miércoles, 10 de junio de 2015

Salud de la Botica del Señor (X) de Maria Treben


CONSEJOS PARA CURAR DIVERSAS ENFERMEDADES (I)
ABORTOS
Hay mujeres que no pueden llevar a término el embarazo y padecen frecuentes abortos. Estas mujeres deberían tomar cada día dos o tres tazas de infusión de Milenrama y Pie de león. También ayudan los brotes primaverales del Carpe, un arbusto que se planta en los setos que rodean los jardines. Los brotes, que consisten en tres hojitas, se hierven brevemente con leche, la cual se cuela y se mezcla con una yema de huevo y un poco de harina tostada en manteca. Esta sopa debería tomarse como cena durante unas semanas o, eventualmente, unos meses. Con este tratamiento disminuirán los casos de abortos.
ACNÉ
Se trata de una típica enfermedad de la pubertad y se debe en parte a un riñón trastornado. Por eso hay que evitar las comidas muy saladas y con muchas especies, así como las ensaladas con vinagre y las bebidas. Las ensaladas se pueden sazonar con yogur. Contra el acné se toma diariamente un litro de infusión de Ortiga a sorbos distribuidos durante el día.
Tratamiento externo: Por la mañana y por la tarde se unta la cara mojada con una maceración de Rábano rusticano, que se deja actuar durante diez minutos. La maceración se prepara de la siguiente manera: En una botella se mete raíz de Rábano rusticano rallado y se cubre de un vinagre de vino o de fruta. El vinagre tiene que sobrepasar las raíces. Se deja 10 días en maceración a temperatura ambiente. Como el vinagre se utilizará sin colarlo, conviene prepararlo en una botella de plástico — esterilizada con agua hirviendo — con tapón agujereado. El rábano rusticano suaviza la acidez del vinagre y éste disminuye la intensidad del Rábano rusticano. Así se obtiene una esencia de vinagre suave, para cada tipo de cutis.


AFECCIONES DEL CORAZÓN Y DE LA CIRCULACIÓN
Ya que en los últimos años los infartos van en aumento y parecen alcanzar los límites de una enfermedad nacional, recomiendo la siguiente mezcla de tisana, que da excelentes resultados en las afecciones del corazón y de la circulación:
10 g. de Cola de caballo       
10 g. de Galeopsis
10 g. de Ruda
10 g. de Diente de león
10 g. de Centinodia   
10 g. de vainas de Judía
10 g. de raíz de Pimpinela    
10 g. de Pan y quesillo
10 g. de Árnica          
10 g. de corteza de Arraclán
30 g. de Espino albar
10 g. de Sargazo vejigoso
20 g. de Muérdago    
10 g. de Bardana
20 g. de Mate
10 g. de Ansarina
10 g. de Milenrama
10 g. de Fumaria
10 g. de Agripalma
10 g. de Musgo de Irlanda
(no Liquen de Islandia)

10 g. de Cálamo aromático
10 g. de Gatuña
10 g. de Grama
10 g. de Melisa

Se mezcla todo bien y se toma una cucharadita colmada por cada taza de tisana. Esta se prepara en frío poniendo las hierbas a remojo durante la noche y calentándolo todo un poco al día siguiente. Hay que tomar dos tazas al día, una por la mañana y otra por la noche, endulzadas con una cucharadita de miel.
ANGIOMAS
Se llena una botella hasta el gollete con hojas de Cedro o de Ciprés lavadas y trituradas y se cubre todo de un aguardiente de 38-40°. A continuación se deja 10 días en maceración, al sol o cerca de la lumbre. Con esta tintura se unta repetidas veces al día el angioma.
El jugo fresco de Siempreviva también contribuye a que desaparezca poco a poco el angioma; hay que cortar las hojitas a lo largo y untar la zona dañada con el zumo.
Igualmente ayuda el jugo fresco de los tallos carnosos de Maravilla, que se obtiene mediante una licuadora. Las gotas de Hierbas Suecas, empleándolas repetidas veces, también eliminan esta afección de la piel tan pertinaz.
Los jugos y tinturas indicados también actúan favorablemente contra los nevus maternos y vasculares, los trastornos pigmentarios, el prurito senil, las manchas blancas de la piel y las verrugas. Un niño de dos meses tenía en el pecho un angioma como media lenteja que querían opérale. La madre, preocupada por si la operación trajera consigo alguna complicación, empezó a untarle al niño varias veces al día la parte afectada de la piel con gotas de Hierbas Suecas. Después de unas 6 semanas el angioma había desaparecido.
ARTRITIS - ARTROSIS - COXARTROSIS
Las indicaciones siguientes se refieren también a las inflamaciones y deformaciones de las articulaciones y a las lesiones por desgaste. Todos estos males se curan y los dolores se pierden con el tiempo. Los enfermos que usan muletas y bastones pueden prescindir de éstos relativamente en poco tiempo. Se toma por la mañana, media hora antes del desayuno, y por la noche, media hora antes de la cena, cada vez una taza de infusión de Cola de caballo que se deja reposar sólo medio minuto. Durante el día se administran cuatro tazas de infusión de Ortiga (escaldar y reposar brevemente). A tres de estas cuatro tazas se le añade una cucharadita de Hierbas Suecas. Se bebe cada vez una mitad antes y la otra después de las comidas.
Dondequiera que se presenten dolores, sea en la rodilla o en otras articulaciones, se aplica una compresa de Hierbas Suecas que se deja actuar durante cuatro horas. No se olvide de untar la piel antes con manteca de cerdo o pomada de Maravilla y de empolvarla después, para que no se presente prurito.
Hojas de repollo o de col rizada planchadas bien caliente y aplicadas a las partes doloridas también dan alivio. Hay que cubrirlas bien con un paño para que se mantengan calientes.
Fricciones con tintura de Consuelda ayudan asimismo a calmar los dolores. Contra las inflamaciones de las articulaciones se hacen cataplasmas de Cola de caballo al vapor (véase »Cola de caballo«, Modos de preparación). Aparte de las hojas de repollo y col rizada, recomiendo también aplicaciones con Pánace heraclio (Heracleum spondylium). Esta planta se cría en los prados y ribazos; también se encuentra entre los matorrales de toda clase de bosques no demasiado espesos. Está coronada de umbelas grandes y anchas de color muy variable entre un verdoso y un rosa pálido y sobresale en los prados y en los bordes de los campos por su porte vigoroso.
Nuestra abuela tuvo a los 93 años repentinamente un bulto en la rodilla que le dolía mucho. Ella, que siempre había sido tan ágil, tuvo que servirse de un bastón para poder andar y aun así casi no lo lograba. Yo le apliqué durante 15 días compresas de Hierbas Suecas, cada día cuatro horas, y por la noche hojas de col calentadas con la plancha caliente. Los dolores se calmaron un poco pero todavía no podía andar normalmente. Entonces fui a buscar hojas de Pánace heraclio y el mismo día tuve éxito con ellas. Las apliqué durante la noche, lavadas y machacadas, sobre la rodilla enferma. Al día siguiente la abuela pudo andar sin dolores pero todavía se le veía el bulto. Por eso le apliqué la noche siguiente otra cataplasma igual y a nuestro gran placer también desapareció la hinchazón. Nuestra abuela, que ahora tiene 94 años sigue todavía andando sin bastón. Todos los dolores de la rodilla se le quitaron.
Es muy aconsejable hacer una vez al mes un baño de asiento de Cola de caballo: 100 g. de hierba se ponen a remojo durante la noche, se calienta todo ligeramente y se cuela; duración del baño: 20 minutos. Después del baño se puede volver a echar el líquido sobre las hierbas y utilizarlo dos veces más calentándolo previamente.
Una monja me escribió lo siguiente: »En abril me dirigí a usted para que me aconsejara algún remedio contra mis dolores que no me dejaban pegar un ojo. Según sus indicaciones empecé a tomar cada día infusión de Ortiga, mezclada con tres cucharaditas y una cucharada sopera de Hierbas Suecas. Con gran satisfacción puedo comunicarle que a los seis meses ya no sentía ningún dolor en la cadera y no hace falta que me operen. Como trabajo en una residencia de ancianos, he tenido ocasión de ayudar a muchas personas con las hierbas medicinales. «
ATAQUE DE AP O P L EJIA (prevención)
Los síntomas típicos que preceden a esta enfermedad son: gran inquietud, mareo, miedo, cara desfigurada e ilusiones auditivas. Es imprescindible consultar al médico. Se recomienda sobre todo moderación en la comida y lentos paseos al aire libre. Toda clase de alcohol (con excepción de las Hierbas Suecas), tabaco y café están estrictamente prohibidos. Se toman dos tazas de maceración de Muérdago, una por la mañana y otra por la noche y además dos tazas de infusión de Salvia a sorbos espaciados durante el día; sobre la zona de los riñones se aplican compresas de Hierbas Suecas y sobre el corazón compresas húmedas y frías.
He aquí una mezcla de tisana muy aconsejable: raíz de Angélica, Ansarina, Valeriana, Cincoenrama, flor de Espliego, Mayorana, Imperatoria, Cariofilada, Romero, Salvia, Violeta e Hisopo. Se mezcla todo bien en partes iguales. Preparación: Se pone al fuego un cuarto de litro de sidra y cuando rompa a hervir se vierte sobre una cucharadita colmada de la mezcla de hierbas y se deja reposar tres minutos. Esta cantidad, preparándola y bebiéndola varias veces al día, puede prevenir un ataque de apoplejía, que se da a conocer con los síntomas arriba indicados.
ATAQUE DE AP O P L EJIA (con manifestaciones de parálisis)
En primer lugar hay que someterse a una cura de Muérdago: Durante las primeras seis semanas se toman 3 tazas diarias; en las siguientes tres semanas 2 tazas y en las siguientes dos semanas 1 taza de maceración de Muérdago. Preparación: Una cucharadita repleta de Muérdago se pone a macerar durante la noche en 1/4 I. de agua fría; por la mañana se calienta un poco y se cuela. Para que no se tenga que calentar la maceración otra vez, se pone toda la ración del día en un termo enjuagado previamente con agua caliente; si no se calienta al baño de María.
Hipérico, Verónica, Espliego, Melisa, Romero y Salvia se mezclan en partes iguales y se prepara una infusión escaldando una cucharadita colmada con 1/4 I. de agua hirviendo y dejando reposar brevemente. De esta infusión se bebe una taza por la mañana y otra por la noche.
Compresas de Hierbas Suecas aplicadas sobre el cogote fomentan la circulación de la sangre y reactivan las células cerebrales. La parte del cuerpo afectada se frota con tinturas estimulantes de Milenrama, Hipérico, Pan y quesillo o Serpol. También se recomiendan fricciones en las zonas paralizadas con aceite de Serpol y de Hipérico. Para obtener la tintura se llena una botella hasta el gollete de hierbas y se cubre todo de un buen aguardiente (38400); el aceite se obtiene cubriendo las hierbas de aceite de oliva virgen. Los líquidos deben sobrepasar en ambos casos el nivel de las hierbas y se tiene que dejar en maceración 10 días al sol o cerca de la lumbre.
Aparte se toman baños de asiento de Milenrama y Cola de caballo con 100 g. de hierba y baños completos de Serpol con 200 g. de hierba por baño. Las hierbas se ponen a remojo durante la noche, se calienta todo y se mezcla la maceración con el agua de baño. Duración del baño: 20 minutos; en el baño completo el corazón debe permanecer fuera del agua. Estos baños se pueden utilizar todavía dos veces, volviéndolos a mezclar con las hierbas y calentándolos antes de tomar el baño. No conviene emplear más que una clase de hierba por semana.
Para activar las partes paralizadas se aplican cataplasmas calientes de hojas de Consuelda. Las hojas se escaldan y se envuelven enseguida en un lienzo que se aplica a las partes enfermas. Por la noche se le puede cambiar al enfermo la almohada por una rellena con hojas desecadas de Helecho (sin tallos). Notará un gran alivio.
Nuestra abuela, de 94 años, tuvo un ligero ataque de apoplejía. Al despertarse no pudo hablar y el párpado izquierdo le colgaba hasta la mitad del ojo. Nosotros le aplicamos enseguida tres o cuatro compresas frías, según el método de Kneipp, sobre la frente y los ojos; cuando llegó el médico, todo estaba ya en orden. A mediodía comió en la cama una comida ligera y para cenar ya pudo sentarse con la familia a la mesa.
ATROFIA DE LAS ENCIAS Y DIENTES MOVILES
En estos casos recomiendo el siguiente tratamiento de hierbas: Corteza de roble, Pie de león, Centinodia y Salvia, mezclado todo en partes iguales, se ponen a remojo en agua fría durante la noche. Por cada medio litro de agua se toman dos cucharaditas colmadas de la mezcla. Por la mañana se calienta la maceración y se guarda en un termo previamente enjuagado con agua caliente. Durante el día se hacen con esa tisana tibia enjuagues espaciados. También se puede hacer masajes suaves de las encías con la misma tisana y un cepillo de dientes blando.
ATROFIA MUSCULAR
Contra este mal se consiguen muy buenos resultados con los siguientes tratamientos de hierbas: Pan y quesillo recién cogido y lavado se tritura y se mete en una botella que se llena de aguardiente (400). Se deja 10 días en maceración, al sol o cerca de la lumbre. Después se llena para el uso inmediato una botellita pequeña con la tintura y se vuelve a llenar del todo la botella grande de aguardiente. Con la tintura de Pan y quesillo se frotan los músculos enfermos tres veces al día. Por vía interna se toman 4 tazas de infusión de Pie de león a sorbos espaciados durante el día; conviene utilizar la planta fresca (véase »Pan y quesillo« y »Pie de león«).
BOCIO
Frecuentes gargarismos con infusión de hojas de Escrofularia o Galio eliminan el bocio, sea interno o externo. La Escrofularia se cría a orillas de los arroyos y en las partes húmedas de los bosques y matorrales. Tiene el mismo olor fuerte que el Saúco, por lo que no se puede confundir con otra planta. Mientras que de la Escrofularia sólo se utilizan las hojas y se hace gárgaras profundas sin tragar el líquido, del Galio se toma toda la planta con las flores y al hacer gárgaras se bebe de vez en cuando un trago.
Una conocida de Viena tuvo en febrero 1979 un bocio bastante visible. Tenía miedo de dejarse operar y según mi consejo empezó en primavera, al salir los primeros brotes del Galio, a hacer gargarismos con la infusión caliente de la planta. Al año me contó la mujer, llena de alegría, que su marido le había traído siempre la planta recién cogida y desde el principio había notado que el bocio iba disminuyendo hasta que desapareció por completo.
CALCULOS BILIARES
Es curioso saber que de este mal padezcan más las mujeres que los hombres. Los síntomas son eructos amargos, vómitos, fuertes dolores convulsivos que se extienden por debajo de las costillas hasta el corazón y frecuentes vértigos. Teniendo tantos remedios de la botica del Señor a nuestra disposición no es necesario que se tenga que operar siempre. Una cura de 6 semanas con jugo de Rábano se ha demostrado eficaz en cualquier caso, al menos que se trate de piedras insolubles, lo que es muy raro. En este caso hay que operar. El jugo de Rábano se obtiene mediante una licuadora. Se empieza con 100 g., que se toman por la mañana en ayunas, y se va aumentando la dosis a lo largo de tres semanas hasta 400 g.. En las siguientes tres semanas se va disminuyendo la cantidad hasta llegar otra vez a 100 g.. Las personas que tengan inflamaciones del estómago o de los intestinos no deben ingerir jugo de Rábano.
El siguiente episodio demuestra lo rápido que se disuelven los cálculos biliares con el jugo de Rábano. La esposa de un general retirado de Trento se había operado sus cálculos biliares. Eran piedras pequeñas y grandes y a ella le gustaba enseñarlas a todo el mundo. Finalmente las dejó colocar en el mango de un cuchillo. Un día, estando justamente pelando rábanos, vino una visita. La mujer puso el cuchillo donde estaban los rábanos cortados y se ocupó de su huésped. Qué sorprendida se quedó cuando más tarde al coger el cuchillo se dio cuenta de que faltaban las piedras; en la masa de los rábanos se habían disuelto completamente.
He aquí una excelente mezcla de hierbas medicinales que elimina los cólicos y las piedras y se compone de 20 g. de cada una de las plantas siguientes: Pimpinela, Hiedra, Lúpulo, Agrimonia, Menta y Vermut. En un cuarto de litro de sidra se echan tres cucharadas de la mezcla, se pone al fuego y cuando empiece a hervir, se retira y se deja reposar tres minutos. A lo largo del día se va tomando cada hora una cucharada de esta tisana, entre todo unas 8 ó 9 veces. Como se debe tomar caliente hay que guardar la tisana en un termo.
CATARATAS Y GLAUCOMA
El glaucoma no es sólo una enfermedad de los ojos; es sobre todo la consecuencia de un trastorno de los riñones. En la mayoría de los casos va acompañado de reuma y dolores de las articulaciones. De una mezcla de hierbas compuesta de Ortiga, Verónica, Maravilla y Cola de caballo, en partes iguales, se deben tomar diariamente 2 ó 3 tazas de infusión con una cucharadita de Hierbas Suecas, cada una. Para que el tratamiento tenga más efecto, conviene emplear las hierbas recién cogidas. Contra las cataratas se untan varias veces al día los párpados con Hierbas Suecas. Según las cartas que recibo; veo que este tratamiento da muy buenos resultados en las cataratas. Véase más detalles en el capítulo »Celidonia«.
Para combatir el glaucoma es también muy importante tomar un baño de asiento de Cola de caballo. El riñón trastornado ejerce una presión hacia los ojos. Estos baños ayudan a quitar la presión de los ojos; influyen tan favorablemente en los riñones que a veces ya eliminan la presión de los ojos enfermos durante el baño. Se toman 100 g. de hierba desecada o medio cubo (2,5 I.) de hierba fresca. Se deja en maceración durante la noche con agua fría; el agua tiene que cubrir las plantas. Al día siguiente se calienta todo, se cuela y se mezcla la maceración con el agua de baño caliente. Duración del baño: 20 minutos. Conviene añadir agua caliente para que se mantenga todo el tiempo la misma temperatura. El cuarto de baño debe estar a temperatura ambiente. Es importante que el agua cubra los riñones, pero no el corazón. Sin secarse hay que envolverse en un batín y sudar una hora en la cama previamente calentada. Esta agua de baño se utiliza dos veces más, calentándola antes.
Con la siguiente receta se prepara un baño de vapor para los ojos:
20 g. de Eufrasia
20 g. de Valeriana
10 g. de Verbena
30 g. de Flor de Saúco
20 g. de Manzanilla
Se mezcla todo bien. 5 cucharadas rasas se echan en 1/2 I. de vino blanco y se calienta todo hasta que comience a hervir. El vapor se deja actuar sobre los ojos cerrados. — Este vino se guarda en una botella y así se pueden preparar con pequeñas cantidades de él, varios baños de vapor.

Para calmar un poco los dolores de los ojos, se aplica, después de comer, sobre los ojos cerrados un pedazo de algodón mojado con Hierbas Suecas. También se pueden hacer baños de ojos con Eufrasia, pero con una infusión muy ligera. Utilizando una infusión de Eufrasia demasiado cargada, pueden empeorar los ojos. Por cada taza hay que tomar todo lo mas media cucharadita de hierba; se escalda y se reposa brevemente. Yo recomiendo compresas sobre los ojos con esta infusión ligera. Para cada compresa se prepara una infusión nueva que sólo se utiliza una vez.
Después de una peregrinación que se celebró en una iglesia austriaca para peregrinos alemanes, se me acercó una mujer y llena de alegría me contó que, gracias a los consejos de mi folleto, se había curado el glaucoma que tenía.
Otra persona me comunicó también, en una carta, que las mezclas indicadas ayudaron a curar un glaucoma.
CATARRO DEL HENO
Ya que la Ortiga ayuda contra toda clase de alergias, y en el caso de catarro del heno se trata de una alergia, hay que tomar para hacerlo desaparecer en poco tiempo, infusión de Ortiga, 3 ó 4 tazas al día, y tres cucharaditas de Hierbas Suecas, diluidas en la infusión.
CRECIMIENTO DEL CABELLO
Se toma Ortiga, hojas de Nogal, de Abedul y de Saúco (un puñado de cada hierba) y un tallo de Celidonia, y se pone todo con agua fría al fuego. Cuando empiece a hervir, se retira y se deja reposar tres minutos. Con la mitad de este cocimiento y jabón duro se lava la cabeza y se enjuaga con agua clara. La otra mitad de la tisana se deja actuar unos minutos sobre el cabello y el cuero cabelludo sin volver a enjuagar el pelo con agua.
DEBILIDAD DE LA VEJIGA
Cuántas personas sufren de no poder contener la orina, sobre todo los días lluviosos o al andar cuesta abajo. En estos casos ayudan sobre todo baños de asiento calientes con Milenrama y Cola de caballo, 100 g. de hierba por baño (véase en Generalidades »Baños de asiento«). Además hay que tomar diariamente 4 tazas de infusión de Pie de león y para estimular la musculatura desde el exterior, se debe frotar la zona de la vejiga con tintura de Pan y quesillo. El modo de preparación de esta tintura se encuentra en el capítulo »Pan y quesil lo«. También se recomiendan baños de asiento de Pan y quesillo, para el cual se toman igualmente 100 g. de hierba. Muy buenos resultados dan también los baños de asiento con sal. Se echa un puñado de sal en el agua caliente y se repiten los baños cada noche hasta que la debilidad de la vejiga se haya curado.
DESCENSO DEL UTERO
Cuatro tazas de infusión de Pie de león se toman a sorbos espaciadas durante el día. Se prepara escaldando una cucharadita de la hierba con 1/4 de litro de agua hirviendo y dejando reposar brevemente.
Pan y quesillo (tallo, hojas y flores) se tritura y se mete en una botella que se llena después de un aguardiente de 38-40° y se deja macerar 10 días al sol o cerca de la lumbre. Con esta tintura se unta varias veces al día la zona desde la vulva hacia la parte izquierda de la barriga. Además hay que tomar tres baños de asiento de Milenrama por semana: 100 g. de hierba se ponen durante la noche a remojo con agua fría; al día siguiente se calienta y se cuela. El baño debe durar 20 minutos. Después se vuelve a echar el agua del baño sobre las hierbas y se guarda para otros dos baños.
DIABETES
La diabetes es una enfermedad que en nuestros días se ha difundido de tal manera que junto con el infarto de corazón y el cáncer se encuentra entre las primeras enfermedades del mundo. La causa de este mal suele ser la alimentación excesiva e insana de muchas personas, sobre todo de los niños. Así que no sólo los adultos, sino desgraciadamente muchos niños padecen hoy día de afecciones pancreáticas y con ello de la diabetes. Para ellos significa, abstenerse de todos los placeres de la infancia, estar a dieta rigurosa y dejarse inyectar dos veces al día insulina, es decir, tener ya desde la niñez un pie en el sepulcro. El gran número de enfermedades que tenemos hoy demuestra que el bienestar no sienta bien a todos. Tenemos que acortar la ración y evitar una alimentación opulenta. Antes de los días de fiesta, que suelen durar dos días, se puede observar que muchas personas compran tanta comida como si tuvieran que dar de comer a todo un regimiento.
Voy a tratar de describir para todos los diabéticos remedios que fomentan la actividad del páncreas, eliminando así la causa del origen de la diabetes. El gran médico naturista, el Padre Kneipp, dice: »La diabetes se cura bastante rápido con las siguientes plantas medicinales: 3 partes de Cariofilada (Geunn alpina), 1 parte de hojas de Zarza, 1 parte de hojas de Arándano, 3 partes de Cincoenrama (Potentila aurea), 2 partes de vainas de Judía, verdes y descadas.« De esta mezcla se toma una cucharadita colmada por cada 1/4 I. de agua hirviendo, se escalda y se deja reposar tres minutos; cantidad diaria: de 1 1/2 litros a 2 litros.
El efecto terapéutico de las hojas de Arándano depende mucho de la correcta recolección. Sólo se deben coger antes de la maduración del fruto. En este estadio son un medicamento clínicamente probado contra la diabetes. Es un hecho comprobado, que la mirtilina contenida en la hoja antes de la maduración del fruto, no sólo reduce el índice elevado del azúcar, sino que logra curar del todo la enfermedad. A la mirtilina de las hojas de Arándano se le ha dado con razón el nombre de »insulina vegetal«. A pesar de las virtudes excelentes de las hojas de Arándano, cada tratamiento con esta infusión debe hacerse bajo control médico. Siempre hay que consultar al médico en estos casos.
También se recomienda el Apio para rebajar el azúcar, así como el jugo de Choucroute (col fermentada) crudo, que figura entre las antiguas medicaciones naturistas. Igualmente contribuyen a disminuir el azúcar las zanahorias crudas, las cebollas y los ajos, comiéndolos cada día crudos.
Otro remedio casero: 4 cucharadas de hojas de Arándano (cogidas antes de la maduración del fruto) se ponen al fuego con 2 litros de agua fría y se hierve todo hasta que sólo quede la mitad del líquido. De este cocimiento se toman tres tazas al día.
Las Ortigas también influyen favorablemente sobre el páncreas, por lo que rebajan el azúcar. En este caso se administra el extracto de Ortiga que venden en las farmacias y droguerías homeopáticas y en las tiendas de productos dietéticos.
Siendo el Cálamo aromático un buen remedio contra casi todas las afecciones pancreáticas, ayuda también a curar la diabetes.
Se pone a macerar durante la noche una cucharadita rasa de raíz de Cálamo con agua fría, se calienta ligeramente al día siguiente y se cuela. Hay que beber un trago antes y otro después de cada comida, es decir, 6 tragos al día. Cada diabético podrá comprobar el buen efecto de esos seis tragos.
Las hojas y los brotes del Saúco, en forma de infusión, también se recomiendan para combatir la diabetes. El Saúco pertenece a las hierbas medicinales más antiguas de la Medicina popular.
A principios de la primavera, cuando empieza a aparecer en los prados y campos el Diente de león, conviene recolectar la planta cortándola a flor de la raíz, para comerla, bien lavada, como ensalada. Hay dos variedades, una con el brote verde y otra con las hojitas amarillentas y lechosas. Esta última sabe mejor y es más tierna. Los diabéticos deberían comer en primavera diariamente esta ensalada de Diente de león, a mediodía y con la cena. Cuando a finales de abril y a principios de mayo la planta está en plena floración, ha llegado para el diabético el momento de reducir el azúcar con una cura de cuatro semanas. Se coge la flor con todo el tallo; éste se lava y después se quita la flor. Comiendo cada día de 10 a 15 tallos de Diente de león, se puede llegar a una normalización total del nivel de azúcar en la sangre. Los bohordos tienen al principio un gusto amargo que se pierde después.
El Muérdago actúa asimismo favorablemente sobre el páncreas; tomándolo continuamente se pierde la causa del origen de la diabetes. Esta planta se administra en forma de maceración, dejándola a remojo durante la noche con agua fría (una cucharadita colmada por taza). Se empieza la cura con 3 tazas diarias. Después de una semana se toman sólo dos y más tarde una taza. Este tratamiento se interrumpe en primavera, cuando se obtengan verduras frescas para el diabético. El Muérdago sólo conserva sus virtudes curativas si se recolecta desde principios de octubre hasta principios de diciembre y en los meses de marzo y abril. Las plantas más eficaces son las que crecen sobre los robles y los álamos, pero también sirven las de abetos y árboles frutales. Se cortan las hojas y los tallos a pedacitos. Las bayas blancas no deben utilizarse para la maceración.
Siendo así que nuestras famosas Hierbas Suecas estimulan el páncreas e incluso lo curan, se recomiendan también contra la diabetes. Hay que tomarlas tres veces al día, cada vez una cucharadita diluida en un poco de tisana. Las virtudes poderosas de las Hierbas curativas se harán notar también favorablemente en una compresa empapada, aplicada una vez al mes, durante cuatro horas, sobre el páncreas.
La raiz de Achicoria reprensenta la mejor verdura dietética para el diabético. Se enjuaga las raíces varias veces con agua, como se hace también con la endivia para reducir el sabor amargo. Cabe decir que la infusión de flores y tallos de Achicoria se utiliza con mucho éxito contra la obesidad, bebiendo cada día dos tazas de infusión.
El jugo fresco de Pepino recién cogido rebaja el azúcar en la sangre, por lo que se recomienda también. La Escorzonera es asimismo una hortaliza dietética, al igual que el Espárrago, por el escaso contenido en féculas. El diabético puede comer tranquilamente estas dos verduras, preparadas con materia grasa o como sea, sin que le hagan daño. Esta variedad de Escorzonera comestible se cultiva en los huertos. El Puerro verde es también muy bueno para las personas diabéticas. Se come crudo con todas las hojas verdes, cortado a rodajas, para la cena, con pan, o a mediodía en forma de ensalada.
Una bebida sabrosa y sana se prepara de la siguiente manera: 1/2 kilo de Puerro cortado a trocitos con todas las hojas verdes se mezcla con 0.7 I. de vino blanco seco, se tapa y se deja reposar 24 horas. Después de colarlo se guarda en una botella y se bebe cada día un trago por la mañana y otro por la noche. Los residuos se pueden comer con pan.
Un médico de Alta Austria curó a una diabética empleando la siguiente receta:Tres cabezas grandes de ajo se machacan y se meten en una botella de un litro que se termina de llenar con un buen aguardiente; se deja de 10 a 15 días en maceración y se toma cada día en ayunas una cucharadita.
En abril 1977 recibí un llamada telefónica de una mujer de Viena, diciéndome que padecía desde hacía 30 años de diabetes y me rogaba que le ayudara. Le recomendé los tratamientos de hierbas arriba indicados. La mujer siguió mis consejos según el folleto. A principios de agosto me comunicó contentísima que según el análisis de laboratorio, el nivel de azúcar en la sangre se había normalizado. A finales de septiembre 1977 di una conferencia en la parroquia Hasenleiten en Viena. Durante la conferencia esta misma mujer pidió la palabra y dijo: »Yo había estado 30 años enferma de diabetes. Este año he seguido los consejos de la señora Treben y desde agosto estoy curada.« Los oyentes le aplaudieron frenéticamente.
Una señora de Baviera escribe diciendo: »Un conocido mío estaba desde hacía muchos años enfermo de diabetes y necesitaba cada día inyecciones. Por fin, gracias a las infusiones y plantas de su folleto, ha conseguido rebajar el azúcar. Se sobreentiede que el enfermo está constantemente bajo control médico. El médico se quedó sorprendido al ver cómo bajaba el azúcar.«
Un ingeniero de Viena que tenía un indice de 280 de glucosa, siguió los consejos indicados en la »Botica del Señor«. Más tarde se constató en un control médico que el azúcar había disminuido a un índice de 130.
Es evidente que el uso de todas estas hierbas medicinales y verduras dietéticas sólo tendrá éxito si el enfermo se atiene rigurosamente a la dieta para diabéticos.
DOLOR DEL MIEMBRO FANTASMA (amputaciones)
Después de una amputación se presentan a veces dolores muy fuertes del miembro fantasma que duran a veces muchos años. Según la experiencia, las cataplasmas de Consuelda (véase »Consuelda«, Modos de preparación) calman los dolores y los hacen desaparecer con el tiempo.
Igualmente se emplea con mucho éxito una esencia de cebolla que se consigue en las farmacias homeopáticas o en las tiendas de productos de régimen. Pero también se puede preparar fácilmente por uno mismo. Se llena una botella hasta el gollete con cebollas cortadas a rodajas y se cubre de un aguardiente de 38-40°. Se deja macerar durante 10 días al sol o cerca de la lumbre y después se cuela y se guarda la tintura en botellas. Con esta tintura se unta e! muñón.
Un buen remedio representa la maceración de las raíces del Lirio cárdeno, que se desentierran en octubre, se lavan bien con un cepillo y se secan colgadas de un hilo. Las raíces desecadas se pulverizan. Media cucharadita de ese polvo se macera durante la noche con 1/4 I. de agua; se beben a lo largo del día una o dos tazas a sorbos espaciados.
Los muñones se deberían bañar una vez por semana en un baño de Serpol que se prepara con un puñado de hierba; cada baño se puede utilizar tres veces. También se recomiendan almohadillas de Serpol y Licopodio que se aplican durante la noche. Para ello se llena un saquito de tela con 100 ó 150 g. de la respectiva hierba.
DOLOR DE OIDO DEBIDO A RESFRIADOS
Se mezclan Hiedra terrestre, Salvia y Milenrama en partes iguales. Con la infusión caliente de estas hierbas se enjuaga repetidas veces el oído. También se recomiendan gotas de Hierbas Suecas, introducidas en el oído mediante un taponcito de algodón, habiendo untado antes el conducto auditivo con aceite de Serpol templado. Para calentar el aceite se mete una cucharita en agua caliente y después se echan una gotas de aceite en la cucharita.
EDEMAS
Dos cucharaditas de raíz de Gatuña triturada se ponen a remojo durante la noche con una taza de agua fría. Por la mañana se calienta todo ligeramente y se cuela. De esa taza de maceración se toma la mitad media hora antes del desayuno y la otra mitad media hora después.
Otra posibilidad de suprimir los edemas es tomando una maceración de raíz de Saúco. Se toma por taza una cucharadita rasa (cantidades mayores pueden provocar diarreas y vómitos) y se pone a remojo durante la noche. Por la mañana se le puede añadir media taza de agua. Calentada ligeramente, se toma de esta maceración media taza después de cada una de las tres comidas principales.
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