martes, 9 de junio de 2015

Salud de la Botica del Señor (VIII) de Maria Treben



ORTIGA  MUERTA AMARILLA (Lamium galeobdolon)
Esta planta se cría en los bosques húmedos, en los ribazos, junto a-los sotos y vallados, en los lugares incultos inmediatos a las habitaciones humanas, es decir, en los mismos sitios en que suele crecer la Ortiga. Florence en abril y mayo, en las regiones altas, más tarde.
De la cepa vivaz brotan unos tallos empinados que alcanzan unos 50 cm. de altura con las hojas opuestas de figura ovalada y con grandes dientes en los bordes. Las flores se aglomeran los encuentros de las hojas, agrupadas en forma de rodajuelas. Se recolectan las hojas y las flores.


La Ortiga blanca (Lamium album) es, al igual que la amarilla, una planta medicinal de gran prestigio. Florece de mayo hasta octubre a orillas de los caminos, en las escombreras y terraplenes. Se recolectan las hojas, pero sobre todo las flores. La infusión ayuda en los casos de graves trastornos abdominales y de la menstruación, tomando 2 tazas al día. También es un purificante de la sangre, combate el insomnio nervioso y es un remedio eficaz contra toda clase de enfermedades de la mujer. Las que padecen continuamente de afecciones del bajo vientre y las chicas jóvenes deberían de tener esta infusión en gran estima.
Las flores y hojas de la Ortiga amarilla se utilizan contra males parecidos, sobre todo contra la retención de orina, los dolores y el escozor al orinar, las graves afecciones de los riñones y el hidrocardias. Las flores se emplean contra las indigestiones, la escrofulosis y las erupciones de la piel. En estos casos se bebe una taza por la mañana. Contra las úlceras y las varices se aplican compresas empapadas con la infusión.
La Ortiga amarilla es un remedio muy indicado contra el espasmo de la vejiga en los ancianos; asimismo se recomienda en los catarros de la vejiga y en la nefritis. Un baño de asiento con tisana de esta hierba aporta un gran alivio.
Una mezcla de tisana compuesta de Ortiga amarilla, Galio y Vara de oro, en partes iguales, actúa favorablemente en los trastornos debidos a la cirrosis renal incurable, en la purificación de los riñones y en los enfermos sometidos a dialisis (riñón artificial).
MODOS DE PREPARACION
Infusión:         Una cucharadita repleta por cada V4 I. de agua; sólo escaldar y reposar brevemente.
Compresas:    Se empapan las compresas en una tisana hecha de tres cucharaditas colmadas de hierba por cada 1/2 I. de agua; escaldar y reposar un poco.
Baños de asiento: Véase en Generalidades »Baños de asiento«. (Se utiliza toda la planta).Mezcla de tisana: Ortiga muerta amarilla, Galio y Vara de oro se mezclan en partes iguales y se prepara una infusión con, una cucharadita repleta de hierba por cada 1/4 I. de agua hirviendo.
Capsella bursa pastoris lomme.jpg 
PAN Y QUES1LLO (Capsella bursa-pastoris)
Esta hierba medicinal de tanto valor, que se cría en caminos, prados, baldíos, ribazos, campos y huertos, la consideran casi todos una hierba mala, muy molesta. Apenas se remueve la tierra — por ejemplo para construir una casa — ya brota, casi de un día al otro, el Pan y quesillo.
Algunos de sus nombres vulgares son: Pan y queso, Pan y lechuga, Bolas de pastor, Jaramago blanco. Es una planta de uno hasta dos palmos de altura con las hojas irregularmente dentadas y ordenadas en roseta, parecido al Diente de león. Las flores pequeñitas y blanquecinas forman un corimbo que se va estirando hasta formar un largo racimo de frutos; éstos, que tienen la forma de un corazoncito están cogidos de unos rabillos finitos, y al tacto parecen ser de cuero. A las gallinas les gustan con delirio estas bolsitas. En cuanto se va la nieve y el hielo, aparece de nuevo nuestro Pan y quesillo, fresco y verde.
La tisana de Pan y quesillo, bebida en cantidades de 2-3 tazas diarias, detiene toda suerte de flujos de sangre, como por ejemplo hemorragias nasales, estomáticas e intestinales, y regulariza el flujo menstrual. El cocimiento de Pan y quesillo corta la sangre de heridas que no dejan de sangrar, de una manera sorprendente.
Para evitar demasiadas pérdidas de sangre se toma, empezando unos 10 días antes de la menstruación, 2 tazas de tisana por día (1 cucharadita llena de Pan y quesillo por cada taza). Esta tisana también ayuda a regular el período en la pubertad. Durante la menopausia cada mujer debería tomar dos tazas al día, cuatro semanas seguidas, después interrumpir la cura por tres semanas y empezar de nuevo con el ciclo. Almorranas sangrantes se curan con pequeñas lavativas, baños de asiento y lavados con un cocimiento tibio de Pan y quesillo. Las madres que tienen los pechos hinchados por estar criando deberían de hacerse cataplasmas calientes de Pan y quesillo recién cogido y reblandecido al vapor; las hierbas calientes se envuelven en un pedazo de lienzo y se aplican. Contra la hemorragia renal hay un remedio muy bueno: 2 tazas de tisana al día, de una mezcla de Pan y quesillo y Cola de caballo (mitad y mitad).
El Pan y quesillo es una planta que, al igual que el Muérdago, regula la circulación de la sangre por lo que es un remedio indicado contra la tensión alta y también contra la tensión baja. Mientras que el Muérdago se prepara en maceración, es decir dejándolo toda una noche a remojo en agua fría, el Pan y quesillo se toma en infusión. Se van tomando dos tazas al día hasta que la circulación de la sangre se normalice. El mismo efecto beneficioso que el Muérdago tiene el Pan y quesillo en los casos de menorragia; aquí también se toma la tisana sólo una temporada.
En todas las enfermedades musculares exteriores nos proporciona esta planta una gran ayuda. Es curioso que en casi ninguno de los herbarios modernos se encuentre algo sobre este hecho. Hace algunos años me regaló un señor mayor un herbario antiguo, hermoso, con grabados y dibujos únicos. Pero sucedió que, ocupada desde la mañana hasta la noche, sólo lo hojeé una sola vez. Un día, a medianoche, me desperté bruscamente; tenía la sensación de que alguién me había sacudido suavemente las espaldas. De repente me vino la idea: »Ya hace medio año que tengo el herbario y aún no me he dedicado a estudiarlo. «
Despierta ya del todo, me senté con el libro cómodamente en un sillón y me puse a hojearlo. Lo primero que me llamó la atención fueron las siguientes palabras: »Cuando ya no ayuda nada en el caso de atrofia muscular o articular, toma Pan y quesillo, córtalo a pedacitos y déjalo macerar durante 10 días en aguardiente, al sol o cerca de la lumbre; con esta tintura te frotas varias veces al día y tomas además tisana de Pie de león.« Cerré el libro como si sólo me hubiera levantado para leer esas líneas —entonces no fui consciente de ello —, y después de guardarlo me acosté y volví a dormirme. A los pocos días me llegó una llamada telefónica desde Viena: »¿Puede usted ayudarme? Tengo 52 años, soy enfermera pero desde hace dos años estoy jubilada por incapacidad. Una atrofia muscular me ha dejado totalmente inhábil.« Le recomendé la receta arriba mencionada. Al cabo de tres semanas vino la mujer, ya curada, a verme, y entonces supe que aquel día que yo me desperté a medianoche la mujer había echo una peregrinación a San Damiano en Italia. A la vuelta, un señor que la vio tan enferma, le dio mi dirección. Poco tiempo después se había restablecido de tal manera que pudo remprender su trabajo como enfermera.
He aquí otra llamada, de otra parte de Austria: »Tengo 62 años, a causa de una relajación del esfínter tuve el año pasado un prolapso intestinal por lo que fui operada. Este año, en otoño me ha vuelto a pasar lo mismo; día y noche tengo dolores desde el ombligo hasta las caderas, como si me partieran con una sierra. Los médicos del hospital se negaron a operarme por segunda vez, porque no tenía sentido. «Yo pensé enseguida en el Pan y quesillo este don de Dios, y le aconsejé a la mujer que bebiera 4 tazas de tisana de Pie de león para consolidar por vía interna la musculatura; para el uso externo le recomendé fricciones con tintura de Pan y quesillo; además le dije que tomara tres veces al día, cada vez 10 gotas de esta tintura, bebidas con un poco de tisana. Hasta que la tintura de Pan y quesillo estuviera lista, lo que tardaría 10 días, podía hacerse compresas de Hierbas Suecas.
Qué grande fue mi sorpresa cuando al cabo de algún tiempo me llamó la mujer diciéndome que ya estaba curada. El prolapso intestinal se había retirado completamente, el esfínter funcionaba otra vez normalmente y aquellos dolores insoportables en las caderas desaparecieron a los dos días de empezar con la cura. Como en el teléfono me quedé tan atónita que casi no pude hablar, vino la mujer dos días después a verme para expresar personalmente su alegría. ¡Cuánto nos ayudan las hierbas de la farmacia del Señor! ¡Qué maravillas hacen! ¡Y todo por la gracia del Creador!
Otra mujer austriaca me escribió: »Después de una de sus conferencias le pedí un consejo acerca de una hernia inguinal de 10 cm de largo, 3 ó 4 cm de ancho y lo mismo de espesor. Puse Pan y quesillo a macerar y mientras tanto me aplicaba compresas de Hierbas Suecas. Después empecé a untarme la parte enferma con tintura de Pan y quesillo y bebía cada día 4 tazas de tisana de Pie de león. La cura duró seis semanas. Como soy campesina no pude cuidarme mucho, y menos aún en la época de la recolección, por lo que llevaba faja para el trabajo. Después de los primeros doce días de la cura ya no se veía nada de la hernia, pero todavía me dolía. Dos meses más tarde también desaparecieron los dolores. Así que pude curarme la hernia inguinal sin operación.«
El Doctor Erich Róhling, que había sido el director de un sanatorio de Bavaria, se quedó muy impresionado al leer esta carta y un día vino a visitarme. Comentó que desde el punto de vista médico las hernias inguinales hasta la fecha sólo se podían curar mediante operación.
Para combatir el descenso del útero recomiendo, en uso interno, 4 tazas de tisana de Pie de león diarias y en uso externo, tintura de Pan y quesillo en forma de fricciones. Estas se empiezan en la parte exterior de la vulva y se extiende hacia el bajo vientre. Quisiera subrayar que esta tintura se prepara con Pan y quesillo recién cogido. ¡Contra enfermedades musculares tan graves sólo ayudan rápidamente y con certeza hierbas recién cogidas!
MODOS DE PREPARACION
Infusión:         1 cucharadita llena por cada 1/4 de litro de agua, escaldar y dejar reposar brevemente.
Baños de asiento: Véase Generalidades, bajo »Baños de asiento«.
Cataplasmas al vapor: Dos puñados de Pan y quesillo (preferentemente fresco) se ponen en un colador y se dejan reblandecer al vapor. La hierba caliente se envuelve en un lienzo y se aplica a la parte enferma.
Tintura:          Se llena una botella, hasta el gollete, de Pan y quesillo recién cogido (toda la planta menos la raíz) y reducido a trocitos, y se echa aguardiente de 38 — 4o° hasta que esté todo bien cubierto; macerar 15 días al sol o a la lumbre.
planta petasita, fotos
P E TAS I TA (Petasites officinalis)
La Petasita, o Petasites, se cría a orillas de ríos y arroyos en los linderos de los bosques y en laderas umbrías. Pertenece a la familia de la Fárfara, pero es mucho más grande; las hojas, ligeramente dentadas, tienen el tamaño de un sombrero ancho y por debajo están cubiertas con un vello gris. Las florecillas de color blancuzco hasta rosa pálido, se aglomeran en la parte superior del tallo.
Antes de la floración se recolectan las raíces, que quitan las calenturas y en los tiempos de las grandes pestes gozaban de gran prestigio. La maceración de estas raíces es sudorífica y se emplea para combatir la fiebre, la disnea, la gota y la epilepsia. Se toman a lo largo del día dos tazas a sorbos.
Las grandes hojas recién cogidas se utililzan en forma de cataplasmas para curar torsiones, luxaciones y llagas en los pies, así como toda clase de gangrena, úlceras malignas y heridas ardientes.
MODOS DE PREPARACION
Maceración:   1 cucharadita rasa de raíces de Petasita se deja macerar en 1/4 de litro de agua de un día a otro, se calienta un poco y se cuela.
Cataplasmas: Se machacan las hojas frescas y lavadas, y se aplican a las par­tes enfermas. Esto se repite varias veces.
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PIE DE L E O N (Alchemilla vulgaris)
Se conoce también bajo los nombres de Alquemila, Pata de lobo o Patilobo y se cría sobre todo a las orillas de bosques y caminos en ribazos y prados húmedos, de tierras altas, y en las cordilleras.
La planta tiene hojas semicirculares de 7 hasta 9 lóbulos, sostenidas por un rabillo no muy largo. Las florecillas modestas, verdeamarillentas, se aglomeran en las ramitas terminales del tallo a partir del mes de mayo en adelante, según la altitud donde se cría.
En algunas regiones se hacen para el día del Corpus coronitas de Pie de León con las que se adorna en las casas la cabeza del Cristo crucificado. A veces se encuentran las hojas abiertas del todo y extendidas sobre la tierra y por la mañana aparece en el centro una gota de rocío, reluciente como una perla. Esta hierba es una de las más apreciadas por las mujeres. A esto aluden los nombres alemanes -- Frauenmantel, Frauenheil, Marienkraut — y desde los comienzos de la era cristiana está dedicada a la Virgen María. En alturas de más de mil metros se encuentra una variedad plateada de esta planta, que se cría tanto en las tierras sin cal como en las calizas. De estas dos plantas se recolectan durante la floración las flores y las hojas, más tarde sólo las hojas, y se pone todo a desecar en el desván.
El Pie de león no sólo ejerce un efecto favorable en los casos de trastornos de la menstruación, flujo blanco, dolores del bajo vientre e indisposiciones durante la menopausia, sino que ayuda también junto con la Milenrama, a regular la menstruación a los comienzos de la pubertad. Si en una joven no se establecen regularmente las reglas, a pesar de tomar medicamentos, hay que administrarle una tisana compuesta de Pie de león y Milenrama (mitad y mitad). Con este remedio se equilibrará su organismo. El Pie de león es astringente y cura rápidamente. Se emplea también como remedio diurético y carditónico, combate la fiebre traumática y ayuda a cicatrizar heridas supurantes y úlceras infectadas. La tisana de Pie de león es uno de los mejores remedios para después de la extracción de dientes; lavando con ella unas cuantas veces la herida, la cura al cabo de un día. También combate la miastenia y debilidad de los miembros y ayuda a curar la anemia.
Una gran ayuda para las mujeres es el Pie de león en casos de lesiones debidas al parto, relajación del bajo vientre después de partos difíciles o para estabilizar el feto y fortalecer los ligamentos uterinos en mujeres propensas a abortos. Estas mujeres deberían tomar tisana de Pie de león a partir del tercer mes. Es una panacea para todas las enfermedades ginecológicas y ayuda incluso en casos de descenso de la matriz y hernia inguinal junto con la hierba Pan y quesillo. En estos últimos casos se toma 4 tazas de tisana de Pie de león repartidas a lo largo del día a pequeños tragos y procurando prepararla con la hierba recién cogida. Además se frotan las partes enfermas con tintura de Pan y quesillo (véase en Modos de preparación de »Pan y quesillo«).
En el descenso del útero se empieza con la fricción en la parte externa de la vulva y se continúa hacia arriba; para este mal recomiendo que se tomen simultáneamente baños de asiento de Milenrama (100 gramos de hierbas para un baño; tres baños por semana, ya que se pueden volver a calentar y utilizar dos veces más).
Nuestros antepasados empleaban esta hierba tanto en uso externo como interno para curar heridas y llagas, epilepsia y hernias. He aquí un pasaje de un herbario muy antiguo: »Quien tenga una quebradura, sea joven o viejo, que deje hervir dos puñados de Pie de león en tres cuartillas de agua el tiempo que necesita un huevo hasta que esté duro, y lo beba.« En la medicina popular de hoy ha reconquistado la planta el puesto que le corresponde. Sobre todo el padre suizo Künzle la pone de relieve: »Si esta planta medicinal se empleara a tiempo y durante una cierta temporada se podrían evitar dos tercios de todas las operaciones que se hacen a las mujeres; porque esta hierba cura todas las inflamaciones del bajo vientre, fiebre, gangrena, supuraciones, úlceras y hernias. Cada mujer que esté de parto debería beber durante 8 ó 10 días una buena cantidad de esta hierba; muchos niños tendrían aún su madre y muchos viudos afligidos, su mujer, si hubieran conocido este don divino. Machacada y aplicada en forma de cataplasma cura las llagas, heridas punzantes y cortes. Los niños que a pesar de una buena alimentación siguen teniendo la musculatura floja, cobran fuerzas con el uso continuo de esta tisana.
El Pie de león que se cría a ciertas alturas tiene las hojas plateadas por debajo. Esta variedad se recomienda sobre todo contra la obesidad; dos o tres tazas por día tienen muy buen efecto. También ayuda mucho contra el insomnio. Diabéticos deberían de beberla a menudo. Niños flojos se fortalecen de día en día si se añade el cocimiento de Pie de león a su baño; mejor aún es la planta que se cría en las montañas. Se toman unos 200 gramos de hierbas por baño (Véase en Generalidades »Baños de cuerpo«).
Combinado con Pan y quesillo, cura el Pie de león, según se indica en el capítulo »Pan y quesillo«, enfermedades incurables de los músculos así como la atrofia muscular. También se emplea contra la esclerosis múltiple.
Por una carta que me llegó del este de Austria me enteré de que la tisana de Pie de león, bebida y aplicada en forma de lavados en la parte externa del corazón, trajo una mejora considerable en graves afecciones de la musculatura cardíaca.
Así ha hecho crecer nuestro Creador en su gracia una hierba para cada mal. ¡Cuánto se lo tenemos que agradecer!
MODOS DE PREPARACION
Infusión:         1 cucharadita llena de hierbas por cada 1/4 de litro de agua. Sólo escaldar y dejar reposar brevemente.
Cataplasmas: Se lava una cantidad apropiada de la planta fresca, se machaca y se aplica a las partes enfermas del cuerpo.
Baños:            Para un baño de cuerpo se toman 200 gramos de hierbas secas o unos puñados de la planta fresca, se deja macerar en un cubo con agua fría durante la noche y después de calentarlo todo se cuela y se añade el líquido al agua del baño (véase también en Generalidades »Baños de cuerpo«).
primula officinalis
P R 1 M AV E RA (Primula officinalis)
Las flores doradas de esta planta despiden un olor agradable a miel y forman un ramillete que nace, en el extremo de un bohordo de 10 a 20 cm. de altura. Las hojas se agrupan en forma de una roseta alrededor del largo tallito. Otros nombres populares son: Flor de primavera, Hierba de San Pablo y Hierba de la parálisis. Se cría en los prados y bosques de regiones montañosas del norte del país y sobre todo en los Alpes.
La »Primula elatior« es otra variedad que también está muy difundida y crece en casi todos los prados y linderos de los bosques de las regiones del norte. Las flores huelen muy poco, son de color amarillo claro y forman también un ramillete en el extremo de un tallo muy largo. Tiene las mismas virtudes curativas y el mismo uso que la Primavera.
Una tercera variedad es la »Primula aurícula«, que pertenece a la flora de los Alpes y está rigurosamente protegida, por lo que no se puede recolectar.
En una reunión mi vecino de mesa me contó que estaba sometido a una cura en Gallsbach. Era su única esperanza. Pero aunque ya se acercaba el final de la cura no veía ninguna mejoría y no sabía qué hacer. A pesar de los somníferos tan fuertes que tomaba no conseguía dormir. Los médicos que había consultado en Linz y en Viena no le podían liberar de su mal. Cuando por la noche se acostaba rendido en la cama, le daban unos dolores tan fuertes en el pie como si alguien le clavara allí la brasa de un cigarrillo encendido. Eso le abatía el cuerpo y el alma y estaba desesperado. Yo le dije que conocía una infusión muy eficaz contra el insomnio, pero no estaba segura si esas hierbas le harían enseguida efecto después de haber estado tomando el hombre durante tanto tiempo somníferos tan fuertes. Él lo probó. Cuando hicimos amistad  era el 7 de diciembre de 1976. Una semana después fui a ver a unos de sus amigos, los cuales al recibirme me contaron muy contentos que nuestro amigo común por fin había conseguido dormir normalmente y que los dolores en el pie también habían desaparecido. La infusión había restablecido en poco tiempo su salud y le había quitado todos los trastornos nerviosos. Su médico le rogó que le diera la receta de esa infusión especial contra el insomnio:
50 g. de Primavera
25 g. de flores de Espliego 10 g. de Hipérico
15 g. de conos de Lúpulo
5 g. de raíces de Valeriana
Una cucharadita repleta de esta mezcla se escalda con 1/4 I. de agua hirviendo y se deja reposar durante 3 minutos. La infusión se bebe muy caliente, a sorbos, antes de acostarse. Se puede endulzar con un poco de miel.

Esta infusión se le aventaja a los somníferos químicos ya que éstos destruyen el sistema nervioso mientras que la tisana cura todas las afecciones de los nervios.
Mi madre recolectaba cada año las flores de la Primavera, porque conocía su efecto tranquilizante sobre el corazón y los nervios. Se coge sólo el ramillete de las flores. El padre Kneipp era un gran admirador de esta hierba. En un retrato se le ve con una flor de Primavera en la mano.
Gracias a sus virtudes purificantes de la sangre elimina todas las sustancias tóxicas que provocan la gota y las enfermedades reumáticas. El padre Kneipp dice: »Quien sea propenso a la gota y el reuma que beba durante un cierto período una o dos tazas de infusión de Primavera. Los fuertes dolores se calmarán y con el tiempo se quitarán.«
La Primavera es además un tónico de los nervios y del corazón y calma las jaquecas y los dolores de cabeza nerviosos, actúa favorablemente contra la miocarditis, la hidropesía y en las personas propensas a la apoplejía.
Un cocimiento de las raíces, mezclado con miel, constituye una buena tisana para los riñones, pues ayuda a eliminar los cálculos.
Recomiendo la siguiente infusión primaveral depuradora de la sangre:
50 g. de Primavera    
50 g. de brotes de Saúco *    
15 g. de hojas de Ortiga        
15 g. de raíces de Diente de león     
Una cucharadita de la mezcla se escalda con 1/4 I. de agua hirviendo y se deja reposar tres minutos. Se beben 2 tazas diarias, a sorbos; si se quiere se endulza con un poco de miel.
*se trata de las yemas que están abriéndose en primavera.

Contra los trastornos del corazón se puede preparar un vino muy bueno. Se llena una botella de 2 litros hasta el gollete (sin apretar) con flores de Primavera recién cogidas (los ramilletes enteros) y se cubre todo de un buen vino blanco. La botella se deja con el tapón flojo durante 15 días al sol. Cuando se tiene trastornos cardiacos se toma un trago de ese vino; los enfermos del corazón pueden tomar todo lo más 3 cucharadas soperas al día.
MODOS DE PREPARACION
Infusión:         1 cucharadita colmada de hierba se escalda con 1/4 I. de agua hirviendo y se deja reposar brevemente.
Vino para el corazón: Véase en el texto.
Tisana contra el insomnio: Véase la receta más arriba.
Tisana primaveral para depurar la sangre: Véase la receta más arriba.
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SALVIA  (Salvia officinalis)
Esta planta, llamada también Savia, Selima o Salima fina pertenece a la familia de las labíadas. Es original del sur de Europa y se suele cultivar en los huertos. La planta alcanza una altura de 30 a 70 cm. y tiene las flores agrupadas en rodajuelas; las hojas nacen enfrentadas, son vellosas y de color blanquecino y despiden un olor aromático más o menos fuerte según las variedades. Se debe plantar en lugares protegidos y soleados. Yo tengo la costumbre de cubrir la planta durante el invierno con unas ramas de abeto, para que no se hiele.
Otra variedad, la Salvia de los prados (Salvia pratensis), se cría en los prados y ribazos. Desde lejos se ven brillar las flores hermosas de un azul muy intenso, que tienen un olor muy aromático. Las flores de la Salvia de los prados sólo se utilizan en gargarismos o para preparar un vinagre de Salvia (véase »Modos de preparación«). Este se emplea para darles fricciones tonificantes y aliviantes a los enfermos que están mucho tiempo en cama. Las hojas se recolectan antes de la floración, es decir en mayo. Ya que la planta produce en los días secos de sol aceites esenciales, hay que coger las hojas sólo cuando el sol está en lo alto; se desecan a la sombra.
Mucho más eficaz que la Salvia de los prados es la arriba mencionada Salvia officinalis de la que voy a tratar a continuación detalladamente. En los tiempos de nuestros antepasados ya gozaba de gran fama. Una sentencia del siglo XIII dice: » ¿De qué podrá morir el hombre que tiene Salvia en el huerto?»
Su mismo nombre da una idea de la gran estima en que se tenía la planta desde tiempos remotos. La palabra »salvia« deriva del latino »salvare«, que es »curar«.
En un hermoso herbario antiguo podemos leer esta leyenda que pondera la gran reputación de la Salvia como hierba curativa: »Cuando la Madre de Dios tuvo que huir con el Niño Jesús, pidió ayuda a todas las flores del campo; pero ninguna le concedió amparo. En eso se inclinó hacia la Salvia y vio que allí podía encontrar refugio. Debajo de las hojas espesas se escondió con el niño y así estuvo bien protegida. Los esbirros de Herodes pasaron de largo y no la vieron. Una vez acabado el peligro, la Madre de Dios salió y llena de amor y gratitud le dijo a la planta: ,Desde hoy y hasta la eternidad serás la flor favorita del hombre. Te doy la virtud para curar todos sus males; sálvalos de la muerte como lo has hecho conmigo.
Desde aquellos tiempos esta hierbecilla sigue creciendo para ayudar y curar al hombre.«
Si alguien ha hecho, como yo, durante muchos años experiencias con las hierbas medicinales, pidiendo en casos difíciles la protección y la ayuda de Nuestra Madre de Dios, siente, guiada por su fe y confianza, que Ella tiende sus manos protegiendo nuestras plantas curativas.
La infusión de Salvia, bebida repetidas veces, fortalece todo el organismo, previene la apoplejía y es muy eficaz en las parálisis. Contra los sudores nocturnos es la única hierba, a parte del Espliego, que ayuda; cura la enfermedad que provoca los sudores nocturnos y como corroborante la gran debilidad que acompaña ese mal. Muchos médicos han reconocido las virtudes de la Salvia. La utilizan con buenos resultados en las convulsiones, en las enfermedades de la médula y de las glándulas y también contra el temblor de los miembros. En los casos arriba mencionados se toman 2 tazas, a sorbos espaciados, distribuidos durante el día.
La infusión también actúa favorablemente sobre el hígado enfermo y elimina los gases y las demás molestias debidas al hígado trastornado. También purifica la sangre, ayuda a expectorar, a limpiar el estómago, abre el apetito, corta la diarrea y cura las indigestiones.
Las picaduras de insectos se cubren con hojas frescas machacadas. En uso externo es un remedio excelente contra las anginas, las enfermedades de la garganta, los focos purulentos en los dientes, las inflamaciones de la garganta y de la boca. A muchos niños y adultos no se les hubiera tenido que extirpar las amígdalas, si se hubieran servido a tiempo de la Salvia. Cuando faltan las amígdalas, que normalmente hacen de policías del organismo, deteniendo y transformando las sustancias tóxicas del cuerpo, éstas actúan directamente sobre los riñones.
La tisana de Salvia ayuda también cuando los dientes sangran o están poco firmes y contra los flemones y la atrofia de las encías. En estos casos se hacen gárgaras o se aplica algodón empapado en tisana.
Para las personas débiles de los nervios y las mujeres con enfermedadaes del bajo vientre sería una gran ayuda si tomaran de vez en cuando un baño de asiento con Salvia (véase »Modos de preparación«). A parte de su utilidad como planta curativa no hay que olvidar el empleo de la Salvia en la cocina como condimento riquísimo. Se añade en pequeñas cantidades, como el tomillo o la ajedrea, a las carnes grasas, como cerdo, oca o pavo. El venado también se puede aromatizar con una hojita. A los quesos de hierbas y las salsas también se debería añadir Salvia, aunque sólo fuera por la salud. En algunas regiones se hacen pastelitos de Salvia; se mezclan trocitos de Salvia con la pasta como se suele hacer con el anís.
MODOS DE PREPARACION
Infusión:         1 cucharadita de hierba por cada 1/4 I. de agua; se escalda y se deja reposar brevemente.
Vinagre de Salvia: Se llena una botella hasta el gollete de flores de Salvia de los prados, se cubre todo de un buen vinagre y se deja macerar 15 días al sol o en un lugar cálido.
Baños de asiento: 4 puñados de hojas se ponen durante la noche a remojo en agua fría. Al día siguiente se calienta hasta que rompa a hervir, se cuela y se mezcla el líquido con el agua de baño (véase también en Generalidades »Baños de asiento«).
Tomillo serpol - Thymus serpyllum 
S E R P O L, Tomillo salvaje (Thymus serpyllum)
El Serpol con sus nombres populares Serpillo, Serpollo o Hierba luna, se cría en los collados y laderas de las montañas, en los linderos áridos de los bosques y, con preferencia, en los pequeños hormigueros. En busca del calor que necesita para su desarrollo, le gustan los lugares peligrosos, expuestos al sol.
A mediodía, cuando el sol está en lo alto, las sumidades floridas del Serpol emanan un aroma delicado que atrae a los insectos y abejas. Estos cojinitos de color violeta siempre me han causado gran impresión y los adoro desde mi infancia.
Esta variedad del Tomillo ya se conocía y se apreciaba en la Antigüedad. La tradición lo describe de la siguiente manera: »El Serpol es sobre todo caliente y eficaz. Es diurético y favorece la menstruación, estimula los abortos y acelera en los partos normales la salida del niño de la matriz. La poción preparada con el Serpol limpia los órganos nobles del interior del cuerpo. «
La abadesa Hildegard von Bingen menciona el Serpol como remedio contra la lepra, las parálisis y las enfermedades de los nervios. Quien se acostumbre a tomar por la mañana en vez de café una taza de tisana de Serpol, notará muy pronto su efecto beneficioso: Se sentirá despejado, el estómago lo tendrá ligero, se le quitará la tos matutina y en fin, gozará de bienestar general.
Serpol, Manzanilla y Milenrama recolectado todo a pleno sol y utilizado en forma de almohadillas de hierbas secas ayudan a curar los dolores neurálgicos de la cara. Al mismo tiempo se bebe la infusión de estas hierbas. Si la neuralgia va acompañada de espasmos, se aplica también una almohadilla de Licopodio.
Un campesino de 79 años padecía desde hacía 27 años de una gravísima neuralgia facial. Ya se había operado varias veces en la cara. El mal lo contrajo cuando un día llegó del campo a casa todo calado, y sin quitarse la ropa mojada fue a una reunión muy urgente que tenía que presidir por su cargo de alcalde. En los últimos meses de su enfermedad, a causa de los fuertes dolores, se le torció la boca casi hasta la oreja. Primero se puso compresas de Hierbas Suecas, lo cual le proporcionó cierto alivio. Pero cuando empezó a emplear un saquito relleno con las hierbas arriba indicadas, cogidas a pleno sol, se mejoró de un día a otro. El hombre siguió bebiendo también la infusión de esas hierbas, cuando la neuralgia había desaparecido.
Mi hijo, que tenía entonces 4 años, no se recuperaba después de un tifus. Durante dos años probamos varias cosas pero todo fue en vano. Después de un sólo baño de Serpol de 20 minutos, que alguien me había aconsejado, salió un nuevo niño de la bañera. Como si hubiera apretado un botón, todo su mal cayó de sus espaldas como cae un abrigo al suelo y desde aquel día el niño floreció visiblemente. El Serpol se recolecta durante la floración, que empieza en el mes de mayo y prosigue durante varios meses, según las localidades; cuanto más sol le da en el momento de cogerlo, más eficaz es. Las flores se pueden poner a macerar en una botella con aceite. También se puede preparar un jarabe.
El aceite de Serpol se emplea en las parálisis, las apoplejías, la esclerosis múltiple, la atrofia muscular, el reumatismo y las torceduras.
Contra los cólicos del estómago y la menstruación dolorosa, así como las convulsiones del bajo vientre se recomienda el Serpol tanto en uso interno como externo. Se beben 2 tazas durante el día y se aplica en el caso de convulsiones una almohadilla rellena con flores de Serpol, cogidas a pleno sol y desecadas. Antes de dormir se calienta la almohadilla en una sartén limpia y se aplica sobre el estómago o el vientre. Estos saquitos se emplean también en los tumores y las magulladuras.
El Serpol mezclado con Llantén es un remedio muy indicado y probado contra las enfermedades de las vías respiratorias. En los más graves catarros y asmas bronquiales, incluso en la tos ferina ayuda una infusión de Serpol y Llantén, en partes iguales, mezclada con limón y azúcar cande. Se prepara 4 ó 5 veces al día, cada vez fresco. En los casos en que hay peligro de pulmonía se toma de esta infusión cada hora un trago y los efectos se verán al poco tiempo. Menos mal que muchas madres no han olvidado el Serpol. Por otra parte no se toma en consideración que las bebidas frías que se dan a veces a los niños directamente de la nevera pueden causarles bronquitis crónica, que más adelante puede degenerar en un enfisema acompañado de graves dificultades respiratorias.
La tintura de Serpol (véase »Modos de preparación«) se usa para frotarles los miembros a los niños débiles; los enfermos de esclerosis múltiple también deberían hacer estas fricciones.
Cuánta pena se le podría evitar a muchas familias, si sometieran a los niños enfermos a tiempo a un tratamiento de Serpol, sea con infusión, sea con baños. Muchos niños intranquilos o nerviosos se calman y se duermen tranquilamente después de un baño de Serpol. Pero también personas mayores con irritaciones de los nervios o depresiones se recuperan en poco tiempo con estos baños.
No hay que dejar de mencionar que el Serpol es un remedio muy aconsejable para combatir el alcoholismo: Se echa un litro de agua hirviendo sobre 2 puñados de Serpol, se tapa y se deja reposar dos minutos. La infusión se pone en un termo y se le va administrando al alcohólico cada cuarto de hora una cucharada. Se manifestarán los siguientes síntomas: náuseas, vómitos, fuerte diarrea, sudores y mucha orina; al mismo tiempo gran apetito y sed. En caso de recaídas, inevitables al principio pero con el tiempo menos frecuentes, se debe repetir la cura.
El Serpol se recomienda asimismo contra los ataques epilépticos. La infusión – dos tazas diarias – no se toma en los ataques, sino a lo largo del año en forma de curas de 2 ó 3 semanas con interrupciones de 10 días. — El jarabe de Serpol es un remedio maravilloso y sano contra los resfriados; se toma antes de las comidas.
MODOS DE PREPARACION
Infusión:         Una cucharadita de hierba se escalda con 1/4 I. de agua hiviendo y se deja reposar brevemente.
Baño:  200 g. de hierba para un baño de cuerpo (véase en Generalidades »Baños de cuerpo«).
Tintura de Serpol.: Con las sumidades floríferas cogidas a pleno sol se llena sin apretar una botella hasta el gollete y se cubre todo de un aguardiente o alcohol de 38-40 °; se deja macerar 15 días al sol.
Aceite de Serpol: Las sumidades floríferas recolectadas cuando el sol está en lo alto se meten sin apretar en una botella y se cubre todo de aceite de oliva virgen, de modo que éste sobrepase en dos dedos el nivel de las hierbas. Se deja macerar 15 días al sol o en un lugar cálido.
Almohadillas: Un saquito de tela se llena con las hierbas secas y se cose.
Jarabe de Serpol: En un bote de cristal se van poniendo capas de flores y tallos (humedecidos con las manos mojadas) y azúcar moreno; se va apretando hasta llenar bien el bote. Después se deja aprox. 3 semanas al sol. Al colarlo se humedecen las hierbas embebidas de azúcar con un poco de agua, que se añade al jarabe. Por último se deja evaporar a fuego lento evitando que hierba. El jarabe no debe resultar ni demasiado claro ni demasiado espeso; por eso hay que dejarlo enfriar una o dos veces para comprobar su consistencia.
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