se toma por taza una cucharadita colmada de la mezcla que se escalda y se deja reposar tres minutos. Siempre que sea posible utilícese las hierbas frescas. De esta infusión se bebe a lo largo del día 1 — 2 litros a sorbos espaciados. Cada trago es absorbido y transformado inmediatamente por el organismo.

La piel se debe untar dos veces al día con manteca de cerdo (de los intestinos). Si se trata de psoriasis costrosa que se extiende sobre todo el cuerpo, hay que preparar una pomada con el jugo fresco de Celidonia que se obtiene mediante una licuadora. Por cada 5 g. de jugo se toma 50 g. de manteca de cerdo (de los intestinos), que se mezcla bien y se guarda en la nervera. También se puede utilizar pomada de Malva que se prepara del mismo modo.
Aparte se recomiendan baños con un cocimiento de Hierba de San Roberto. Los baños completos de Malva y Cola de caballo también alivian los picores y contribuyen a la curación. Se preparan mezclando las hierbas en partes iguales y dejándolas en maceración con agua fría durante la noche; 200 g. por cada baño: 20 minutos de duración; el corazón no debe estar cubierto por el agua del baño. — Todos estos tratamientos ayudan también a curar la neurodermitis.
Dos niños de una familia tenían psoriasis. La niña de 12 años tenía la enfermedad desde la edad de dos años; el niño padecía desde hacía nueve meses de este mal. Los padres hicieron todo lo posible; con la niña habían consultado a muchos médicos, fueron incluso a Suiza, pero no se mejoró. Con las hierbas que los niños mismos recolectaron con gran afán durante el verano pudieron liberarse de esta enfermedad. La madre contó que la niña tenía ahora la piel tan lisa como un bebé. Todavía sigue bebiendo la infusión en cantidades menores.
En otro caso una niña de 12 años tenía desde la edad de dos años toda la cara desfigurada por las manchas rojas de la psoriasis. Los padres estaban desesperados y también hicieron todo por liberar a su hija de ese mal. Después de seguir durante 4 meses mis consejos contra la psoriasis volví a ver a la niña y ya tenía la piel de la cara normal.
Una comerciante de un pueblo de Alta Austria tenía en muchas partes del cuerpo manchas rojas de psoriasis. Le recomendé el tratamiento arriba indicado y al mes ya se pudieron ver los buenos resultados. Las manchas rojas desaparecieron poco a poco. Lo mismo sucedió a un molinero cerca de Maguncia: en poco tiempo se le quitaron con este tratamiento las manchas rojas.
Una monja que había sufrido 30 años de psoriasis, empezó a principios de octubre con la cura de infusión y la dieta. En Navidad me comunicó que la enfermedad se había curado.
En octubre de 1972 me enteré de que una joven mujer, madre de tres hijos, padecía de esta terrible enfermedad. La tuvo después de una ictericia por lo cual sospeché que la enfermedad venía de un trastorno del hígado. La mujer tenía toda la piel cubierta de escamas, incluso el cuero cabelludo.
El pelo se le había ido cayendo y llevaba una peluca para salir de casa. Cada movimiento que hacía provocaba una lluvia de escamas. Por la noche la piel empezaba a trabajar y se formaban grietas profundas. La mujer que durante el día ayudaba a su marido en su trabajo de tapicero y después solía coser hasta medianoche para sus hijos, empeoró de tal manera que a las ocho de la noche ya no podía mantenerse en pie y tenía que acostarse. Se untaba el cuerpo con aceite y se envolvia con una sábana. Estuvo unas cuantas veces durante varias semanas en el hospital. Lo único que le hicieron allí para aliviarla un poco, fue meterla hasta el cuello en un saco de nylón bien atado para que sudara y se ablandara la piel. Finalmente se curó completamente en medio año al tomar la infusión de hierbas purificantes de la sangre y seguir la dieta indicada. En diciembre del mismo año ya no tenía aquel agotamiento y cansancio. Antes de Pascua del próximo año tenía la piel lisa y una hermosa cabellera. Una carta de Munich: »En septiembre de 1977 le pedí un consejo para curar a nuestro hijo Martín que entonces tenía 13 años. Según los médicos tenía neurodermitis. Trece años habíamos estado consultando un pediatra después de otro, clínicas dermatológicas y médicos naturistas pero todo fue en vano. Los médicos siempre le administraban cortisona. A los siente años estuvo dos meses en Davos. Allí el médico nos declaró que el niño sufría esta esfermedad ya en su nacimiento y que no tenía curación. Cada ataque se tenía que combatir con cortisona. Lo que siguió en las semanas y años después de aquella cura en Davos fué terrible: continuos ataques de fiebre, purulencias en las plantas de los pies hasta los tobillos, las palmas de las manos llenas de pus, heridas abiertas en las corvas, en el cuello y la cara e incluso en los lóbulos. Lo peor eran los picores que no cesaban y los dolores insoportables al andar que le causaban las glándulas inguinales tan hinchadas que parecían huevos de paloma. En septiembre de 1972 se puso tan mal que tuvimos que llevarlo al hospital de Schwabing. Los médicos hablaban de una sepsís de la piel. Después de un tratamiento intensivo con cortisona, el niño tuvo una apendicitis purulenta. Entonces el médico nos dijo: ,Pueden estar contentos de que fue el apéndice; otros niños cogen después de este tratamiento úlceras de estómago'.
A Martín se le presentaron nuevamente erupciones que según pruebas de laboratorio provenían de hierbas, polen, pelos, hongos y varias clases de polvo. Entre febrero de 1973 y julio de 1978 lo desensibilizaron, pero no se mejoró. Desde septiembre de 1977 Martín está tomando cada día, según su buen consejo, un litro y medio de infusión contra la psoriasis, sobre la cual usted escribe en su folleto. Al principio bebía la infusión a disgusto, lo que no nos extrañaba, ya que había probado tantas cosas en vano. Había perdido la esperanza. Su primera reacción después de tomar la tisana fue: ,Mamá, ahora orino siempre mucho.' A los 15 días cuando entré en su habitación para despertarle me dijo: 'Mamá, anoche me dormí apenas me acosté.' El ir a la cama para Martín siempre, ya desde bebé, había sido una pesadilla. Todo le picaba y se rascaba, no podía dormirse, estaba horas y a veces la mitad de la noche despierto. Desde aquel día que se durmió enseguida, Martín estaba convencido de que la infusión le hacía buen efecto y hacía todo por vaciar la botella que le preparaba. Ahora la piel ha mejorado considerablemente. De vez en cuando aún se rasca, pero desde que toma la infusión no ha tenido ninguna infección. A veces no lo podemos creer. Desde enero de 1978 no tiene que llevar vendas ni guantes de hilo. Martín va ahora a un colegio superior. El año escolar de 1977/78 fué para él el primero sin tener que ausentarse por su enfermedad durante semanas o meses. Usted no se puede imaginar, cómo progresa este año. Desde septiembre de 1978, después de cuatro años, toma otra vez parte en las clases de deporte y está contentísimo. En julio concluyó la desensibilización. Los médicos del hospital no se explican cómo ha mejorado tanto la piel del chico.«
En verano de 1979 vino a verme un médico especialista de la RFA con su hijo de 21 años, que padecía desde su nacimiento de neurodermitis. La vida del joven había sido un martirio continuo. Al principio del tratamiento con hierbas frescas tuvo reacciones violentas, como nariz tapada y presión en la cabeza. Los baños de Cola de caballo le sentaban bien, los de Hierba de San Roberto menos, aunque ejercían un efecto favorable sobre la piel. Contra la piel seca, utilizaba una pomada de Hamamelis mezclada con jugo fresco de Malva, la cual le hacía mucho bien.
En este caso también ha ido mejorando el enfermo. Sobre todo está seguro de que se curará completamente. A mitades de octubre 1979 ha vuelto a emprender sus estudios de Derecho.
RIÑONES: ARENILLAS Y CALCULOS RENALES
En esto caso se recomienda la esencia de Ortiga que se utiliza en la homeopatía; se toma diluida en agua. Esta esencia la venden en las farmacias, tiendas dietéticas y droguerías. El modo de empleo está indicado en la botella.
Según el capítulo sobre Cola de caballo, los baños de asiento con esta hierba, bebiendo simultáneamente infusión de Cola de caballo caliente, eliminan rápidamente las arenillas renales y vesicales y las piedras renales. En viejos herbarios dicen que con Hierba de San Roberto, Violeta olorosa y Gayuba también se eliminan con rapidez las piedras renales. Hay personas a las que no les sienta bien la Gayuba por su alto contenido en tanino. Les provoca vómitos, mareos e inapetencia. Por eso se puede tomar en vez de Gayuba, hojas de Peral borde que tienen el mismo efecto en el caso de cálculos renales. — La Agrimonia con sus flores amarillas que florecen de junio a septiembre a modo de espigas doradas en los bordes de los caminos, en los linderos de los bosques y en los ribazos, así como a orillas de los cultivos, en los matorrales y en las ruinas, se utiliza para preparar una infusión excelente contra las arenillas y los cálculos renales. Una mezcla de Agrimonia, Gatuña, Pan y quesillo y hoja de Abedul, 20 g. de cada hierba, son un remedio extraordinario. Las hierbas se escaldan y se deja reposar la tisana un minuto.
SUDORES NOCTURNOS
Un buen remedio casero contra los sudores nocturnos lo constituye la Salvia, una hierba de gran prestigio desde tiempos remotos. Se prepara una infusión que se bebe por la mañana en ayunas durante un cierto período. La planta elimina del cuerpo las sustancias que causan los sudores nocturnos. La siguiente mezcla de tisana recomendada en antiguos herbarios, es un remedio probado contra este mal: Salvia, Pie de león y Cola de caballo, mezcladas en partes iguales (20 g. de cada hierba). Se escalda y se deja reposar un poco. Durante una temporada se bebe por la mañana, antes del desayuno, una taza. Las hierbas fortalecen todo el organismo y eliminan así los sudores nocturnos. Cuando estuve la última vez, como todos los años, en un balneario sometida a una cura de baños de Kneipp, una señora mayor me contó que sudaba mucho por la noche y me preguntó si yo sabía algún remedio. Le aconsejé que tomara cada día antes de acostarse una taza de infusión de Salvia. Unos días más tarde nos encontramos durante un paseo. Dijo que era increíble, que después de haber tomado durante cuatro días la infusión de Salvia ya no sudaba por la noche. Le contesté sonriendo: »¡ Me parece que ahora sí estará convencida de lo rápido que ayudan las hierbas!«
SUEÑO INTRANQUILO (en niños)
Cuando los niños tienen un sueño agitado y dan vueltas de un lado para otro, entonces ayuda instantáneamente un baño con flor de Tila, a menos que el lugar donde se encuentra la cama del niño no esté bajo la influencia de irradiaciones nefastas. Se llena un cubo grande hasta la mitad de flores de Tila y se dejan en maceración con agua fría durante la noche. Al día siguiente se calienta todo y se mezcla el líquido con el agua del baño. Duración del baño: 20 minutos. Este baño se puede utilizar dos veces más. Hay que procurar coger las flores cuando el sol esté en lo alto.
TEMBLOR DE LOS MIEMBROS
Para combatir ese mal se toman 50 g. de Hipérico, 20 g. de Satirión, 20 g. de Primavera y 10 g. de gál­bulos de Enebro y se deja todo 15 días en maceración en un aguardiente de 38-40° al sol o cerca de la lumbre. De esta tintura se toma cada hora de 15 a 20 gotas diluidas en la mezcla de tisana indicada a continuación. De la tisana se toman tres tazas diarias; por cada taza se emplea una cucharadita colmada de hierba. Mezcla de tisana: hojas de Fresno, flores de Hipérico, Milenrama, Salvia y Cola de caballo, 20 g. de cada hierba y todo bien mezclado. Además se hacen baños de asiento de yemas frescas de Abeto, Hipérico, Milenrama o Serpol. Por cada baño se toman 100 g. de hierba. Conviene hacer tres baños cada 15 días ya que el uso externo de las hierbas apoya considerablemente el tratamiento (véase en Generalidades »Baños de asiento«).
U ÑAS — inflamación de la raíz, lesiones
Contra la inflamación de la raíz se prepara una maceración de 50 g. de Malva. Se deja la hierba 24 horas en agua fría a remojo; antes de acostarse se calienta y se toman baños de pies o manos, de 20 minutos de duración. Estos baños se pueden utilizar dos o tres veces guardándolos en un lugar fresco. Después del baño se unta la uña inflamada con pomada de Maravilla y se aplican compresas de Hierbas Suecas. Las uñas frágiles o lesionadas se curan con jugo de Cebolla o jugo de Ranúnculo (ranunculus acer). La cebolla se parte por la mitad y con la parte jugosa se frotan a menudo las uñas. También se puede extraer el jugo de la cebolla.
El Ranúnculo, que se cría a orillas de bosques y praderas también es muy eficaz. Se parte el tallo gordo y con el jugo se untan varias veces las uñas. Pero hay que repetir este procedimiento durante un cierto período; solamente una vez no ayuda nada.
Apuntes de este libro

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